ya son 267 las personas fallecidas
Berlusconi dice a los refugiados del terremoto que se lo tomen "como un camping"
miércoles 08 de abril de 2009, 13:28h
El primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, ha vuelto a producir una frase de las suyas, al aconsejar a los sobrevivientes del seísmo del lunes en Los Abruzos alojados provisionalmente en tiendas de campaña que deben "tomárselo como un fin de semana de camping".
"No les falta de nada", dice. "Tienen atención médica, comida caliente. Claro que su refugio actual es completamente provisional pero, justamente, hay que tomárselo como un fin de semana de camping", ha respondido a una pregunta de la periodista sobre la situación de los damnificados.
La cifra de muertos por el terremoto que el pasado lunes sacudió la región italiana de Abruzzo (centro del país) asciende a 267, de los que 16 son niños, después de que esta madrugada se extrajeran 15 cadáveres de entre los escombros, según el Departamento de Protección Civil. Miles de supervivientes del peor seísmo que ha sacudido Italia en las últimas tres décadas han pasado una dura noche a la intemperie o desplazados en campamentos después de que se registraran varias réplicas más del temblor en la región de Abruzzo.
"En las dos últimas noches he dormido como mucho tres horas. Estoy destrozada física y psíquicamente por el sueño y el miedo", dijo Ilaria Ciani una de las vecinas de la zona que tuvo que dormir en tiendas de campañas acondicionadas para los damnificados que se han quedado sin casa. Una cifra que ronda entre las 17.000 y las 20.000 personas, según el ministro del Interior italiano, Roberto Maroni.
El fuerte temblor de 5,8 grados se registró a las 3:32 horas de la madrugada del lunes y derribó numerosos edificios tanto en la ciudad de L'Aquila como en hasta 26 pueblos cercanos, algunos de los cuales han quedado completamente destruidos.
Por su parte, el primer ministro italiano, Silvio Berlusconi, que ha declarado el estado de emergencia nacional y ha enviado tropas a la zona cero, ordenó la puesta en marcha de 20 carpas para asistir a los más perjudicados.
Sobre el terreno, cientos de voluntarios y miembros de los servicios de emergencias continúan trabajando en las tareas de rescate ayudados de máquinas excavadoras e incluso hasta con sus propias manos para extraer los escombros que han quedado en la localidad de L'Aquila y poblados cercanos tras el derrumbe de cientos de casas. "Necesitamos al menos seis meses para recuperarnos de lo ocurrido", dijo Claudio, bombero de Venecia desplazado hasta el lugar de los hechos.