La agencia europea de gestión del tráfico aéreo,
Eurocontrol, espera que despeguen entre 8.000 y 9.000 vuelos en el espacio aéreo europeo, es decir, sólo el 30 por ciento de los 28.000 previstos que cubrirán el 50 por ciento del área continental, debido al impacto de la nube de ceniza provocada por el volcán isladés Eyjafjalla, según informó en un comunicado. En estos momentos, siguen sin prestarse servicios de
control del tráfico aéreo para aviones civiles en la mayor parte del espacio aéreo europeo. Ello incluye Bélgica, República Checa, Dinamarca, Estonia, Finlandia, Alemania, Hungría, Irlanda, Países Bajos, norte de Italia, Polonia, Rumania, Eslovenia, Suiza, partes de Ucrania y Reino Unido. En todo caso, alrededor del
50 por ciento del total del espacio aéreo continental está libre de la nube de ceniza. En concreto, el sur de Europa -incluyendo Portugal, España, partes de Italia y Francia, el área de los Balcanes, Bulgaria, Grecia y Turquía- así como partes del norte de Europa (Noruega y partes de Suecia) están abiertos al tráfico civil.

La Agencia Europea para la Seguridad de la Navegación Aérea (Eurocontrol) ha propuesto
reducir el espacio aéreo prohibido a los vuelos comerciales en Europa desde que comenzó a extenderse la nube de ceniza volcánica que proviene de Islandia. Los ministros (de Transporte de la UE) estudian en este momento cómo flexibilizar el protocolo sin poner en riesgo la seguridad, a partir de esa propuesta de Eurocontrol, que los técnicos "han acordado hoy unánimemente", según han informado a Efe fuentes diplomáticas.
Después de analizar la situación y las
medidas adoptadas hasta ahora en una reunión técnica, Eurocontrol llegó a la conclusión de que se debería adoptar un nuevo "modelo híbrido" de evaluación del riesgo más flexible, similar al estadounidense, que combine responsabilidades de las autoridades nacionales y las aerolíneas.
Los ministros europeos de Transporte han llegado a un acuerdo sobre esta cuestión para flexibilizar el cierre del espacio aéreo sin poner en riesgo la seguridad, confirmaron fuentes diplomáticas. Con toda probabilidad, la medida consistirá en señalar un
área concreta más reducida en la que quedará prohibido prestar servicios aéreos mientras continúe la contaminación por ceniza del volcán islandés. En paralelo, se permitirá a las compañías aéreas
decidir por sí mismas si prestan servicios en zonas menos contaminadas fuera de esa primera "franja roja". Las aerolíneas deberán, no obstante, realizar
controles posteriores al vuelo para asegurarse de que se respetan los niveles de seguridad necesarios.
Aunque Bruselas no ha facilitado de momento cifras concretas, sí ha adelantado que las
pérdidassuperan ya a las que provocaron los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
El espacio aéreo quedará
dividido en tres zonas, así como permitir que las que no estén afectadas por las cenizas volcánicas procedentes de Islandia se reabran al tráfico como muy tarde mañana a las 08:00 hora española. El ministro de Fomento, José Blanco, explicó que la primera de estas zonas es aquella que se encuentra en el núcleo central de las emisiones y en la que se mantiene la restricción absoluta, mientras que en la segunda, donde se aprecian restos de cenizas, las operaciones se harán de manera coordinada por las autoridades de los estados miembros.
Eurocontrol espera que mañana martes despeguen entre el
40 y el 45 por ciento de los vuelos previstos en el espacio aéreo europeo, frente al 30 por ciento de hoy, según dijo un responsable de la agencia europea. La previsión de cara al miércoles es que haya otro aumento similar de entre el 10 y el 15 por ciento. Estos incrementos sucesivos obedecen a la decisión adoptada por los ministros de Transporte de la UE de reducir la zona del espacio aéreo europeo bajo prohibición total de vuelos como consecuencia de la nube de ceniza de un volcán islandés.
Blanco anunció también que ha acordado con el Gobierno del
Reino Unido utilizar algunos aeropuertos españoles como plataformas para distribuir a los pasajeros británicos en vuelos transcontinentales, para facilitar la movilidad de unas 200.000 personas.