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reseña

Nancy Mitford: No se lo digas a Alfred

viernes 04 de septiembre de 2009, 10:08h
Nancy Mitford (1904-1973) nació y vivió en la esfera de la alta aristocracia inglesa. Formó parte de ella y, de paso, la retrató en sus libros, haciendo gala, como buena inglesa, del fino, irónico y en ocasiones, cáustico, sentido del humor que conocemos como flema británica.
Nancy Mitford (1904-1973) nació y vivió en la esfera de la alta aristocracia inglesa. Formó parte de ella y, de paso, la retrató en sus libros, haciendo gala, como buena inglesa, del fino, irónico y en ocasiones, cáustico, sentido del humor que conocemos como flema británica.


No se lo digas a Alfred recupera personajes de otros libros de Mitford como A la caza del amor y Amor en clima frío, y narra las peripecias de una familia inglesa cuyo padre, un distinguido y parco catedrático de Oxford, es nombrado embajador inglés en París. A través de los ojos de su esposa, Fanny, prototipo de señora inglesa de clase media alta, de esas que parecen solucionarlo todo con una taza de té, la autora desgrana con un casi imperceptible pero mordaz sentido del humor, las vivencias “subterráneas” de una embajada.


Desde la actitud irreverente de la extravagante mujer del embajador saliente, que trata de sabotear a Fanny negándose a abandonar la embajada, pasando por las salidas de tono de los hijos de la pareja, o los devaneos de su inútil pero guapísima secretaria personal con la clase política francesa, Mitford realiza una fotografía a todo color de un mundo lleno de “glamour” y saber estar que, en plenos años 60, parece no ser consciente, atrapado en su propia condescendencia, de que poco a poco se está desintegrando.


No se lo digas a Alfred se burla con cariño del mundo que vio nacer y crecer a su autora, convirtiéndose en el mejor ejemplo de sí mismo y sus personajes. Y es que no hay nadie capaz de reírse tan bien y con tanta elegancia de sí mismos, de sus clichés, de sus “cup of teas” y sus pasteles de carne, como los propios ingleses.

Por Regina Martínez Idarreta
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