Cirujanos españoles han reconstruido la cara de un chico y una chica, ambos de 13 años, que sufrían graves deformaciones, utilizando células madre y regenerativas adultas, extraídas de su propio tejido adiposo abdominal. Las operaciones, las primeras de este tipo que se realizan en Europa, fueron realizadas por un equipo de cirujanos del Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.

Dos menores han sido intervenidos por
cirujanos españoles del Hospital Vall d´Hebron de Barcelona para someterse a una reconstrucción de cara a través de
células madre extraídas de su propio tejido adiposo
abdominal. Los pacientes, un chico y una chica, presentaban una
"hemiotrofia facial grave", consecuencia del síndrome de Parry-Romberg, una rara enfermedad que afecta sólo a entre 3 y 5 niños de cada 100.000.
Dicha patología se suele presentar en las dos primeras décadas de vida, sobre todo en niñas antes de los 8 años, y está caracterizada por un
desgaste de los tejidos blandos y disfunciones neurológicas con pequeños ataques de corazón y dolor que irradia a pómulos, nariz y boca.
Las intervenciones a las que fueron sometidos los dos adolescentes concluyeron con
éxito y consistieron inicialmente en practicarles punciones milimétricas en el abdomen, para, por medio de cánulas de liposucción, aspirar la grasa de la zona. De esa grasa se extrajeron las células madre estomacales, "las más puras y con mayores propiedades regenerativas", que se mezclan con el tejido adiposo para su
reimplantación inmediata en el paciente.
Los afectados por esta enfermedad, de la que se desconocen las causas y que suele incidir en la
mitad izquierda del rostro, experimentan contracciones en la piel y atrofias en el cartílago, músculos y huesos, a la vez que el color de la piel de la zona lesionada tiende a ennegrecer o a emblanquecerse.
Hasta ahora a los pacientes que sufrían esta patología
se les solía tratar con implantes y con microcirugía reparadora. La nueva técnica con células madre, que no sólo genera volumen sino que regenera tejidos y consigue una mejor simetría facial, sólo se puede aplicar una vez que se tiene constancia de que la enfermedad ya está estabilizada, según explicó el jefe del Servicio de Cirugía Plástica y Quemados del Hospital Vall d'Hebron, el doctor Joan Pere Barret.
Jaume, el joven de 13 años que fue sometido a esta
operación el pasado febrero, ha explicado este lunes que se encuentra "muy bien y contento" y que ha ido recuperando la "sensibilidad" en la parte de su rostro afectado por el síndrome Perry-Romberg. "Para mí ha sido un gran cambio", señaló el chico, a quien a los cinco años se le manifestó la enfermedad.