Las máquinas de votación del condado de Westchester, al norte de la ciudad de Nueva York, dejaron de aceptar papeletas este martes, un fallo que obligó a recurrir a bolsas selladas para preservar los votos y que podría retrasar el resultado de una de las contiendas clave para el control de la Cámara de Representantes.
Parte de Westchester pertenece al distrito 17 de Nueva York, donde el republicano Mike Lawler busca la reelección frente a la demócrata Cait Conley, en una Cámara Baja hoy en manos republicanas.
El ejecutivo del condado, Ken Jenkins, pidió disculpas a los votantes en nombre de la Junta Electoral de Westchester (BOE, por sus siglas en inglés) y les pidió permanecer en las filas, tener paciencia y, sobre todo, emitir su voto.
Además, le aseguró a los votantes que se están tomando las medidas para resolver el problema a la mayor brevedad y que su voto será contado.
La Junta Electoral informó inicialmente de que un problema con el grosor del papel impedía que las máquinas aceptaran las papeletas, pero posteriormente actualizó su comunicado y eliminó esa referencia, según el mismo medio.
La fiscal general del estado, Letitia James, está al tanto de la situación y pidió también a los votantes que no se desanimen. "Las urnas están abiertas y su voto seguirá siendo válido. La Junta Electoral está trabajando para solucionar problemas técnicos con los escáneres de boletas en algunos centros de votación, y mi oficina está monitoreando la situación", indicó en la red social X.
Trump se juega su futuro con las encuestas en contra
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cerró este lunes la campaña de las elecciones de medio mandato defendiendo sus obras en Washington, mientras los sondeos nacionales muestran una ventaja para los demócratas a horas de la apertura de los colegios electorales.
Trump cerró este lunes la campaña de las elecciones de medio mandato con un discurso frente al estanque reflectante del Monumento a Lincoln, en Washington, donde defendió sus polémicas obras en la capital y aseguró que el lugar está "mejor de lo que ha estado nunca".
El mandatario, que bromeó incluso con la posibilidad de rebautizarlo con su nombre, volvió a cargar contra los demócratas, a quienes acusó de presentar a los candidatos "más radicales y peligrosos" e incluso "yihadistas".
El acto puso el broche a una campaña en la que Trump ha convertido su gestión en un referéndum sobre su presidencia, marcada por el descontento con el coste de la vida, la guerra con Irán y las políticas migratorias.
Las encuestas de la jornada previa a la elección anticipan un posible vuelco demócrata en el Senado, con ventajas en cinco estados actualmente en manos republicanas: Texas, Maine, Ohio, Kansas, Alaska, según el último sondeo de The New York Times y Siena.
Iowa permanece sin un favorito claro. Una victoria demócrata en Texas sería la primera en unas elecciones al Senado por ese estado desde 1988 y en Kansas desde 1932.
Por su parte, el modelo de pronóstico, Decision Desk HQ, otorga a los demócratas un 84 % de probabilidades de recuperar la Cámara de Representantes y un 64 % de hacerse con el Senado.
Con nombre propio
El candidato demócrata al Senado por Míchigan, Abdul El-Sayed, cerró la campaña con un récord de recaudación de 2,4 millones de dólares en un solo día, según informó su equipo, en medio de la división interna provocada por el respaldo de su antigua rival en las primarias, Haley Stevens, al republicano Mike Rogers.
El aspirante también ha seguido en el centro de los ataques de Trump, que lo ha calificado de "yihadista" y lo ha vinculado sin pruebas con la Hermandad Musulmana, además de cuestionar su lealtad a Estados Unidos.
El-Sayed ha rechazado esas acusaciones y las ha calificado de vergonzosas. La contienda por el escaño que deja vacante el demócrata Gary Peters es una de las que pueden influir en el control del Senado.
La otra noticia
El magnate tecnológico Elon Musk se convirtió en el mayor donante individual de un solo ciclo electoral en Estados Unidos, con al menos 474 millones de dólares destinados a candidatos y grupos republicanos de cara a las elecciones de este martes.
Según una investigación de The New York Times, la cifra podría ser aún mayor, ya que el empresario también habría realizado aportaciones menos transparentes y los registros federales disponibles solo llegan hasta el 14 de octubre.
Sin jornada de reflexión
Estados Unidos no tiene una jornada de reflexión como la de otros países, por lo que los candidatos pueden seguir haciendo campaña hasta el día de las elecciones e incluso pedir el voto durante la jornada electoral.
La diferencia responde a la protección de la libertad de expresión recogida en la Primera Enmienda, en 1966, el Tribunal Supremo consideró inconstitucional prohibir los mensajes políticos durante la jornada electoral.
Sí existen restricciones a la propaganda y la captación del voto cerca de los centros electorales.