Los bomberos griegos han solicitado la evacuación de unas 3.500 personas por el avance de un gran incendio al este de la región Ática, que ya ha quemado varias casas vacías. Las poblaciones afectadas son Gramatikos y Varnavas, a 50 kilómetros de Atenas. Se ha declarado el estado de emergencia en la región. El fuego avanza en un frente de unos siete mil metros, azuzado por fuertes ráfagas de viento de hasta 60 kilómetros por hora.

"La situación es muy grave", ha declarado un testigo del incendio en
Gramatikos. "Vengan rápido, se está quemando mi propiedad y nadie hace nada", solicitaba otro vecino por una radio ateniense. El Ejército griego ha trasladado el material inflamable que almacenaba en las cercanías de Varnavas.
El fuego amenaza áreas residenciales y se tiene constancia de
al menos dos viviendas vacías que han sido arrasadas por las llamas. Por el momento, ha consumido en los últimos dos días 2.000 hectáreas de bosque, con lo que ya se han quemado unas 10.000 desde el inicio de julio.
Los
fuertes vientos están alimentando el
centenar de incendios declarado en Grecia durante las últimas 24 horas, todavía con el recuerdo de los catastróficos fuegos de 2007 en la isla de Evia y en el sur del Peloponeso, que se cobraron la vida de 65 personas.