reseña
Qian Zhongshu: La fortaleza asediada
domingo 30 de agosto de 2009, 13:33h
La editorial Anagrama, a través de su nueva colección “Otra vuelta de tuerca”, nos deleita con el rescate de una de las novelas más conocidas y extensas del escritor chino Qian Zhongshu, La fortaleza asediada.
La editorial Anagrama, a través de su nueva colección “Otra vuelta de tuerca”, nos deleita con el rescate de una de las novelas más conocidas y extensas del escritor chino Qian Zhongshu, La fortaleza asediada. Lo que comienza por un cortejo y amor frustrado se va transformando en una aventura personal y moral, que nos descubre los mecanismos humanos de supervivencia dentro de una sociedad tradicional y rígida como debía de ser la China de los años treinta, al inicio de la guerra con Japón.
Se trata del viaje de vuelta, desde occidente al oriente más profundo, de un joven chino que ha ido a estudiar a Europa. Da la impresión de que la novela posee rasgos autobiográficos y un cierto tono iniciático de descubrimiento de conocimientos básicos de la realidad, como la incapacidad para afrontar la vida amorosa fuera de las normas tradicionales o el didactismo de situaciones límites, como la indigencia.
La mayor parte de la crítica ha puesto, quizá, un énfasis excesivo en la frustración de la vivencia amorosa de los protagonistas, dejando de lado lo que se traduce de ello, una constante consideración innecesaria del enamoramiento dentro del vínculo matrimonial. Los jóvenes protagonistas se muestran ambiguos, deseando por un lado un apasionamiento amoroso sin mayor trascendencia y negándolo en el plano más práctico, es decir, estar dentro y fuera de “la Fortaleza” (=matrimonio).
Cabe destacar la semblanza de “la sociedad culta”, el mundo universitario, desde la Universidad Imperial hasta la recóndita de Sanlü, lleno de intrigas y miserias humanas donde la tarea investigadora o educativa se pierde en reglamentos y normativas. Y la impostura se lleva a sus extremos más límites, enseñar lo que no se sabe, y aparentar lo que se envidia –la universidad inglesa–.
El ritmo narrativo es novedoso, guiado por el flujo emocional del protagonista, Hogjian, saltando el trascurso temporal, de un párrafo a otro, meses sin perderse por ello el hilo conductor. La novela presenta una estructura de tres partes claramente diferenciadas: la llegada de Hogjian a Sahangai, el viaje a la Universidad de Sanlü y el desarrollo del ejercicio académico.
Por Coro Sadornil