La explosión registrada este jueves a las 14.45 horas en un edificio de la calle Zacarías Martínez en Huesca se ha saldado con dos muertos y diez heridos.
Los bomberos han encontrado
el cadáver de un hombre de más de 40 años entre los escombros del inmueble de la calle Zacarías Martínez donde esta tarde se produjo una explosión, al parecer a causa de un escape de gas, con lo que
se convierte en la segunda víctima mortal registrada en este accidente.
El cadáver de este hombre, al parecer de nacionalidad senegalesa, ha sido localizado con la ayuda de perros adiestrados de la unidad canina de la Policía Nacional que han colaborado con los miembros del cuerpo de bomberos de Huesca.
Este hombre y un hermano que se encuentra entre los heridos que han sido ingresados en el hospital San Jorge de Huesca, eran los ocupantes del cuarto piso, en el que se produjo la explosión.

La explosión ocurrió en torno a las 14:45 horas en una cuarta planta del inmueble número 20 de la citada calle, situada
en el barrio del Perpetuo Socorro, una zona popular de trabajadores.
Los heridos han sido atendidos de lesiones de distinta consideración en el Hospital San Jorge de Huesca, la mayoría con policontusiones, politraumatismos y quemaduras.
Siete de los heridos son mujeres (dos menores de edad), una de las cuales ha sido trasladada en helicóptero a la Unidad de Quemados del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza, y tres varones.
Dos de las mujeres ya han sido dadas de alta en el hospital San Jorge y otra permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en estado grave.
Hasta el lugar del accidente se ha trasladado el consejero del Departamento de Política Territorial, Justicia e Interior, Rogelio Silva, quien ha indicado que el origen de la explosión aún está por determinarse, y el alcalde de la ciudad, Fernando Elboj.
El consejero ha manifestado que hay indicios de que el origen de la explosión pueda estar en un escape de gas, aunque las causas están por determinarse, y ha confirmado que la víctima es una mujer de 36 años que residía en el inmueble, junto a una veintena de personas, unas catorce de las cuales se encontraban en sus casas cuando se produjo la explosión.
Los residentes en el edificio afectado por la explosión, que se encuentra en un barrio muy popular y de trabajadores, son en su mayor parte inmigrantes, al parecer originarios de Marruecos, Senegal y de Rumanía, junto a alguna familia española.
El alcalde, Fernando Elboj, ha explicado que se han desalojado los dos edificios contiguos al de la explosión, ya que han sufrido importantes impactos de cascotes en sus cubiertas y fachadas.
La mayor parte de los desalojados, salvo tres familias, han decidido pasar esta noche con amigos y familiares, aunque el ayuntamiento se ha puesto a su disposición para buscarles alojamiento si lo necesitan.
La violencia de la explosión ha destruido completamente la vivienda, el último piso de un inmueble de cuatro plantas, cuyo tejado también ha quedado muy afectado.
Se buscan más víctimasLos bomberos buscan otras posibles víctimas entre los escombros. Numerosas personas se concentran ante el inmueble.
Uno de los vecinos en este inmueble, un ciudadano marroquí llamado Mohameh Sieme, ha dicho a los medios de comunicación que cuando ocurrió la explosión habían terminado de comer en su casa, situada en la planta tercera, junto a otros siete familiares, y que no sabe nada de dos de sus hermanas.