Las comisiones del depuesto presidente de Honduras, Manuel Zelaya, y del gobernante de facto, Roberto Micheletti, anunciaron que han avanzado en un 90 por ciento y que el diálogo va por buen camino hacia la solución de la crisis política que vive el país por el golpe de Estado de junio.
"Hemos avanzado en ocho puntos, en
un 90 por ciento del marco referencial del acuerdo", dijo Vilma Morales, ex presidenta de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) y miembro de la comisión de Micheletti.
Por su parte, Víctor Meza, ministro de Gobernación (Interior) de Zelaya y jefe de su delegación, indicó que esperan "que mañana haya algo muy importante" como producto del diálogo. Morales y Meza coincidieron, en declaraciones por separado a la prensa en el hotel donde se celebra el diálogo, en que se ha avanzado en un 90 por ciento y que el punto "más importante", que se refiere a la restitución de Zelaya, se comenzó a discutir hoy y continuará mañana.
"Vamos avanzando, hay un espíritu negociador afable; si somos optimistas,
podemos entregarle al país un acuerdo político-jurídico aceptable", subrayó Meza, y consideró que en la jornada de "mañana hay muchas posibilidades de éxito". "Mañana es la discusión clave para nosotros", apuntó el ministro de Zelaya, al explicar que los participantes en el diálogo no consideran oportuno precisar detalles de lo que se ha ido discutiendo del acuerdo.
En relación a los puntos consensuados la semana pasada, Meza confirmó que ya se suscribió "el compromiso del presidente Zelaya de no convocar a la Constituyente mientras él termina su período presidencial", y que "el Gobierno de unidad e integración será integrado cuando se firme el acuerdo" global.
La ex magistrada Morales afirmó que "todo ha venido caminando en el marco de la Constitución", que "los puntos se discuten en todo el contexto general de todo el acuerdo", que "uno a uno se han ido discutiendo y firmando", y "ya están suscritos por cada una de las partes".

"Hemos dialogado con altura, con prudencia y con educación", destacó la delegada de Micheletti, y enfatizó que en el acuerdo "debe ganar Honduras, nadie más que Honduras; es un diálogo que se ha hondureñizado y lo vamos a resolver los hondureños".
"No vamos a reaccionar a nada al margen de la mesa, lo que está pasando en el entorno no nos debe invadir la tranquilidad que hemos tenido", dijo Morales cuando los periodistas le preguntaron sobre lo que
Zelaya ha dicho que no tiene mucha confianza en el diálogo.
Las comisiones se basan en este proceso en el
, que incluye la restitución condicionada de Zelaya, amnistía política, Gobierno de reconciliación y verificación internacional, entre otros puntos.
Zelaya ve lejos su restitución
Entre tanto el presidente depuesto de Honduras, Manuel Zelaya, admitió por primera vez la posibilidad aunque volvió a insistir en la necesidad de entregar a la justicia internacional a los que participaron en el golpe militar que le expulsó del cargo.
"Se debe entregar a los tribunales de justicia internacional a la Corte Penal, tanto a los militares" como a los civiles que participaron del golpe de Estado del 28 de junio, y "esa será la condición que se pondrá después de las elecciones, si no me restituyen antes", afirmó el destituido mandatario.
Zelaya, que permanecía refugiado en la Embajada de Brasil desde su llegada a Tegucigalpa en septiembre, recordó que los comicios propuestos por el Gobierno interino de Roberto Micheletti para el próximo 29 de noviembre son su apuesta para acabar con el conflicto político que atraviesa el país.
"Si llegamos a las elecciones sin un arreglo, lo que pasará es que se va a profundizar la crisis, será un gobierno débil, espurio, la comunidad internacional va a continuar el aislamiento a menos que decidan entregar a los tribunales de justicia internacional a los golpistas", subrayó en informaciones recogidas por 'La voz de Honduras'.
Respecto a la mesa de diálogo que inició ayer su cuarta ronda entre representantes de Zelaya y de Micheletti, el mandatario depuesto dijo que se escucharán todos los planteamientos expuestos para facilitar "el retorno de la paz y la tranquilidad a Honduras".