La economía española ha crecido un 0,6 % en el tercer trimestre del año, una décima menos que en el segundo, tras moderarse el consumo de los hogares y frenarse la inversión, de acuerdo con los datos de contabilidad nacional publicados este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
El crecimiento trimestral se ha sustentado en la demanda interna (consumo e inversión), con una aportación de 0,5 puntos, y en menor medida en la demanda externa (exportaciones e importaciones), que ha contribuido con 0,1 puntos.
El consumo de las familias se moderó medio punto, hasta el 0,6 %, y el consumo público aumentó tres décimas y se situó en el 0,9 %, mientras que la formación bruta de capital se frenó un punto, hasta el 0,1 % y la formación bruta de capital fijo (inversión) cayó tres décimas, hasta el 0,7 %.
La inversión destinada a maquinaria y bienes de equipo pasó de crecer un 1,6 % en el segundo trimestre a hacerlo un 0,2 % en el tercero, mientras que la inversión en propiedad intelectual (patentes, derechos de autor y marcas comerciales), aumentaba un 2,3 % en el segundo trimestre mientras que en el tercero subió un 0,8 %.
Respecto a la inversión en vivienda, edificación y construcción, cabe destacar que aceleró su avance del 0,2 en el segundo trimestre al 1 % en el tercero.
En el ámbito de la demanda exterior, las exportaciones de bienes y servicios aumentaron el 1,3 %, cuando un trimestre antes crecían a un ritmo del 1,1 %; mientras que las importaciones se frenaron más de un punto, con un incremento del 1,1 % frente al 2,2 % del trimestre previo.
Los puestos de trabajo equivalentes a tiempo completo crecieron el 0,2 %, dos décimas menos que en el trimestre previo, mientras que las horas efectivamente trabajadas aumentaron un 0,5 %, medio punto menos que el trimestre previo.
La productividad por hora efectivamente trabajada aumentó el 0,1 %, frente a la caída del 0,4 % del segundo trimestre.
Desde el lado de la oferta, el mejor comportamiento fue el de la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca, que creció un 1,5 %, frente a la estabilidad del trimestre anterior.
La industria y los servicios aumentaron un 0,7 % en ambos casos, una tasa idéntica a la del trimestre anterior, mientras que la construcción tuvo una variación nula en el tercer trimestre, frente al crecimiento del 0,8 % del segundo.
La industria manufacturera mantuvo un crecimiento del 0,7 % y dentro de los servicios las actividades financieras y de seguros aumentaron un 1,7 %; las actividades profesionales, científicas y técnicas, un 1,4 %; la información y la comunicaciones, un 1 %; y el comercio, el transporte y la hostelería, un 0,5 %.
El PIB a precios corrientes alcanzó en el segundo trimestre un nuevo máximo en un trimestre, al situarse en 448.442 millones de euros, lo que supone un aumento de 7.450 millones respecto al trimestre anterior, detalla el INE.
Medido el PIB en rentas, la remuneración de los asalariados creció el 1,2 % trimestral (1,6 % el trimestre anterior), mientras que el excedente de explotación / renta mixta bruta (asimilable a los márgenes empresariales) se incrementó el 1,6 % (en el trimestre anterior cayó un 0,3 %).
Respecto a los impuestos netos sobre producción e importaciones, aumentaron el 4,7 % (0,8 % el trimestre anterior).