Perlas para los cerdos
miércoles 11 de febrero de 2009, 23:17h
En estos tiempos de crisis feroz, debemos observar alerta nuestra realidad sin perder el aliento. Hasta con un C.I. 80 se da uno cuenta de que el gobierno de Largo Zapatero está haciendo una labor vergonzosa con la economía, el hombre nos lleva a la hecatombe con su sonrisa aterradora clavada en la cara. Entre tanta miseria y bancarrota se agradece que alguien nos ayude a pensar en cosas bonitas como las perlas.
Perlas como las artes plásticas, la música, la novela, la poesía, el pensamiento, los relatos, la danza, el cine, el teatro. El arte es de lo más bello que ha creado el ser humano. Quiero dedicar un tiempo cada día de este mes de febrero, que no promete nada bueno, a la contemplación de la creación artística y las reflexiones que despierta en mí. Y me encuentro con libros, documentales, museos y revistas que muestran creaciones artísticas e intelectuales. ¡Albricias!
Pero luego me encuentro con muchos creadores españoles y todos coinciden en algo: la imposibilidad de sobrevivir con su trabajo. España es un país con mayoría porcina, señoras y señores, y la creación artística son perlas para estos cerdos ibéricos. En España todos pagan sin rechistar por su trabajo al fontanero, a la señora de la limpieza, al cristalero; y en esta misma España casi nadie paga el trabajo del escritor (poeta, novelista, periodista), el ilustrador, el fotógrafo, el músico, el pintor, el escultor, el arquitecto, el diseñador. Sólo puedo deducir una cosa, si me equivoco por favor que alguien me corrija: en España no se respeta ni aprecia el trabajo intelectual ni artístico. Aquí se desprecian los frutos del esfuerzo de los artistas y los intelectuales. En Madrid se paga a la señora de la limpieza 10€ la hora, y al profesor de idiomas en la academia 12€ la hora: ¿quién de los dos dedicó más horas y esfuerzo para obtener el oficio que eligió? ¿Quién, pues, merece como consecuencia lógica un sueldo mayor? Cuando respetas, aprecias y quieres algo, pagas por ello. Si no lo aprecias ni respetas no querrás pagarlo.
Y luego los españoles se quejan de ser unos paletos comparados con los europeos, y siempre le echan la culpa a la dictadura. Hace más de 30 años que terminó la dictadura ¡por dios! Qué fácil es culpar al chivo expiatorio; quizás sea más bien una cuestión de carácter nacional y de tradición. Pero se puede cambiar: empezad ya a pagar a los artistas y a los intelectuales por su trabajo, y quizás el paletismo desaparezca poco a poco. Deprimente y vergonzoso. Perlas para los cerdos.