www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

eterno protagonista

Cristiano Ronaldo, en el ojo del huracán permanente

sábado 30 de enero de 2010, 08:20h
El portugués es sin duda el futbolista más mediático de los últimos años. Cada fin de semana miles de aficionados encienden su televisor en exclusiva para ver al madridista resplandeciendo. Además, ser el jugador por el que más dinero se ha pagado en la historia obliga a realizar regates, fintas, disparos y remates a la máxima velocidad imaginable. Pero en ocasiones la elevada carga de adrenalina que le convierte en protagonista absoluto en los partidos que juega se desvía hacia explosiones de rabia, como la que protagonizó frente al Málaga, con la nariz de un rival rota de por medio. Tras conocerse la suspensión de dos encuentros a Ronaldo, se ha levantado una gran polvareda en la que han participado algunos de los iconos más representativos de nuestro balompié.
Desde su llegada a Madrid, Cristiano Ronaldo se ha erigido como el máximo exponente del fútbol blanco y líder carismático de las ilusiones madridistas. A pesar de que Florentino Pérez realizara seis ilustres fichajes –desembolsando casi 200 millones de euros- y cumpliera el sueño de ver por fin a Kaká vistiendo la zamarra merengue, el mundo futbolístico se paraliza cada vez que el portugués salta al campo, regatea, se queja al árbitro, mete un balón imposible en la escuadra o provoca al público rival. La dimensión que ha adquirido este futbolista dentro y fuera del campo genera sentimientos encontrados en el aficionado y en los profesionales de fútbol.


El pasado fin de semana Ronaldo saltó al césped del Santiago Bernabeu para reencontrar sensaciones tras el áspero partido en San Mamés, que terminó en derrota y con cero goles en su casillero particular. La atmósfera del Real Madrid-Málaga se torno del ambiente festivo del inicio a incertidumbre tras atisbar cierto peligro en algunos acercamientos andaluces a la meta de Casillas. Con el tradicional silencio tenso en la grada como banda sonora el portugués abrió el marcador y sentenció, recuperando de paso el ritmo anotador. Ya con el marcador a favor, el ramillete de virtudes del luso se abrió para el deleite del público. Velocidad, desborde, espectáculo y efectividad en el remate en busca del “hat trick”. La intensidad que descendía progresivamente en el Real Madrid saturaba a Ronaldo, que tras ser trabado en un contraataque por el medio malacitano Mtiliga, explotó rompiendo la nariz del danés, viendo su segunda roja con el Madrid –en circunstancias muy similares- y generando un carrusel de comentarios a favor y en contra de su expulsión.


La polémica que envuelve a este extraordinario futbolista ha alcanzado cotas muy elevadas en los días posteriores y, sobre todo, tras conocerse la sanción de dos encuentros al luso. Al final del partido en cuestión, Jorge Valdano –director general del Real Madrid- explicó que en su opinión “la expulsión no fue justa” ya que “la única intención de Ronaldo es continuar la jugada”, abogando por la protección a los jugadores creativos en detrimento de los destructores de juego. Esta postura también ha sido defendida públicamente por el lateral blanco Sergio Ramos, por Guti y por su entrenador Manuel Pellegrini. El portugués, que acudió al vestuario malacitano para disculparse, explicó en la zona mixta del Santiago Bernabeu que "la gente que entiende de fútbol sabe que mi intención es de jugar y de seguir la jugada siempre”. Ronaldo argumentó que la causa del fatal desenlace de la acción se debió a que el jugador malacitano mide 1´70, y “si fuese mas alto seguro que no le habría pegado en la cara", eximiendo la intencionalidad en la acción.

La mecha dialéctica se encendió tras darse a conocer que el club blanco empleó el video de la acción en la que Messi realiza movimientos con los brazos, similares a los que realizó el luso, para desembarazarse del marcaje del sevillista Marc Valiente, sin recibir sanción alguna. Según el club merengue, la importancia decisiva se encuentra en la altura del rival que quiere frenar la jugada. El argumento explica que Messi no golpeó al jugador sevillista debido a que el argentino mide bastantes centímetros menos que el zaguero. En ambas jugadas se observa a los cracks avanzando a trompicones y moviendo sus brazos para desembarazarse del rival que les agarra por la espalda.






Desde el club blaugrana las reacciones no tardaron en llegar. El excelente mediocampista Xavi explicó que “quizá no llega a ser agresión porque le hacen falta antes, pero es roja y los dos partidos son justos, justísimos". Además el cerebro del mejor equipo del mundo comentó que “Leo quiere seguir jugando en todo momento y Cristiano es verdad que quiere seguir jugando, pero se quiere deshacer del contrario con un manotazo”. Joan Laporta ha expresado su tristeza al conocer la intención del Real Madrid de utilizar las imágenes de la acción del crack argentino. “Me molestó que el Madrid usara a Messi”, explicó el mandatario culé. Además, desde la ciudad condal también se recogieron declaraciones del técnico perico Mauricio Pochettino al respecto: “la imagen habla por sí sola y el hecho es irrefutable". Aunque para el preparador argentino la intencionalidad en el manotazo no está clara.


Por parte malacitana, las primeras declaraciones correspondieron a uno de los protagonistas de la acción, Patrick Mtiliga. El danés, que sufrió fractura de los huesos propios de la nariz y estará tres semanas de baja, explicó que “Cristiano se asustó mucho cuando en el vestuario vio que mi nariz no estaba en su sitio. Es evidente que fue de tarjeta roja, sin discusión, me rompió la nariz y se disculpó, y ya está”. Además, el meta del Málaga Francesc Arnau comentó que prefiere no entrar a valorar la sanción de dos partidos impuesta al jugador del Real Madrid, explicando que “en el mundo del fútbol esas cosas pasan” y que cuando están Madrid o Barça de por medio “todo se sobredimensiona” –opinión ésta compartida por el técnico del Getafe Michel-. También habló el presidente del club andaluz, Fernando Sanz, que se limitó a comentar que “la realidad es solo una, que Mtiliga tiene la nariz rota”. Desde el club malagueño se ha evitado polemizar con este tema, ya que este mismo año fueron la diana de innumerables críticas focalizadas en su jugador Weligton, y en el duro marcaje al que había sometido a Leo Messi.

