Las vergüenzas de Zapatero
Javier Cámara
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
jueves 27 de mayo de 2010, 21:09h
No ha tenido valor, no se ha atrevido, ha sido incapaz de dar la cara. El Congreso de los Diputados valora, discute y vota el mayor recorte a las políticas sociales en toda la historia de la democracia y Zapatero, cual torero tras el burladero, se esconde en su escaño y permite que su subalterna haga todo el trabajo de aguantar las embestidas de ese toro, de nombre "Oposición", que se arrancaba con la fuerza que da acometer contra un plan injusto, insuficiente y a todas luces insolidario.
El presidente no ha tenido esa "vergüenza torera" que se le presupone a un jefe de Gobierno, no ha podido superar el miedo de los acontecimientos, no ha sabido actuar como se esperaba de él y lejos de restaurar su honor ha consentido, una vez más, que se vapuleara a su ministra de Economía, a la que se le acaban los pocos recursos que tiene.
A lo que desde luego no puede dar la espalda Zapatero es al hecho de que CiU, la única formación junto a CC y UPN que le ha "medio respaldado", le haya dicho a la vez que está acabado y que debe convocar elecciones porque “su Gobierno está acabado”.
Especialmente significativo fue el momento en el que, ante los aplausos de la bancada socialista tras anunciar la abstención de su formación, el líder político mejor valorado por el CIS, Josep Antoni Duran y Lleida, les interrumpió: "No me aplaudan porque no estoy de acuerdo con ustedes". Pobreza de espíritu aquella que sólo permite ver el paso más inmediato sin reparar en que será imposible acabar el camino. La estrategia de este Gobierno es pasar el trago "como sea", mañana ya veremos…
Sin embargo, resulta asombroso comprobar como el apocamiento del presidente, por segunda vez en el mismo día, se hizo extensible a la decisión de no asistir en Brasil a la cumbre sobre la Alianza de Civilizaciones que él mismo lleva promoviendo desde que accediera a la presidencia del Gobierno de España.
Zapatero dice que tiene que estar aquí para el Consejo de Ministros de este viernes, que aprobará el "techo de gasto", y para dar el impulso definitivo a la reforma laboral que negocian sindicatos y patronal, pero lo lógico es pensar que la vergüenza le ha podido y, tras el anuncio de recortes en el sueldo de los funcionarios y las pensiones, ha preferido quedarse en casa y ahorrarse los gastos de un viaje, por otra parte, inútil.
Y digo yo: Si no es momento de anticipar elecciones, ¿cómo hacer para evitar que continúe la mala gestión? ¿Para cuándo tiene previsto el presidente hacer reformas estructurales realmente eficientes? ¿Se dará cuenta de que tanto pequeño cambio no lleva a nada?
La situación no es nueva, Zapatero se quedó hace tiempo con las vergüenzas al aire, pero ¿debería dimitir ahora por vergüenza torera?
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Periodista
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javiercamaraelimparciales/12/12/24
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