Ha sido la “venta del siglo”. Le Grand Palais de Paris convertido en un gran mercado de arte fue el escenario de la histórica subasta de la colección de arte privada de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé que ha superado la espectacular cifra de los 366 millones de euros. Una vez producida la venta, toca enviar las obras de tanto admiró el diseñador a sus nuevos dueños. ¿Pero quiénes son?
Eran centenares los agentes de coleccionistas de arte al teléfono. La subasta de la colección de arte privada de Yves Saint Laurent ha interesado a ricos de todo el planeta. Los propietarios de grandes fortunas de Estados Unidos, Rusia, India, China, Europa, etc. han deseado las obras conservadas por el diseñador francés y su compañero
Pierre Bergé durante años, algunas de las cuales han inspirado la moda de YSL.
Son muchos los ricos que han aspirado comprar estos valiosos objetos pero la crisis también ha afectado a los que en los últimos años han destacado por comprar arte en busca de una posición social. Son los nuevos ricos de los países emergentes. Han notado mucho la quiebra del sistema y se han visto obligados a ausentarse de esta espectacular subasta.
Otros, que ya han afrontado periodos económicos difíciles, saben que la compra obras de arte es una inversión segura frente a frágiles activos financieros. Son les
“vieux dinosaures”, los coleccionistas tradicionales, europeos y estadounidenses, los que han pujado por el
Matisse, los
Mondrian o los
Picasso de Yves Saint Laurent y Pierre Bergé. El mercado del arte vuelve así a los “verdaderos” coleccionistas.

Caracterizados por la discreción y la tenacidad, lanzaban sus ofertas desde el otro lado del teléfono después de que
Christie´s se encargara de verificar la solvencia económica de cada comprador, que debía disponer de, al menos, 500.000 euros. La sala del Grand Palais estuvo atiborrada de 1.200 personas que levantaban su
“paddle” en nombre de su representado.
Han sido los corredores de subastas
Philippe Segalot et
Franck Giraud quienes se han llevado los bellos lotes. Dos de sus clientes europeos compraron el Mondrian preferido del diseñador y que inspiró una de sus colecciones y el célebre Matisse que alcazó un sorprendente récord. Competían por estas obras, el marchante de arte
François Gobbi, conocido por llevarse todos los
Chagall del mercado, y
Alain Tarica, marchante y consejero personal del propio Yves Saint Laurent.
Frank Giraud también ganó la puja del
frasco de perfume de Duchamps de la época dada y que alcanzó un precio récor de 8,91 millones de euros. La propietaria de los hoteles Hyatt, Penny Pritsker, perdió así uno de los objetos que más deseaba de la subasta.
Además de los europeos, los compradores estadounidenses también han destacada en esta subasta. Según entendido de este sector, creen que detrás de la escultura de
Brancusi subastada y adjudicada por 29.18 millones de euros está el importante coleccionista de Nueva York,
Leon Black.
Tampoco se quedan atrás algunos museos, como el Beaubourg, que ha adquirido para sus fondos , bajo la petición de un crédito eso sí, un
De Chirico.