Desde el minuto 70 del Real Madrid-Málaga, en que el colegiado Pérez Lasa expulsó a Cristiano Ronaldo, hasta confirmarse los dos partidos de sanción al portugués y la no concesión de la cautelar para jugar en Riazor, se han vivido días de intensa polémica aliñada en los medios deportivos con escandalosas portadas de diverso enfoque dependiendo de su procedencia. Algunas de ellas llevaban por titular frases como "¡Bochornoso!" (considerando la sanción como escasa) o "CR9:¡¡¡Dos partidos!!!" (considerando el castigo “injusto por su desproporción). La nota curiosa de todo este asunto corre a cargo de las casas de apuestas, que ya han usado la polémica suscitada para ofrecer una posibilidad más a sus apostantes: ¿cuántas veces será expulsado Cristiano Ronaldo esta temporada?




Un genio que vive de la presión

Lo que él genera en el ámbito deportivo en los últimos meses es para estudiarlo, es una mezcla entre admiración y envidia. No sólo ocurre en España, en cualquier sitio quieren verle y que se equivoque". De esta manera tan acertada respondía Manuel Pellegrini al ser preguntado por la polémica suscitada tras la expulsión y posterior sanción al futbolista luso. Cristiano Ronaldo se maneja en una atmósfera de presión absoluta desde que alcanzara fama mundial y grandes contratos publicitarios en su estancia en Manchester. Pero, a su vez, el “ecosistema” que soporta el luso es aprovechado por compañeros como Kaká, Benzemá, o Rooney en Inglaterra, al permanecer más descargados y aliviados de una buena carga de tensión.



El delantero madridista se ganó a pulso la condición de icono del fútbol tras convertir el juego tierno de sus inicios con los diablos rojos en la actual máquina arrolladora que domina todas las facetas del juego ofensivo. Tras conquistar la Premier League en 2007 y sobre todo al proclamarse patrón del balompié mundial en 2008 (ganador del Balón de Oro, Champions League y Premier anotando la impresionante cifra de 42 goles sin ser punta), la repercusión futbolística de Ronaldo comenzó a hacerse notable. Pero el crecimiento de su imagen-marca se debió además a que el portugués ha acompañado la explosión de sus aptitudes deportivas con una ambición fuera de todo límite por ser el mejor. Esta actitud y sus declaraciones le han granjeado admiradores y detractores de una intensidad emocional radical.

Su forma de jugar, la más vistosa en la actualidad y comparable en espectacularidad solo con el mejor Ronaldinho, también le ha convertido en foco de las iras de muchos compañeros de profesión. El estilo de Ronaldo, conducido con excepcional maestría hacia la efectividad por Sir Alex Ferguson, desprende aromas de fútbol callejero. El luso plantea los encuentros como una sucesión de duelos individuales y particulares con cada uno de los defensores a los que se enfrenta. La tensión necesaria para desconcentrar a un rival con túneles, rabonas, taconazos o continuos toques de espuela, es muy elevada y en ocasiones el nivel de tolerancia a las patadas y agarrones en ese juego de burla se resiente. En estos casos es cuando el portugués pierde el control y deja a su equipo con uno menos –como le sucedió frente al Almería- o actúa de forma provocativa hacia los que le rodean –en Bilbao amagó con darle un pelotazo a un aficionado en la línea de fondo-.


Pero salvando los deslices –preocupantes para el club blanco- es indudable que Cristiano es la pieza fundamental del proyecto del Real Madrid, de su marca deportiva y de la prensa de este sector. Desde su llegada a la capital española y pese a permanecer lesionado casi dos meses, el delantero madridista es el pichichi de la Champions League actual (seis goles en cuatro partidos jugados) y uno de los goleadores de la Liga (con nueve dianas). La repercusión en el juego del conjunto de Pellegrini es absoluta. Su dominio de todas las facetas del juego - tiro lejano, duro, de zurda, de diestra, remate a puerta, pase, centro, remate de cabeza, lanzamiento de faltas, regate- le convierten en un futbolista incomparable. A la edad de 24 años, Ronaldo ha conseguido la licencia para tutear a los miembros del olimpo futbolístico. Y no solo en calidad con una pelota, ya que algunos de ellos también fueron protagonistas negativos al desviar su desbordante carácter ganador hacia conductas nocivas (como Zidane en la final del Mundial de Alemania, Ronaldinho y su codazo a un futbolista del Lazio en la Copa italiana o la brutal agresión de Maradona en la final de Copa del Rey del año 1984 frente al Athletic de Bilbao).

Ronaldo se siente como pez en el agua cuando atrae la atención del gran público, cuando provoca reacciones negativas en los aficionados rivales. Es un genio futbolístico que se desvía en ocasiones del camino correcto y que genera comentarios siempre, en ocasiones sin propiciarlos en exceso y otras buscando la reacción. Declaraciones como asegurar que los 94 millones de euros que costaron su fichaje se pagarían por si mismos desenfocan la brillante imagen deportiva de este joven de incalculable potencial. Quizá no haya mejor definición del jugador luso que la frase pronunciada por el mismo tras ser expulsado: “Solo quiero brillar siempre jugando al fútbol”.

Esto es lo mejor del inolvidable 2008 de Cristiano Ronaldo
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de El Imparcial

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.