El escritor uruguayo Mario Benedetti (Paso de los Toros, Uruguay, 1920) ha muerto este domingo en Montevideo a los 88 años. Benedetti, que arrastraba un delicado estado de salud, estaba en su domicilio de la capital uruguaya en el momento de morir. El escritor había sido ingresado cuatro veces en el último año. Antes de su último ingreso, Benedetti estaba trabajando en un nuevo libro de poesía cuyo título provisional era "Biografía para encontrarme".
El escritor uruguayo
Mario Benedetti ha muerto este domingo en Montevideo a los 88 años. El mundo de la literatura y personalidades de todos los países recuerdan al poeta y narrador. Decenas de personas, incluido el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, han acudido a despedirse de Benedetti, que está siendo velado en el Salón de los Pasos Perdidos del Palacio Legislativo, en Montevideo.
Numerosas personas aguardaban desde primeras horas de la mañana a que se
abriera la capilla ardiente del escritor, fallecido este domingo a los 88 años y considerado hasta ahora el principal exponente vivo de las letras uruguayas.

También han estado entre los primeros en visitar la capilla ardiente las
embajadoras de España, Aurora Díaz-Rato, y
de Cuba, Marielena Ruiz Capote, así como figuras de la cultura, la política, líderes sindicales, estudiantes y personas de diferentes generaciones. Los restos de Bendetti permanecerán este lunes en el Parlamento y
mañana serán sepultados en el Panteón NacionalEspaña, "patria suplente"Desde España, donde el autor era muy querido y leído, la ministra de Cultura,
Ángeles González-Sinde, ha propuesto leer "una y otra vez" su obra. "Es lo mejor que podemos hacer", ha asegurado. El poeta y premio Cervantes
Antonio Gamoneda ha dicho sentirse "muy entristecido" por su muerte, un hombre "humanamente muy necesario en el terreno del pensamiento social y en el de la honradez, aunque no yo compartía con él su lenguaje poética.
La
Universidad de Alicante (UA) ha expresado su "dolor" por la muerte del poeta, a quien invistió Doctor Honoris Causa en 1997, y ha anunciado que le rendirá un homenaje el próximo 26 de mayo.
Por su parte, la
directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel, ha asegurado que la razón de su éxito radicó en "que supo llegar al alma y las preocupaciones de los lectores". Caffarel, en una nota de prensa, considera a Benedetti como "uno escritores más populares y leídos de la literatura en español del siglo XX", y afirma que el escritor uruguayo "entendió como pocos la sociedad contemporánea".
Joan Manuel Serrat ha declarado que su "amigo" Mario Benedetti era, "como diría Machado, un hombre en el mejor sentido de la palabra, un hombre bueno".

Han sido muchos los españoles que han sentido la muerte de un escritor que
consideró España como una "patria suplente". En "Geografías",
el libro que escribió durante su exilio en España, afirmaba que "Jesús y yo salvadas las distancias/somos dos habitantes del exilio/ y lo somos por cautos por ilusos".
El clima, su enemigoY es que España acogió al poeta y narrador fallecido ayer con los abrazos abiertos. Aquí cosechó
legión de amigos y seguidores. Su vida estuvo marcada por un exilio obligado que le hizo salir de Uruguay en 1974, por la dictadura militar, que le persiguió y encarceló, y que torturó a familiares y amigos.
A España llegó en 1978 huyendo del clima de Cuba por su humedad -él era asmático- y por un problema de comunicación con su familia.
En España se instaló con su
amada mujer, Luz López Alegre, su compañera durante más de 57 años, en Palma de Mallorca, desde donde viajaron por muchos lugares, como Cuba, Londres, París, Holanda o Alemania, donde presentó su recital a dos voces con el cantautor Daniel Viglietti. "Comenzó una vida cultural activa coincidiendo con la entrada de la Democracia en España", escribe Hortensia Campanella.
Pero el
clima de Mallorca, también por su humedad, les hace instalarse en Madrid por su ambiente seco, en el barrio de Prosperidad. Aquí comienza Benedetti a publicar sus artículos en el diario "El País", según recuerda Hortensia Campanella en la biografía que sobre el escritor ha publicado hace unos meses en España, "Mario Benedetti. Un mito discretísimo" (Alfaguara).
En Madrid, el autor de "Gracias por el fuego" también se encontró con otros exiliados de su país como la poeta Cristina Peri Rossi o con Juan Carlos Onetti, o Eduardo Galeano, y se relacionó con otros intelectuales españoles. José Manuel Caballero Bonald llegó a compararle con algún integrante de la generación de los 50.
Uno de
sus primeros poemarios en España fue "Poesía trunca que no era. Poesía revolucionaria latinoamericana", una antología publicada por su amigo Chus Visor, editor de todos sus libros de poesía.