Más paro, pero menos gripe
Alejandra Ruiz-Hermosilla
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ruizhermosillaelimparciales/14/14/26
jueves 03 de septiembre de 2009, 01:07h
Basta que el gobierno de Zapatero abra la boca para que la realidad le contradiga. Y no es que la realidad milite en el Partido Popular, es que la realidad es tozuda. Que el ministro de Trabajo dice que el desempleo ha iniciado la senda del descenso tras tres meses de bajadas, llegan los datos del INEM de agosto y le arrojan a la cara otros 84.985 parados más. Que Trinidad Jiménez encarga vacunas para el 60 por ciento de la población y consensúa un plan de actuación contra la epidemia de H1N1, llega la dichosa enfermedad y demuestra que sus efectos son menores que los de la gripe estacional.
Después de que algunos parados lograran un empleo temporal que les salvara 90 días, los despidos han vuelto a protagonizar las relaciones laborales. Después de que las farmacias hayan agotado las existencias de Tamiflu, de mascarillas y de geles antibacteriales resulta que “quizá estemos exagerando un poco” –en palabras de la ministra de Sanidad- en todo lo que rodea al virus H1N1. Al final, ni el Plan E es la solución al paro, ni la gripe A es el ébola.
El parche contra el desempleo previo a las elecciones europeas ya fue criticado por “ineficaz derroche” por los expertos económicos el mismo día en el que lo anunció el Gobierno. La alarma desatada por la gripe A ha tenido que esperar a que los expertos en este asunto, los médicos, denunciaran ayer mismo que España está inmersa en una “epidemia de miedo” provocada por una “enfermedad fantasma” que se está combatiendo con “respuestas exageradas” y detrás de la que puede haber “intereses económicos e incluso políticos”.
Y entre la fantasía del Gobierno y la realidad nos debatimos usted y yo, que no sabemos si tener trabajo y no pertenecer a los grupos de riesgo que serán vacunados contra la gripe A es motivo de alegría o es para echarse a temblar porque significa que te van a freír a impuestos y que cualquier semana de este otoño/invierno te la vas a pasar en la cama con fiebre, dolor de cabeza, vómitos y dolores musculares.
Todo alegrías para enfrentar esta cuesta de septiembre que hace languidecer a la de enero en lo que a gastos extraordinarios y divorcios se refiere. Pero irremediablemente llegará enero y entonces, la temporada de gripe habrá pasado, habremos sobrevivido a las navidades en familia y ya estaremos en 2010, una de las muchas fechas que el Gobierno maneja para empezar a salir de la crisis.
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Periodista
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