Tras la polémica ley del aborto anunciada hace tantos meses por la ministra de Igualdad, esta semana, los Ministerios de Sanidad e Igualdad, con Trinidad Jiménez y Bibiana Aído al frente, anunciaban que a partir de agosto la píldora del día después se venderá en las farmacias de toda España, sin receta y sin límite de edad.Este viernes, el líder de la oposición, Mariano Rajoy, anunciaba que los populares recurrirán el anteproyecto del Gobierno ante el Tribunal Constitucional (TC).
La noticia ha suscitado la polémica ya que muchas asociaciones de padres e incluso de médicos han alertado de que el uso podría no ser el indicado por la denominación de anticonceptivo de emergencia y por la ausencia de una receta médica o de la autorización paternal.
Sin embargo,
la píldora del día después lleva legalizada en España desde 2001. La Ley estatal obliga a que se proporcione en las farmacias, pero con receta. A pesar de ello, hay diez Comunidades Autónomas que la proporcionan de forma gratuita en las urgencias de los hospitales y en los centros de planificación familiar.
Se comercializa bajo dos nombres,
Norlevo (de Chiesi España) y Postinor (Bayer-Schering-Pharma), y está indicada ante una situación de emergencia por un coito desprotegido o en el que la protección ha podido fallar (por ejemplo, por la rotura de un preservativo), y no como método anticonceptivo habitual.
Su principio activo es el levonorgestrel, una hormona sintética que actúa inhibiendo la ovulación, dificultando la fecundación del óvulo por parte del espermatozoide y, en el caso de que ésta se produzca, evitando la implantación del óvulo fecundado en el útero.
Se presenta en envases de dos comprimidos de 750 microgramos de levonorgestrel cada uno, que deben tomarse lo antes posible, preferiblemente dentro de las primeras doce horas y no más tarde de las primeras 72 horas, después de haber mantenido relaciones sexuales desprotegidas.
A diferencia de los anticonceptivos de primera generación, la píldora del día después no contiene estrógenos, lo que hace que tenga menos efectos secundarios. No hay que confundirla tampoco con la RU-486 o píldora abortiva, que es eficaz hasta las doce semanas de embarazo y se emplea en determinados supuestos de aborto en los hospitales.
Por ello, nos preguntamos
qué cambia con la nueva legislación sobre este medicamento y cómo ha sido la normativa hasta ahora en España y en el resto de países europeos.

Esta píldora
no está financiada por la sanidad pública, aunque se dispensa de manera gratuita en los centros de salud o planificación familiar de diez comunidades autónomas:
Andalucía, Aragón, Asturias, Cantabria, Castilla y León, Navarra, Cataluña, Extremadura, Galicia y Baleares, según datos de la Federación de Planificación Familiar Estatal (FPFE) y el Ministerio de Sanidad.
Por eso, las autoridades sanitarias de Comunidades Autónomas como Madrid, Cataluña, Navarra, Murcia o Galicia han advertido de que
la facilidad de adquisición de la píldora "pueden estropear todo el trabajo" en materia de prevención y educación sexual.
Además han señalado los
problemas médicos que puede provocar el uso de esta píldora y la "incoherencia" que supone vender sin receta una "dosis masiva" del mismo compuesto químico de las píldoras anticonceptivas que, por contra, sí exigen receta.
El propio
Ayuntamiento de Madrid ha anunciado que seguirá dispensando la píldora poscoital en sus centros de salud de forma gratuita pero bajo prescripción, como venía haciendo hasta ahora por decisión propia y sin una normativa regional.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha indicado que un informe que él mismo había encargado a Madrid Salud, el órgano municipal encargado de esta materia, ha concluido que
la dispensación de este fármaco sin receta "es un error médico" y un "contrasentido" respecto a la situación de otros medicamentos.
El Ayuntamiento de Madrid, que dispensa la píldora poscoital en sus centros de salud con
financiación 100 por 100 municipal, exige una prescripción médica que además permite a sus facultativos saber si la mujer que acude para solicitarla
lo hace con excesiva frecuencia. La razón de esta precaución, según han explicado los responsables sanitarios de la ciudad en varias ocasiones, es que la reiteración en el uso de este fármaco puede
producir trastornos de salud serios.
CríticasSu llegada a las farmacias españolas en 2001 fue recibida con aplausos pero también con críticas, algunas muy duras, como las formuladas por la
Conferencia Episcopal, que la calificó de "técnica abortista". Muchos médicos y farmacéuticos pidieron la opción de objetar para no colaborar en su utilización.
Ahora,
el Consejo General de Colegios Oficiales de Médicos ha avisado de los
riesgos que implica el uso de la píldora postcoital y su posible utilización como método anticonceptivo, por lo que proponen que el medicamento
se dispense en los Centros de Salud.
Así, los Colegios de Médicos han advertido de que la píldora del día después es un medicamento "no exento de riesgos" por lo que debería dispensarse con supervisión médica. En su opinión, el anuncio de que la píldora postcoital se venderá sin receta ni límite de edad
supone una "banalización" del consumo de este fármaco, especialmente entre la población joven, que podría utilizarlo sin valoración ni seguimiento de su seguridad.
También el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos ha expresado su temor por que la venta libre de la píldora
"condicione el abandono del uso del preservativo" como método anticonceptivo habitual y protector de enfermedades de transmisión sexual.
La píldora en EuropaEl Consejo de la Juventud de España declaró que
el acceso libre a píldora nos iguala a la UE y tachó el anuncio como medida "positiva”. Además, destacó que
"se pondrá fin a determinados desequilibrios territoriales en el acceso a este método".
En la Unión Europa, al menos
Albania, Bélgica, Dinamarca, Eslovenia, Finlandia, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Holanda, Islandia, Luxemburgo, Noruega, Portugal, Suecia y Suiza la dispensan en las farmacias sin receta y sin limitación de edad. También
Estados Unidos la vende de la misma forma.
En
Reino Unido, la píldora se vende sin prescripción médica desde 2001 a partir de los 16 años. Además, la Alta Corte de Justicia de Inglaterra y Gales decidió que la Ley se mantendría en una resolución de 2002.
A pesar de ello,
el uso de la píldora ha ido aumentando hasta que en 2005 se llegase a
duplicar el volumen de ventas, sin que ello haya repercutido en un descenso de los abortos.
En
Francia el caso fue parecido. En el año 1999, el Gobierno estableció la venta del medicamento sin receta, sin autorización paternal y a menores. En el año 2000 la píldora del día después se comenzó a dispensar en las enfermerías de los colegios, sin prescripción médica. Sin embargo, debido a las quejas, la Justicia invalidó la norma. Desde el 2002,
el fármaco se vende a menores de forma gratuita, sin prescripción médica y de forma anónima. En el país,
la tasa de embarazos siguió aumentando y el uso de la píldora se triplicó en 2005.
El resto de países europeos, como
Alemania o Austria, dispensan la píldora sólo con receta médica. En Irlanda, por ejemplo, la norma es así, aunque el precio es muy elevado.
En el caso de
Italia, el médico puede negarse a recetar el medicamento si alega
objeción de conciencia moral, lo que hace que sea difícil conseguir la píldora.
