El funeral por el arzobispo de Puerto Príncipe, Joseph Serge Miot, ha servido para que muchos otros haitianos se sumen a una ceremonia que ha rendido tributo a los muertos por el terremoto. El Gobierno haitiano teme que para este lunes ya sean 150.000. Además, los mismos sismógrafos que ya aventuraron un gran seísmo en la zona hace meses vuelven a alertar del peligro de uno nuevo, tarde o temprano, en el Caribe.
Las fotografías de cuerpos destrozados de hombres, mujeres y niños, algunos bajo bloques de hormigón y piezas salientes de acero, son un recuerdo funesto del terremoto de Haití, en una región, el
Caribe, que podría experimentar otro poderoso seísmo, alertaron expertos de la zona.
Derek Gay, ingeniero sismólogo de la Universidad de West Indies (UWI), señaló que el Caribe y particularmente Trinidad y Tobago han experimentado un número "pequeño, pero regular de terremotos" que sugieren que la tierra se está fracturando "con una liberación frecuente de energía". El país caribeño, sede de la universidad, ha experimentado muchos de esos movimientos telúricos casi a diario, pero las personas no los sienten, dijo a Efe
Derek Gay. "En cierto sentido, me siento un poco aliviado porque hemos liberado mucha tensión. Por ejemplo, si se observa a Haití, los anticipos del terremoto fueron muy pocos. Estaban esperando un 'Big Bang'", dijo el ingeniero.
El terremoto de
7 grados en la escala de Richter que azotó a Haití el 12 de enero ha sido el mayor en los últimos 200 años y se calcula que podría haber unos 200.000 muertos. Sin embargo, en 2007 se registró un sismo de 7,4 grados en la isla de Martinica y sólo murió una persona de un ataque al corazón, a pesar de que se sintió en islas cercanas como Santa Lucía.
El experto apuntó que la posibilidad de que se produjera un
terremoto "no ha estado captando la atención" porque "cuando algo permanece dormido durante 200 años tiende a olvidarse. Creo que el único consuelo que podemos tener es que el siguiente será en 200 años", añadió. Pero esta afirmación es poco tranquilizadora para las naciones caribeñas, cuyos gobiernos han sido advertidos de la necesidad de prepararse adecuadamente para afrontar terremotos de una magnitud mayor que la de
Haití debido a que la región yace sobre un activo sistema de fallas sísmicas. Terremotos de 7 grados o más se han registrado en la región cerca de Puerto Rico, las Islas Vírgenes y La Española en los últimos 500 años y en ocasiones han generado tsunamis.
El último caso ocurrió en 1946 generado por un terremoto de 8,1 grados en la
República Dominicana, donde fallecieron más de 1.600 personas. El sismo de Haití plantea un debate entre los científicos a nivel regional e internacional sobre cuándo golpeará de nuevo un terremoto a la región. "Un día pasará. El peligro es real. El terremoto que puede acabar con la región puede ocurrir y un día ocurrirá", afirmó Joan Latchman, otro sismólogo de la UWI, y resaltó que la región tiene numerosas placas que se elevan debido al terremoto y a la actividad volcánica que se aprecia a lo largo de la costa este del
Caribe. "Esa es la razón por la que esperamos que lo que vimos en el pasado vuelva a suceder en el futuro porque las capas continúan moviéndose", añadió a Efe.
Por su parte,
Brady Cox, profesor asistente de ingeniería civil en la Universidad de Arkansas (EEUU), cree que predecir uno es difícil: "Cada vez que hay un gran terremoto causa una liberación de la tensión en algunas áreas y la incrementa en otras". Un estudio publicado hace seis años en la revista de investigación geofísica de la
Unión Americana de Geofísicos alertaba de un aumento en el riesgo de terremotos en la zona de falla septentrional y advertía de actividad geológica submarina en Puerto Rico y La Española que podría producir terremotos de 7,5 o mayores.
La falla responsable del terremoto del pasado 12 de enero en Haití se extiende al oeste de Jamaica. Otra corre paralela a ésta en el norte, a lo largo de la zona sur de Cuba y del norte de Haití y
República Dominicana. "Son especialmente peligrosas cuando hay grandes centros de población como Puerto Príncipe, Kingston o Santiago, en República Dominicana, que están muy cerca de ellas", señaló Paul Mann, de la Universidad Austin de Texas (EEUU).
En opinión de
Tim Dixon, profesor de geofísica en el centro Rosenstiel de Miami (EEUU), otro terremoto podría volver a ocurrir pronto: "Los otros segmentos no se rompieron. Ahora están cargados con más tensión por este terremoto. En los próximos años, en la próxima década quizás, existe la posibilidad de que se produzca un terremoto mayor en la zona".
El
Servicio Geológico de Estados Unidos alertó el viernes de que, durante los próximos 30 días, hay un "alto riesgo" de que se registren nuevas réplicas de hasta 5 grados de magnitud en la escala de Richter del terremoto que asoló Haití. "La secuencia de réplicas al terremoto de magnitud 7 continuará durante meses, si no años, en el área afectada", informó el organismo, que realizó un estudio. Las conclusiones de este estudio destacan el "drástico aumento de la preocupación por el potencial de futuros terremotos en Haití y en la región que le rodea".
El Gobierno teme 150.000 muertosEl Gobierno haitiano no ha dado por concluidas las operaciones de rescate, once días después del terremoto del pasado 12 de enero, que ha dejado ya 111.499 muertos, y teme que esta cifra suba hasta
150.000 antes del lunes. La ministra de Comunicación, Marie Laurence Lassec, puntualizó hoy en una rueda de prensa que siguen trabajando equipos haitianos, mexicanos y dominicanos en la búsqueda de supervivientes, pese a que la ONU había anunciado desde Ginebra que se habían abandonado estas tareas, y pronosticó que antes del lunes habrán aparecido ya 150.000 cadáveres.
En la tarde de este viernes, el
Ministerio del Interior hizo público un comunicado en el que se recogía la cifra de 111.499 cadáveres, pero Lassec aseguró hoy: "Desgraciadamente pensamos que van a aparecer 150.000 cadáveres" antes de que termine el domingo. En cuanto a los planes para reubicar a los
610.000 sin hogar alojadas en campamentos provisionales, en su mayor parte de Puerto Príncipe, la ministra aclaró que todavía no han empezado a desplazarlos y se limitó a precisar que se construirán dos grandes campamentos para ellos, aunque no quiso identificar dónde. "Nos hacen falta tiendas para alojar a toda esta gente", afirmó la ministra para explicar la tardanza con la que se está actuando para clausurar los cerca de 500 campamentos improvisados en plazas y jardines que pululan por todo el país y que carecen de las más elementales medidas higiénicas.