Los equipos se preparan para sumergirse hasta 3.000 metros de profundidad
Francia busca sin mucho optimismo las cajas negras del avión siniestrado
miércoles 03 de junio de 2009, 10:50h
El encargado de la investigación del accidente aéreo del Airbus A330, Paul-Louis Arslanian, ha declarado "no ser de un optimismo total" sobre las posibilidades de encontrar las cajas negras del aparato que desapareció el pasado domingo en el Atlántico y que podrían estar a 3.000 metros de profundidad. Igualmente, ha explicado que "ningún elemento nos lleva a pensar que el avión tenía un problema antes de salir de Río".
El director de la Oficina de Investigación y Análisis (BEA) encargada de la investigación del accidente aéreo del Airbus A330, Paul-Louis Arslanian, declaró "no ser de un optimismo total" sobre las posibilidades de encontrar las cajas negras del aparato que desapareció el pasado domingo 31 de mayo en el Atlántico con 228 pasajeros a bordo cuando hacía la ruta Río de Janeiro-París.
"No se puede excluir que no encontremos las grabadoras", dijo Arslanian en una rueda de prensa para dar cuenta del curso de las investigaciones. En su opinión, las cajas negras se encuentran sin duda en un lugar "profundo y montañoso" del Océano Atlántico.
El director del organismo encargado de la investigación también indicó que el Airbus A330 de Air France no presentaba ningún fallo técnico antes de su despegue del aeropuerto de Río de Janeiro. "Ningún elemento nos lleva a pensar que el avión tenía un problema antes de salir de Río", explicó.
La BEA intentará publicar un primer informe sobre el siniestro a finales de junio pero no esperará al final del mismo para comunicar el hallazgo de elementos que permitan establecer un vínculo con las causas del accidente.
Las cajas negras -que en realidad son de color naranja- contienen la grabación con los datos del vuelo y las conversaciones de los pilotos. Se sitúan en la parte trasera del avión y están diseñadas para resistir a los choques violentos, al fuego y a una inmersión prolongada a 6.000 metros. Pero la baliza para localizar cada una de las cajas negras no tiene más que un mes de autonomía, de ahí la importancia que reviste hallarlas rápidamente.
El avión se precipitó al oceáno en la zona medio-atlántica donde los fondos superan los 4.000 metros de profundidad de ahí que sean necesarios equipos adaptados. Una vez localizadas las cajas negras, los dos equipos del 'Pourquoi Pas?' iniciarán su trabajo.
Fase naval
Así, después de la fase aérea se pasará por tanto a la fase naval para recuperar los restos y poner en marcha una investigación técnica que permitirá entender qué pasó con el aparato, según explicó en RTL el portavoz del Estado Mayor de los Ejércitos, Christophe Prazuck. A continuación comenzará una fase submarina dado que, al recuperar los restos, se tendrá una idea de la posición del avión cuando se produjo el accidente y se irán a buscar bajo el agua las cajas negras, "si son accesibles".
El Instituto francés de investigación y explotación del mar (Ifremer) participará en la búsqueda y el barco oceanográfico 'Pourquoi Pas?', en misión cerca de las Azores, se dirijirá "inmediatamente" a la zona para reforzar los medios movilizados en las tareas de búsqueda. El 'Pourquoi Pas?' está equipado de dos robots submarinos, el minisubmarino Nautile y un robot de búsqueda capaz de intervenir hasta a 6.000 metros de profundidaz. El buque se encuentra a ocho días de navegación de la zona donde se han hallado los restos del A330.
Contra reloj
En la carrera contra reloj para localizar las cajas negras, el Ejército francés reforzará su dispositivo con dos aviones Breguet Atlantic 2, cazas 'submarinos' equipados con radar, visores de largo alcance y material infrarrojo, así como un Falcon 50 y un Awac.
Entre los objetivos prioritarios figura recuperar las cajas negras --que en realidad son de color naranja-- que contienen la grabación con los datos del vuelo y las conversaciones de los pilotos.
Se sitúan en la parte trasera del avión y están diseñadas para resistir a los choques violentos, al fuego y a una inmersión prolongada a 6.000 metros. Pero la baliza para localizar cada una de las cajas negras no tiene más que un mes de autonomía, de ahí la importancia que reviste hallarlas rápidamente.
La primera labor es localizar con la mayor precisión posible la zona del accidente, según explica a 'Le Monde' Olivier Lefort, director de medios y operaciones navales de Ifremer, porque los restos flotantes que se encuentran en la superficie y que pueden estar dispersos no son suficientes para localizar el lugar exacto del siniestro.
El avión se precipitó al oceáno en la zona medio-atlántica donde los fondos superan los 4.000 metros de profundidad de ahí que sean necesarios equipos adaptados. Una vez localizadas las cajas negras, los dos equipos del 'Pourquoi Pas?' iniciarán su trabajo.
Nautile y Victor
El primero es el 'Nautile', un submarino habitado en el que van dos pilotos y un observador que puede bajar hasta los 6.000 metros y que desde su primera misión, en 1984, ha realizado más de 1.500 inmersiones, entre ellas las del Titanic y la del petrolero Prestige.
El segundo, 'Victor', es un robot teledirigido capaz de sumergirse igualmente a 6.000 metros y que tiene la ventaja de contar con una gran autonomía. Dirigido desde el buque, puede permanecer bajo el agua 72 horas, frente a las cinco horas que lo puede hacer el 'Nautile'.
Sin embargo, según Olivier Lefort, el submergible habitado, que lleva un sonar lateral, está mejor adaptado a las labores de reconocimiento. Aunque los dos equipos tienen brazos articulados no podrán realizar labores de gran envergadura bajo el mar.
En la zona donde la Armada brasileña avistó los restos del vuelo AF447 se encuentran tres barcos mercantes, uno francés y dos holandeses a los que se unirán hoy una patrullera, una fragata y una corbeta de la Marina brasileña, aunque las condiciones del mar podrían complicar las tareas de recuperación de los restos del aparato siniestrado.