El presidente de Cofares, Carlos González Bosch, ha señalado a EL IMPARCIAL que el éxito de la compañía se debe a una apuesta por la calidad en el servicio y a la diversificación de actividades, pero ha pedido al Gobierno que desarrolle la Ley de Garantía y Uso Racional del Medicamento y que trabaje por la financiación del gasto farmacéutico.
¿Qué es Cofares, a cuántos profesionales representa? ¿Desde cuándo?Cofares es una empresa que tiene una naturaleza jurídica de cooperativa, que es propiedad de 9.400 farmacéuticos, aproximadamente, y cuya actividad se basa principalmente en la distribución de medicamentos y productos sanitarios. Cofares existe desde el año 1947, tiene 62 años. Ya es veterana.
¿Cómo está la situación de la farmacia en general y del sector de la distribución en particular?Este es un sector muy convulso porque se trata de un sector muy regulado. Esa regulación, en estos momentos, adolece de algunas carencias importantes como es el desarrollo legislativo de la ley marco de nuestra actividad que es la Ley de Garantía y Uso Racional del Medicamento.
Luego también los problemas económicos derivados de una financiación distorsionada de lo que es el gasto farmacéutico. No es una financiación clara en la que se han ido sucediendo medidas una tras otra que han ido limitando la rentabilidad de la oficina de farmacia y la distribución hasta límites preocupantes.
¿De qué se va a hablar en la próxima Asamblea de Cofares?Las asambleas son como las juntas de accionistas. Haremos, en primer lugar, un balance de la situación interna de la compañía, desde el punto de vista societario y del económico.
Luego, en el informe de presidencia hablamos en general del marco en el que desarrollamos la actividad y de cuestiones concretas relacionadas, en este caso, con los cuatro años transcurridos. En Cofares tenemos que elegir los Consejos rectores que son como los consejos de administración cada cuatro años y toca hacer balance de este tiempo.
Además, formularemos propuestas de futuro porque en mi caso, presento una candidatura para el Consejo Rector y en consecuencia me veo en la obligación de decir lo que quiero hacer para que la gente se oriente al respecto.
En 2008 obtuvieron unos buenos resultados. Llevan 10 años consecutivos creciendo y, aunque cada vez es más difícil, ¿a qué se debe este éxito?Se debe a una política muy profunda de apuesta por la calidad en el servicio. Cuando hablo de calidad hablo de inversión en tecnología, en formación, en desarrollo, en conocimiento y en una apuesta por la diversificación de actividades.
La propia actividad de la distribución del medicamento es muy madura que tiene muy poco margen porque una parte de él se lo revertimos al farmacéutico, entonces hemos entrado con pie fuerte en el campo de la logística con los laboratorios, en el campo de las marcas propias y marcas blancas en otros sectores.
Todo esto ha hecho que Cofares haya ido creciendo con un conglomerado de empresas en el que, aunque la distribución ocupa el 90 por ciento de la venta, no es lo que más beneficios aporta. Los beneficios vienen más bien por la parte de actividades relacionadas con el medicamento pero que no son distribución.
También es parte del éxito una política de ahorro de costes importante y la suerte de contar con un equipo de gestión que ha sabido estar a la altura de las circunstancias y que ha llevado a esta compañía a la situación en la que se encuentra.
¿Ha podido molestar esta incursión en otros campos de los medicamentos a algún laboratorio?Hay pocas distribuidoras que tengan a su vez la característica de fabricar medicamentos. En Europa hay alguna y en España no hay ninguna excepto nosotros, pero es una necesidad que viene definida por la propia estabilidad del sector.
Este es un sector que, al estar regulado, siempre está al borde de que esa regulación cambie y en consecuencia cambie su estatus. Nosotros nos vemos en la obligación de ir dando a nuestros socios la máxima solvencia a su propia situación.
En este sentido, hemos entrado en el mercado del medicamento publicitario con cinco marcas con cinco productos que los iremos ampliando y no ha habido problemas. La prueba está en que hemos pedido la admisión en la asociación que reúne a los laboratorios de medicamentos publicitarios y la hemos obtenido sin ningún problema y, además, con los parabienes de todos.
