floja acogida de Dark Swan
Venecia extiende su alfombra roja para recibir a Natalie Portman y Jessica Alba
miércoles 01 de septiembre de 2010, 20:43h
El termómetro que marca la temperatura de la calidad de un festival es, obviamente, las películas y el numero de celebrities asistentes por metro cuadrado. Si nos guiamos por este baremo, la edición del Festival de Venecia, que este miércoles ha comenzado en la ciudad de los canales, no se presenta muy esperanzadora.
La crisis que afecta a todos los estamentos internacionales, en mayor o menor medida, hace ya unos dos años que se ha instalado en el mundo del cine. Se traduce en guiones poco atractivos, en reducción de caché por parte de las estrellas y en presupuestos para la
promoción de las películas.
En este último apartado se encuentran las partidas de los festivales internacionales. En Venecia, ya se notó el año pasado y esta 67 edición lleva el mismo camino. Si nos guiamos por la reacción de la prensa en el pase matinal de la película Dark Swan (Cisne Negro) de Darren Aronofsky, las buenas críticas se las han llevado Natalie Portman, Vicent Cassel y la reaparecida Winona Ryder.
Con la representación de El lago de los cisnes como “discolpa” para construir el guión, Aronofsky le ofrece a Portman uno de esos personajes que ella recrea a su medida, a base de una minuciosa preparación previa que le llevó a recibir clases de danza clásica para poder interpretar, sin dobles de por medio, a la protagonista Nina, una bailarina perfeccionista y voluntariosa que lucha contra sus propios límites, la vanidad, la ambición y “las malas artes” de las que, como ella, quieren conseguir el papel principal de la representación.
La dulzura y el talento interpretativo de Natalia Portman tiene, de momento, todo a favor para destacar en el festival. La prensa la adora, aplaude y respeta. Si tenemos en cuenta que Aranofsky resucitó como actor, en la pasada edición de Venecia, a Mickey Rourke, quien consiguió la Copa Volpi al mejor actor por El luchador, todo puede apuntar a un segundo éxito del realizador con otra de sus obras.
Dark Swan es un thriller psicológico que, me adelanto a aventurar, a nadie va a dejar indiferente, con un final imaginable –antes de que se produzca- por todos aquellos amantes y conocedores de este tipo de cine.
La otra atracción del día ha sido la actriz, de ascendencia hispana, Jessica Alba. La actriz llegó a Venecia acompañando a Robert Rodríguez (con el que ya trabajó en Sin City) para presentar Machete, que recibirá el reconocimiento o el rechazo del público en un pase nocturno a última hora de este miércoles, una de las novedades de esta 67 edición del certamen.
La alfombra roja de esta tarde-noche se espera con cierta expectación, no solo por la presencia de las ya mencionadas Natalie Portman y Jessica Alba, sino por la posible aparición de Monica Bellucci, acompañando y apoyando a su marido Vicent Cassel en la inauguración del festival. Bellucci, aunque reside en París desde su matrimonio, es una mujer adorada en Italia. Su presencia, fuera de toda competición este año, es un aliciente en esta primera jornada que cuenta con bellas mujeres como invitadas, pero poco más. Veremos qué nos depara el día de mañana.