Por un grupo de estadounidense
Los 33 niños que iban a sacar de Haití estaban "hambrientos y sedientos"
martes 02 de febrero de 2010, 10:27h
Los 33 menores de entre dos meses y 12 años de edad que iban a ser sacados ilegalmente del país por un grupo de estadounidenses han sido alojados en un centro de acogida de la ONG Aldeas Infantiles SOS situado en Santos, a las afueras de Puerto Príncipe. Los niños estaban "agotados, hambrientos y sedientos", según reveló este lunes Aldeas Infantiles en un comunicado.
"La mayoría de los niños, de entre tres meses y 12 años, estaban en condiciones emocionales muy malas y uno de los bebés tuvo que ser hospitalizado", explica la ONG. Sin embargo, "actualmente todos se encuentran en buen estado de salud".
Miembros de la Cruz Roja dominicana prestaron asistencia médica a los menores tras su llegada a la Aldea de Santo, donde fueron admitidos tras una solicitud del Instituto de Bienestar Social de Haití. Según los primeros datos, algunos de estos niños tienen padres a los que se habían persuadido con pretextos falsos para entregar a sus hijos, sostiene Aldeas Infantiles.
Una de las madres que acudió a recoger a sus hijos mostró una carta de la Organización Nueva Vida, New Life Children Refuge en inglés, a la que supuestamente pertenecían los diez misioneros estadounidenses arrestados. "Tenemos un hermoso lugar para vivir con un campo de fútbol, piscina, muy cerca del mar. Contamos con la autorización del Gobierno para llevar a los niños y bebés de hasta 10 años a estos orfanatos de República Dominicana. Los familiares y amigos pueden visitarlos y ver el funcionamiento en nuestra página web...", explica la carta.
El autobús que transportaba a los estadounidenses y a los 33 supuestos huérfanos fue registrado el viernes por la noche en el control de Malpasse, el principal paso fronterizo entre Haití y República Dominicana. Los agentes haitianos detuvieron a los estadounidenses por no tener documentación alguna que justificara la tutela de los menores y más tarde las autoridades haitianas revelaron que la mayoría de ellos tenían en realidad familia.
Ahora un juez haitiano examina el caso para decidir si los religiosos estadounidenses arrestados serán juzgados en Haití o serán trasladados a Estados Unidos para ser encausados, según explicó la ministra de Comunicación haitiana, Marie Lassegue.
Patricia Vargas, directora regional de Aldeas Infantiles SOS en Haití, subrayó la necesidad imperiosa de proveer atención y protección adecuada, especialmente para los niños en situaciones de emergencia. "Todos los interesados -tanto el Gobierno de Haití, como agencias gubernamentales y no gubernamentales locales, nacionales e internacionales- deben prevenir la separación innecesaria de familias así como de evacuaciones improcedentes y posiblemente perjudiciales, e impedir la trata de niños por medio de adopciones improcedentes o ilegítimas al extranjero en situaciones de emergencia", afirmó.
Aunque el apoyo psicológico no ha podido ser facilitado por falta de recursos humanos, uno de los voluntarios está organizando terapia de grupo, mientras los adolescentes de la Aldea han formado equipos para recuperar la normalidad de estos niños.
Haití interroga a los 10 misioneros
Las autoridades haitianas interrogaron este lunes a los 10 misioneros estadounidenses acusados de intentar sacar ilegalmente a los 33 niños del país devastado por un terremoto. Un fiscal se reunió con los acusado en los cuarteles centrales de la policía de Puerto Príncipe, en donde se encuentran detenidos desde que fueron arrestados el pasado viernes cuando intentaban cruzar a la frontera de República Dominicana, según informa la cadena Reuters en su portal en español.
Los imputados, que aseguraron ser misioneros bautistas, negaron que estuvieran involucrados en una red de tráfico de menores e insistieron en que sólo querían a ayudar a los huérfanos que quedaron a su suerte tras el sismo que devastó Puerto Príncipe el pasado 12 de enero.
Sin embargo, funcionarios del Gobierno haitiano dijeron que los estadounidenses no poseían documentos que corroboraban que los niños eran huérfanos o que contaban con la debida autorización para sacarlos del país.
"Tenemos información sobre gente tratando de robar niños para llevárselos fuera del país, que es la razón por la cual el Gobierno ha decidido reforzar la seguridad", dijo la ministra de Comunicaciones, Marie Lassegue, a los periodistas, en declaraciones publicadas por Reuters.
De acuerdo con la funcionaria, los acusados están siendo procesados según el sistema judicial haitiano. No obstante, Lassegue agregó que era posible que los misioneros fueran enviados a su país para ser juzgados debido a los daños sufridos por el sistema judicial de Haití tras el sismo.