¿Qué expectativas mantiene Cofares ante esta situación de incertidumbre y de crisis económica general?Las expectativas son difíciles, como difícil es en este momento el vaticinar lo que puede ser. Yo creo que el sector del medicamento necesita en España una serie de toma de decisiones. No podemos seguir aplazando decisiones que son inaplazables. El precio de los medicamentos ha alcanzado un nivel tan bajo que realmente no se justifica ni por la capacidad adquisitiva del país ni por su posicionamiento de quinto mercado europeo.
Esto dificulta garantizar el futuro del modelo, que está dando un magnífico servicio sanitario, pero si desde el punto de vista económico no es viable es difícil que salga adelante. Tenemos que preocuparnos, por tanto, por la economía del modelo.
Hay que tomar decisiones sobre cuestiones que están por desarrollar en la Ley del Medicamento básicamente, en nuestro caso relacionadas con la distribución. Un ejemplo claro es que se habla de la trazabilidad, pero sobre la trazabilidad no se hace nada. También la tipificación de lo que es un almacén de distribuciones, porque el medicamento es un bien de interés general pero tiene un tratamiento específico. En la ley está pero si eso no se desarrolla a nadie le incumbe si incumple algún precepto legal.
Y aquí también hay que hablar de la financiación del gasto farmacéutico…Este es el principal caballo de batalla. Hay que tener en cuenta un dato que es espeluznante: en este momento Cataluña, en el mes de marzo, la aportación que han hecho los farmacéuticos a la sostenibilidad del sistema alcanza la misma cuantía que la de los pacientes.
Es importante si vemos que en los años 80 el paciente pagaba entre el 15 y el 20 por ciento de su tratamiento y en la actualidad debe estar próximo al 5 por ciento. Esto no tiene ninguna justificación porque además no hay ningún país de nuestro entorno que tenga estas cifras. Pero es que encima, el farmacéutico está sufragando el 5 por ciento.
Por esto, lo que toca ahora es ponerse manos a la obra y preocuparse por la economía del medicamento.
Resumiendo, ¿qué le piden en estos momentos a la administración?Dos cosas, que desarrolle la Ley de Garantía y Uso Racional del Medicamento que es del año 2007 –que va a cumplir dos años y no hay un desarrollo reglamentario eficiente– y que trabajen sobre la economía del medicamento y sobre la financiación del gasto farmacéutico.
Insisto, una política de precios como la que tenemos no se justifica para nada. Tenemos lo precios más bajos de Europa y, por otra parte, no tenemos una garantía de financiación.
¿Cuáles son las últimas acciones que se han llevado a cabo desde Cofares?Estamos inmersos en un proceso de inversión tecnológica muy importante derivado de la implantación de un nuevo sistema de gestión en todo el grupo y tenemos también tres equipamientos que estamos desarrollando: el gran almacén del grupo, que se ubicará en Coslada (al lado de Madrid), otro gran almacén en Las Palmas y otro en Betanzos (La Coruña).
Por otra parte, estamos desarrollando nuestra plataforma logística en marchámalo, que será sometida a una ampliación.
Por último, ¿cómo es su relación con otras empresas o asociaciones que se dedican a la distribución de medicamentos?Ahí ha habido un momento de tensión derivada de una toma de posición por parte de algunas asociaciones desgajando asociaciones para obtener una representación mayor en la federación. Nosotros tenemos una patronal que no es una patronal de empresas es una patronal de asociaciones empresariales y en el momento que algunas se desgajan para obtener mayor representatividad va en detrimento de la nuestra que no se ha desgajado.
Planteé una cuestión de fondo al respecto e hicimos una hoja de ruta que hemos cumplido. Se han propuesto unas modificaciones estatutarias por consenso y espero que en un par de meses eso se plasme en su documento correspondiente, se celebren elecciones y asunto concluido. Nosotros estamos deseosos de que la patronal funciones porque no tenemos ninguna ambición hegemónica.
Nosotros no hemos tenido nunca la presidencia y ni optamos tampoco a ella, pero sí queremos que funcione. Para funcionar hacía falta perfeccionar ciertos mecanismos y con el consenso que ha habido, afortunadamente, se ha conseguido.