en 2010 seguirán los cambios en el reglamento
Los retos de la Fórmula Uno tras la temporada de los escándalos
sábado 14 de noviembre de 2009, 19:05h
Nunca antes un mote había definido tan bien la realidad que representa. Aquellos que conocen a la Fórmula Uno como el “gran circo” no se han equivocado este año. Tras una temporada dominada por los escándalos extradeportivos más que por las victorias de Brawn GP, el panorama para el nuevo año estará marcado por las nuevas medidas en el reglamento y por la aparición de nuevas escuderías, entre ellas la española Campos Meta.
La temporada 2009 arrancaba con los coletazos de la polémica por la aparición en la prensa de las imágenes de una orgía de temática nazi en la que participaba el por entonces mandatario de la FIA, Max Mosley. La mayor parte de las escuderías, encabezadas por las alemanas, pidieron su cese. Era el inicio de la guerra entre la FIA y la FOTA (Asociación de Equipos de Fórmula Uno).
En el plano deportivo, el 29 de marzo se confirmaba lo que muchos temían durante la pretemporada. El equipo Brawn GP, heredero de la infraestructura dejada por Honda, conseguía un doblete histórico en Australia con Button y Barrichello y daba inicio a una nueva polémica: los dobles difusores.
Renault y Ferrari elevaron una queja formal ante la FIA por lo que parecía una anomalía en el chasis de los bólidos de Ross Brawn. Mientras el tribunal de la FIA decidía, Button y Barrichello seguían marcando victoria tras victoria con una superioridad pasmosa sobre las grandes escuderías. La mayoría de ellas había diseñado el coche en torno al KERS -un sistema de recuperación de energía de la frenada- que supuso inversiones millonarias y que a lo largo de la temporada fue desapareciendo de los bólidos.
El 15 de abril la FIA declaraba legales los dobles difusores. A pesar de que la mayoría de las escuderías ya trabajaban en desarrollar coches con el doble difusor, Ferrari y Renault encabezaron protestas públicas contra Max Mosley, quien quería limitar los presupuestos de las escuderías la siguiente temporada pero había dado luz verde a unos difusores que provocaban gastos de siete millones de euros. Nuevo paso en la guerra FIA-FOTA.
Los cruces de declaraciones entre Mosley, Flavio Briatore (patrón de Renault) y Luca di Montezemolo (Presidente de Ferrari) llegaron hasta tal punto que la FOTA amenazó con crear un campeonato al margen de la FIA si Mosley persistía en el límite presupuestario. Finalmente, el 19 de julio el enfrentamiento quedó zanjado con el anuncio de Mosley de no presentarse a la reelección, por lo que la FOTA retiró su idea de campeonato paralelo (llegó a publicarse un calendario). La paz había llegado a la F1.
Lo que no había parado por esas fechas era la ampliación de la parrilla. El 12 de junio la FIA anunció los tres proyectos que tendrían vía libre para convertirse en nuevos equipos a partir de 2010: USF1, Manor y la española Campos Meta. Mes y medio más tarde, tras el anuncio de BMW de que abandonaría la Fórmula Uno, se sumaba a la lista Lotus.
Un nuevo escándalo en Renault: el "crash-gate" de Singapur
Cuando el tres de agosto Renault le comunicó a Nelson Piquet Jr. que no contaban con él, no imaginaba lo que estaba a punto de provocar. Dos semanas después de su marcha, “Nelsinho” denunció que Renault le había obligado a estrellarse en el Gran Premio de Singapur del año 2008, carrera ganada por Fernando Alonso.
Entre los reproches que se cruzaron Briatore y Nelson Piquet padre, la FIA empezaba a investigar. Los patrocinadores de la marca francesa, cansados de tanto escándalo, abandonaban la marca del rombo. El 16 de septiembre Briatore y Pat Symonds, ingeniero jefe, dimitían justo antes de la reunión del Consejo Mundial que dictaría el alejamiento de los circuitos por cinco años para Symonds y el destierro perpetuo para el italiano.
Cambios en tiempos de crisis
La Fórmula Uno siempre ha dado una imagen de lujo a su alrededor, pero la crisis económica no pasó de largo por los boxes. Durante la temporada, dos escuderías potentes como BMW y Toyota anunciaron su retirada. La escudería revelación de la temporada, Brawn GP, que repetía dobletes en la primera mitad de la temporada, heredera de Honda -que había abandonado en 2008- no conseguía captar patrocinadores para su impoluto chasis blanco. Tan sólo la aerolínea Virgin se atrevió a poner dinero.
Bridgestone, la marca suministradora de neumáticos, anunció al término de la temporada que dejaría también los circuitos en 2011. A pesar de la futura vacante, empresas del sector como Michelin, Pirelli o Goodyear ya han hecho saber que no están interesados.
Para la temporada 2010,las escuderías prevén mayor tranquilidad a pesar de los cambios que se van a registrar:
-Eliminación del KERS y de los "tapacubos" (dispositivos que sirven para proteger y tener una mejor salida de la energía producida por los frenos).
-Se eliminan las paradas para reabastecer de combustible a los coches, pero no para cambiar de neumáticos y por algún accidente leve. Por ello el peso mínimo será de 620 kg.
-El sistema de clasificación cambiará con las nuevas escuderías: 8 serán eliminados en la Q1, 8 en la segunda y quedarán 10 en la Q3. La Q3 se realizará con el combustible que los equipos deseen colocar, debido a la eliminación de paradas en carrera.
A pesar de que la temporada acabó el pasado 4 de noviembre, el flujo de noticias en torno a la F1 no cesa. En los próximos meses tocará tratar los movimientos en el mercado de pilotos, protagonizados por la llegada de Fernando Alonso a Ferrari pero atascada en la actualidad a la espera de que Kimi Raikkonen elija su nuevo destino, presumiblemente McLaren.
Así pues, tan sólo están confirmados nueve pilotos para la temporada próxima: Sebastian Vettel y Mark Webber en Red Bull, Lewis Hamilton en McLaren, Felipe Massa y Fernando Alonso en Ferrari, Rubens Barrichello y Nico Hülkenberg en Williams, Robert Kubica en Renault y Bruno Senna en Campos Meta.