
Un hombre ha entrado esta madrugada en el centro de salud de la localidad murciana de
Moratalla, situada a 83 kilómetros de
Murcia, y ha abierto fuego contra el personal del centro. Una doctora
ha fallecido horas después del tiroteo tras ingresar en estado crítico. Pemenece herido un conductor de ambulancia. La llamada de urgencia se produjo a las 00.25 horas desde el propio ambulatorio. Los tiros alcanzaron a una
doctora y a un
conductor de ambulancia que se encontraba en el lugar de los hechos y que recibió un disparo, según ha confirmado la Delegación de Gobierno de Murcia. El presunto autor ha sido detenido por la
Guardia Civil.
Ante la gravedad de las heridas, tanto la doctora (M.E.M.M., de
34 años de edad), que recibió cuatro disparos en la cabeza y el pecho, como el conductor de ambulancia (J.M.M.L., de 40 años) fueron trasladados al
Hospital Comarcal del Noroeste, de Caravaca de la Cruz, de donde la primera fue derivada a la Arrixaca en estado de extrema gravedad. En cuanto al conductor de ambulancia, se encuentra estable. Según las primeras investigaciones de la
Guardia Civil, el autor de la agresión (P.N.M., de 74 años de edad, taxista jubilado), se presentó en la tarde de este martes en el citado centro sanitario para ser tratado de un problema de salud, al parecer de tipo asmático.
Con posterioridad se desplazó para consultar sobre el mismo asunto a
Caravaca de la Cruz ya que, al parecer, no estaba conforme con la asistencia recibida. A su regreso de la otra localidad y armado con un revólver se presentó de nuevo en el Centro de Salud y disparó en primer lugar contra la doctora y a continuación contra el conductor de la ambulancia que se acercó al lugar al oír el ruido.
El autor de los disparos ha declarado a los agentes de la Guardia Civil que el arma -un revólver marca Astra del calibre 32- la encontró hace unos 15 ó 20 años en el taxi, cuando ejercía su profesión en Barcelona.
El Consejo de Médicos condena la agresiónEl Consejo General de Colegios de Médicos (CGOCM) ha mostrado su más enérgica repulsa ante lo ocurrido en el Centro de Salud de Moratalla (Murcia), donde una joven médica residente ha resultado herida por los disparos de un jubilado de 74 años. El CGCOM ha calificado de "brutal e inútil" la agresión contra esta doctora y la otra víctima, un conductor de ambulancia, al tiempo que se une a las muestras de apoyo a las familias de los agredidos.
Asimismo, ha mostrado su solidaridad con los compañeros médicos de Murcia en estos momentos de dolor e indignación. Para el máximo órgano colegial médico cualquier agresión es rechazable, al igual que cualquier actuación pública que incite o justifique la misma. Sin embargo, el CGCOM ha recalcado que la violencia en el servicio sanitario adquiere "una relevancia especial al deteriorar y condicionar la calidad del mismo".