www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

A un año de tensiones entre sendos países

Colombia buscará la rendición de los guerrilleros asentados en Venezuela

jueves 29 de julio de 2010, 09:24h
El Gobierno de Colombia llevará a la reunión de cancilleres de Unasur convocada para este jueves en Quito un "plan de paz" basado en la desmovilización o rendición de los guerrilleros que presuntamente se han establecido en Venezuela.
La iniciativa es del presidente colombiano, Álvaro Uribe, quien la expuso como alternativa frente al "plan de paz" que el Gobierno venezolano ha anunciado que tiene previsto presentar en la cita de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).

La propuesta de Venezuela fue anunciada el pasado domingo por su ministro de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, quien la expuso de manera escueta ante la prensa durante una visita a San Antonio del Táchira, en la frontera oeste del país vecino con Colombia, y lo ha repetido durante su actual gira por Sudamérica. "Si allá en Venezuela tienen un plan de paz, pues aquí (en Colombia) lo hay", afirmó Uribe, que dejará el poder el próximo 7 de agosto, en una declaración divulgada por medios de comunicación de Bogotá.

Puntualizó que si Venezuela quiere "ayudar a que se supere el problema guerrillero, que entonces le digan a la guerrilla que está allá que se desmovilice; que los fiscales de Colombia van por ellos y los traen aquí, sometidos a todas las garantías de la Ley de Justicia y Paz (para la reinserción de paramilitares y rebeldes)".

Uribe anticipó que puso en manos del canciller colombiano, Jaime Bermúdez, esta "fórmula" para que la presente en el encuentro ministerial de Quito, convocado a petición del Gobierno de Venezuela que el pasado jueves anunció la ruptura de relaciones con Colombia.

El presidente venezolano, Hugo Chávez, decidió la ruptura en respuesta a la presentación hecha por Colombia ese mismo día ante la Organización de Estados Americanos (OEA), donde denunció que unos 1.500 integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (ELN) están afincados en Venezuela.

El canciller Bermúdez dijo que se propone presentar ante sus colegas de los demás países de Unasur un "arsenal" de pruebas para apoyar la denuncia, como hizo ante la OEA el embajador Luis Alfonso Hoyos, que mostró fotos, vídeos, mapas y documentos.

PIE DE FOTOEl martes, en unas declaraciones hechas al término de una visita a Medellín (noroeste), Uribe defendió de nuevo que "hay unos caminos claros" para superar el "problema guerrillero". "No nos dejemos sacar de esos caminos", pidió luego, al apuntar que "cuando la culebra está perdiendo el oxígeno, a pesar de que la horqueta (horca) esté apretada, saca la cabeza así, y lo mira a uno pidiendo compasión. Y si uno le afloja la horqueta, recupera el oxígeno y lo envenena".

Puede ser, advirtió, una trampa frente a la cual es necesario tener cuidado, porque "esta paz nace de mantener una autoridad firme que se sustente en los valores democráticos".

Más explícito que él, Bermúdez rechazó este martes la iniciativa de paz de Venezuela y su llamamiento a una rectificación de la postura colombiana. "El verdadero plan de paz pasa porque no exista un lugar en el mundo, ni físico ni político, donde las FARC o algún grupo criminal puedan estar; el verdadero plan de paz es capturar a estos criminales donde quiera que estén", afirmó Bermúdez.

El canciller indicó que en todo esto el Gobierno de Colombia ha sido explícito con la Presidencia Pro Témpore de Unasur, ejercida por Ecuador, y con los cancilleres de este foro conformado por los doce países de América del Sur. "Colombia considera indispensable que (en Quito) se discuta el mecanismo concreto y eficaz para evitar la presencia de las FARC en Venezuela y evitar que grupos criminales organizados y terroristas estén en cualquier país", subrayó Bermúdez.

El canciller tampoco pasó por alto el estado de alerta en el que se declaró Venezuela por la crisis bilateral, al notificar que a Colombia "no le pasa por la cabeza una confrontación o una agresión a un país hermano".

"Los enemigos que tiene Colombia son el narcotráfico y el terrorismo, y con cualquier país hermano los mayores deseos (son) de amistad y de buena relación", enfatizó.

Brasil instará a esperar a Santos

Entre tanto, Brasil buscará en la reunión de cancilleres de la Unasur convencer a Colombia y a Venezuela de "enfriar la crisis" hasta la investidura del nuevo presidente colombiano, Juan Manuel Santos, dijo este miércoles Marco Aurelio García, asesor de la Presidencia brasileña para Asuntos Internacionales. "La posición de Brasil es que se debe tratar de enfriar la crisis hasta que asuma el nuevo Gobierno (colombiano)", para que después "se inicien conversaciones" bilaterales, declaró García.

Según García, el primer paso "debería ser" abrir un paréntesis hasta el 7 de agosto, cuando Santos recibirá el cargo de manos del actual presidente colombiano, Álvaro Uribe. Consideró que luego tendría que comenzar un proceso de diálogo bilateral, que "debería ser discreto, porque las conversaciones públicas no funcionan", y "finalmente, lo ideal sería la firma de un pacto de no agresión" entre Colombia y Venezuela, apuntó.

No obstante, subrayó que "lo importante" en este momento "es crear confianza" entre ambos países, a fin de que se normalicen las relaciones. García reiteró que, una vez recuperada la confianza, Brasil cree que sería posible un acuerdo para que Venezuela y Colombia hagan una vigilancia conjunta de sus fronteras, a fin de evitar la repetición de crisis como la actual.

El asesor del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo que esa experiencia de control conjunto "fue exitosa" en las fronteras entre Ecuador y Colombia y permitió comenzar a superar las tensiones generadas en 2008, por el ataque colombiano contra un campamento guerrillero instalado en suelo ecuatoriano. "Si funcionó (entre Ecuador y Colombia) en una situación de alta tensión, pensamos que puede funcionar ahora" con Venezuela, indicó.

García apuntó que así como "la crisis interna en Colombia tiene efectos internos, también genera inestabilidad en la región", por lo que todos los países suramericanos "están muy interesados" en que se superen las tensiones con Venezuela.

No obstante, aclaró que la colaboración de los países vecinos de Colombia debe ser "discreta", pues "hay que tener cuidado con que el interés (por ayudar en la resolución del conflicto) no se convierta en injerencia".