El líder del PP asegura que retirará la nacionalidad y deportará a los extranjeros condenados por delitos graves y acelerará a 48 horas la expulsión de los okupas.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha abogado por un modelo de fronteras blindadas y ha prometido "cerrar la frontera de España a cal y canto para quienes vengan a saltarse la ley".
Feijóo ha protagonizado este domingo un multitudinario acto político en el parque Turó Caritg de Badalona, logrando congregar a más de 6.000 personas. Este encuentro, que coincide en el tiempo con la tradicional Fiesta de la Rosa del PSOE en Gavá, marca el inicio de una intensa campaña de movilización a pie de calle con la vista puesta en las próximas elecciones generales.
Feijóo ha defendido un modelo de fronteras blindadas y una inmigración vinculada exclusivamente al mercado laboral y al cumplimiento estricto de la legalidad. "España estará cerrada a cal y canto para quienes vengan a saltarse la ley", ha enfatizado.
Asimismo, ha ratificado los detalles de su propuesta para la futura Ley Orgánica de Nacionalidad. El proyecto contempla supuestos específicos para retirar el pasaporte español a ciudadanos nacionalizados que resulten condenados por delitos graves, tales como: pertenencia a bandas criminales o crimen organizado, integración en organizaciones terroristas, reincidencia en abusos sexuales o asesinatos con agravantes.
Durante su intervención, el líder de la oposición ha asegurado que España se encuentra en una "encrucijada existencial" y ha prometido liderar una "ruptura democrática de la decadencia" mediante una "limpieza total". Feijóo ha subrayado la importancia estratégica de Cataluña para consolidar un cambio político a nivel nacional, recordando que los escaños de esta comunidad autónoma son determinantes para definir las mayorías en el Congreso de los Diputados.
El acto ha contado con la participación del alcalde de Badalona, Xavier García Albiol, y del presidente del PP de Cataluña, Alejandro Fernández. Albiol ha aprovechado el escenario para reclamar formalmente dos modificaciones legislativas clave: una ley que permita desalojar a los okupas en un plazo máximo de 48 horas y un endurecimiento penal definitivo para los delincuentes multirreincidentes, sugiriendo la expulsión inmediata en el caso de los ciudadanos extranjeros.
Feijóo ha asumido plenamente estas peticiones y ha criticado con dureza la situación actual de la región. El líder del PP ha alertado de que el 40% de las okupaciones del país se concentran en Cataluña, comprometiéndose a implantar el desalojo exprés si llega al Gobierno.
Además, ha denunciado que los catalanes sufren una de las cargas impositivas más altas del Estado mientras reciben servicios públicos deficientes, señalando específicamente los problemas en la red de Rodalies y los indicadores educativos.
Por su parte, el presidente regional del partido, Alejandro Fernández, ha cerrado las intervenciones llamando al constitucionalismo catalán a perder el miedo y a confiar en un cambio político que, según sus palabras, "está más cerca que nunca".