PREMIO NOBEL
Nash confía en la ciencia para acabar con la enfermedad mental
martes 26 de febrero de 2008, 09:37h
El premio Nobel de Matemáticas por su "Teoría de los Juegos", John Nash, señaló este lunes que confía en que "los avances de la ciencia ayudarán a disminuir el estigma de las enfermedades mentales”. Sobre esto dijo que ya ocurrió con otros males, “como las úlceras de estómago, que se pensaban que eran psicosomáticas y luego se descubrió que era una bacteria que se trata con antibióticos".
El economista hizo estas declaraciones en rueda de prensa, con motivo de la presentación del nuevo Premio Internacional Juan José López-Ibor, cuyo fin es reconocer la labor de personalidades e instituciones en pro de la dignidad de las personas con trastornos mentales.
Él mismo pasó de notables episodios de esquizofrenia paranoide a ser Nobel en 1994 por su modelo matemático, que pretende describir y predecir el comportamiento de los agentes económicos.
Consejos a Clinton y Obama
Sus teorías, que se han aplicado a todo tipo de situaciones, incluidos los conflictos bélicos, sugieren estrategias para que los participantes en un choque de intereses obtengan el mayor beneficio.
Como aspecto curioso, Nash, Nobel de Matemáticas por su "Teoría de los Juegos" recomendó a los aspirantes presidenciales demócratas Hillary Clinton y Barack Obama que pongan en práctica el "dilema del prisionero", si no quieren ser vencidos por el republicano John McCain.
Nash, que inspiró la película "Una mente maravillosa", adujo que, como se desprende de su aplicación matemática, los candidatos demócratas pueden estar empleándose al máximo para lograr su propia ventaja sin importarles el competidor, cuando, curiosamente, ambos obtendrían un mejor resultado si colaborasen.
Frente al pensamiento económico de la escuela de Adam Smith, relativo a que el mecanismo de la competencia permite que el mejor logre siempre su objetivo, argumentó que cuando cada uno busca sus propios intereses sin contar con el otro, la pérdida de todos puede ser superior y, tal vez, sea más rentable cooperar.
Así, también extrapoló sus hipótesis a la campaña electoral española, al apuntar que tendrá más posibilidades de ganar quien tenga un partido más unido en torno a su líder, que aquel en el que se disputen el protagonismo dos candidatos de un mismo color político.