España se muestra ambigua
Moratinos no reconoce los comicios en Honduras ni los ignora
martes 01 de diciembre de 2009, 14:27h
El Gobierno español se resistió a reconocer las elecciones presidenciales de Honduras, pero advirtió de que tampoco se puede ignorar su resultado y, en consecuencia, consideró que el vencedor de los comicios, Porfirio Lobo, se ha convertido en un actor más para resolver el conflicto.
El resultado de esas elecciones y la situación en que queda Honduras acaparó la atención de la XIX Cumbre iberoamericana que se desarrolla en Estoril (Portugal) y estuvo muy presente en todas las intervenciones y reuniones que protagonizaron los miembros de la delegación española.
Tanto el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, como su ministro de Exteriores, Miguel Angel Moratinos, expusieron la posición de España sobre los comicios.
Zapatero aprovechó su intervención ante el plenario de la cumbre para reclamar "un gran consenso" que permita a Honduras saber que la comunidad iberoamericana está dispuesta a tener una "posición constructiva" fundamentada en principios democráticos irrenunciables, elecciones limpias y un gran acuerdo nacional. Más allá del reconocimiento o no de los comicios de ayer, lo esencial es ese acuerdo nacional, dijo el presidente del Gobierno.
Moratinos fue más explícito en una rueda de prensa en la que aseguró que España no reconoce las elecciones, pero tampoco las ignora, ya que considera que Porfirio Lobo "tendrá algo que decir" en el proceso que se abre y será "un nuevo actor" en el diálogo con Manuel Zelaya.
A la espera de la evolución de los acontecimientos, la delegación española está siendo "muy activa", según fuentes del Gobierno de Zapatero, para lograr un texto común en Estoril en torno al futuro hondureño, aunque reconocen las dificultades que hay debido a la persistencia de las diferencias de criterio.
Junto a la situación en Honduras, el hilo conductor de los trabajos de los representantes españoles en la cumbre fue el compromiso de impulsar durante la presidencia española de la UE los acuerdos de asociación con Centroamérica y Mercosur.
Así ocurrió en el desayuno de trabajo del Rey, Zapatero y la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, con los mandatarios centroamericanos, en sus entrevistas con el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula da Silva, y con la presidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, o en el encuentro de Moratinos con los cancilleres de Mercosur.
En esta cita, en la que también participó un representante de la Comisión Europea, se acordó reanudar en diciembre las reuniones técnicas para intentar alcanzar un acuerdo de asociación entre el bloque sudamericano y la UE con el impulso político de todos los gobiernos.
El lema de la cumbre de Estoril, "Innovación y conocimiento", estuvo presente en la intervención del Rey ante el resto de jefes de Estado al instar a los países iberoamericanos a trabajar conjuntamente para que la innovación tenga un papel destacado en los modelos productivos con el fin de asegurar la sostenibilidad.
También aludió a esta cuestión Zapatero al apelar a la cooperación en el área de la innovación y el conocimiento para abrir un nuevo periodo que debe estar igualmente caracterizado, dijo, por la "consolidación democrática".