MERKEL Y SARKOZY EXAMINAN A ZAPATERO
lunes 07 de junio de 2010, 12:05h
Habíamos pasado a Italia. Íbamos a por Francia. Jugábamos en la cabeza de la Champions League. El mundo se rendía ante el esplendor de José Luis Rodríguez Zapatero, faro de la Alianza de las Civilizaciones. Aquí no había crisis, mucho menos posibilidad de recesión. Solo los catastrofistas hablaban de tan absurdos supuestos. Ni un recorte social. Por el contrario: la caravana de las dádivas y las mercedes incrementó su marcha. Zapatero se reía del mundo atribulado.
Un fallo entre tanta euforia: el euro. Sin el euro, un dólar nos costaría hoy 500 pesetas y estaríamos en un corralito a la Argentina. En esa dirección caminaba la política económica de Zapatero. Pero nuestra moneda es el euro. Y las veleidades españolas podían hacer tanto daño a la moneda única que Alemania y Francia se plantaron. Zapatero pasó de ser, como ha escrito El Semanal Digital, de profesor prepotente a alumno ignorante al que han examinado hoy y pueden catear para que repita algunas asignaturas en septiembre.
Ni Ángela Merkel ni Nicolás Sarkozy están por la labor de que las ocurrencias zapatéticas fragilicen la economía europea y troceen el euro. El presidente español ha tenido que envainarse todo o casi todo lo que solemnemente afirmaba hace un año, no digamos hace dos. No le queda otro remedio que tragarse una profunda reforma laboral, reducir los salarios, congelar las pensiones, incrementar los años de vida laboral, abaratar el despido y el empleo, disminuir el gasto público y un largo etcétera adicional, asuntos todos que zarandearán los Presupuestos Generales del Estado en septiembre próximo.
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de la Real Academia Española
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