La sierra de Atapuerca está considerada como el yacimiento arqueológico más documentado del mundo sobre el que se han publicado unos 800 artículos en revistas científicas y una docena de libros. Este jueves, para conmemorar los 30 años de excavaciones, se ha presentado un volumen en el que están compilados los trabajos que se han llevado a cabo durante estas décadas.
"Nunca un yacimiento había sido publicado tan
exhaustivamente", ha afirmado Eudald Carbonell, codirector del yacimiento de Atapuerca, durante la presentación del libro "La
Sierra de Atapuerca. Un viaje a nuestros orígenes", de la editorial Everest.
La publicación, que conmemora las
tres décadas de excavaciones, reúne los trabajos que se han llevado a cabo en el yacimiento arqueológico más documentado del mundo.
Dada la proliferación de artículos en
revistas científicas sobre los descubrimientos en este yacimiento en Burgos, la Fundación Atapuerca ha iniciado hace un par de meses un proceso de recopilación de los mismos para su contabilización global.
El arqueólogo
José María Bermúdez de Castro, que prepara junto a
Juan Luis Arsuaga una campaña para el 15 de junio, ha añadido que, por el momento, se tienen contabilizados casi 600 artículos en revistas científicas sobre estas excavaciones, aunque las previsiones apuntan a que se alcanzará la cifra de 800 aproximadamente.

Dentro de este proceso de búsqueda de artículos publicados en estos treinta años de trabajos y excavaciones en Atapuerca, los más antiguos de los que no existe pdf ni formato digitalizado
están siendo escaneados para su archivo informatizado.
En uno de los puntos en los que han coincidido los tres directores de las excavaciones de Atapuerca en sus respectivas intervenciones ha sido en
"el valor de trabajar en equipo" en los tiempos que corren, sin duda difíciles para la especie humana, han dicho.
Como afirma
Eudald Carbonell en el prólogo del libro, en el que también han participado los otros dos arqueólogos, "nuestra especie debe ser consecuente con su evolución, necesitamos una evolución responsable y un progreso consciente que nos acerque más a nosotros mismos y nos haga mejores".
"Conocer,
hacernos más humanos e informarnos del pasado son grandes directrices que han de permitir la emergencia de una nueva conciencia de especie en nuestro planeta, en un momento de dificultad y aún con el riesgo de que se produzca un cuello evolutivo".