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oficiado por el cardenal jaime ortega

El funeral del sacerdote Mariano Arroyo congrega en La Habana a cientos de personas

viernes 17 de julio de 2009, 20:13h
La Iglesia Católica y el Partido Comunista en Cuba han negado que en la isla haya odio a los curas o a España y que ese sea el motivo de los asesinatos de dos sacerdotes de ese país en La Habana, donde este viernes se ofició el funeral del segundo de ellos, Mariano Arroyo.
Sacerdotes transportan el féretro del sacerdote español Mariano Arroyo, hoy, 17 de julio de 2009, después del funeral celebrado en la Catedral de La Habana (Efe)

El arzobispo de La Habana, cardenal Jaime Ortega, ha oficiado este viernes una multitudinaria misa de cuerpo presente en la Catedral de La Habana para despedir a Mariano Arroyo, sacerdote español asesinado en La Habana, durante la cual protestó porque en medios de prensa de otros países se ha hablado de "desamor de los cubanos a los sacerdotes". "Hay preguntas insidiosas que algún comentarista se atrevió a hacer, buscándole una significación anti-religiosa y aún anti-española, con matices políticos, al asesinato del padre Arroyo", dijo Ortega en su homilía.

"¡Por Dios! -exclamó- No es odio a los sacerdotes por su condición de tales, ni odio a los españoles. No se juzgan los sentimientos de un pueblo a partir de la actuación de unos delincuentes, vulgares criminales de la peor especie que, desgraciadamente, existen en todas partes, incluyendo los sitios de donde proceden esos juicios".

Cientos de personas se congregaron este viernes en la catedral habanera para dar el último adiós a Arroyo, cuyo cadáver será repatriado a España en las próximas horas, para un nuevo funeral en su diócesis de Madrid. Religiosos, feligreses y vecinos abarrotaron el templo y soportaron el sofocante calor durante la ceremonia, tras pasar por delante del cuerpo expuesto ante el altar mayor. El féretro salió de la iglesia en medio de una gran multitud que lo acompañó y ovacionó hasta la Plaza de la Catedral. A la ceremonia asistieron el cónsul general de España en La Habana, Pablo Barrios, y la jerarquía de la Iglesia católica.

El cadáver del cántabro Arroyo, de 74 años, fue encontrado en la casa anexa a la parroquia del barrio habanero de Regla, en la madrugada del lunes pasado, amordazado, maniatado, acuchillado y parcialmente quemado. A mediados de febrero pasado, el cuerpo de su amigo y compatriota Eduardo de la Fuente, cura madrileño de 61 años, apareció apuñalado y estrangulado.