Julia Roberts y Javier Bardem
Un best seller al cine. "Come, reza, ama": porque nada es para siempre
lunes 27 de septiembre de 2010, 10:39h
Con la visita a nuestro país de su protagonista, Julia Roberts, aún reciente, se ha estrenado este fin de semana “Come, reza, ama”, la adaptación cinematográfica del best seller escrito por Elisabeth Gilbert, del que ya se han vendido más de 6 millones de copias en Estados Unidos.
Con un dato tan económicamente significativo, no era de extrañar que Hollywood se fijara en la novela autobiográfica en la que Gilbert narra en primera persona la crisis existencial que vivió a raíz de su doloroso divorcio. Cuenta la escritora norteamericana que estaba tan perdida que decidió tomarse un año sabático durante el cual viajaría a tres destinos muy concretos y, por supuesto, apetecibles: Italia, India y Bali. Julia Roberts, recientemente galardonada con el Premio Donostia a toda su trayectoria profesional, es la encargada de interpretar a la autora que, con crisis o sin ella, tiene el enorme privilegio de contar con el tiempo y los medios materiales necesarios para embarcarse en la aventura durante la cual pretende encontrarse a sí misma a través de la buena gastronomía, la espiritualidad más profunda y, por supuesto, el amor.
La cinta en la que Julia Roberts está acompañada por todo un elenco de actores masculinos: Javier Bardem, Billy Crudup, Richard Jenkins y James Franco, está dirigida por Ryan Murphy, creador de las series “Glee” y “A golpe de bisturí”. Y su rodaje presenta una peculiaridad, la de haber seguido escrupulosamente el orden cronológico de la historia para, de este modo, facilitar a la actriz protagonista su actuación, sintiendo las emociones de su personaje en el mismo orden en el que las sintió él. Y, aunque ya no se prodiga tanto por las pantallas como hace unos años, Julia Roberts continúa siendo el mejor de los reclamos para que los espectadores de cualquier parte del mundo se decidan a elegir los filmes en los que aparece. La actriz no ha perdido su magia ante las cámaras y así lo demuestra en su último trabajo, a pesar de tratarse de un guión tremendamente débil, carente en realidad de la filosofía de amor universal que predica y que cae, con demasiada facilidad, en los tópicos de los lugares que visita e incluso de los personajes que pretende retratar. Y lo hace de una forma tan superficial que no logra transmitir el “mensaje” que parece leerse entre líneas: algunos de los más afortunados del mundo occidental han llegado a un punto en el que su vida consumista ya no les aporta la felicidad a la que aspiran y acaban buscándola lejos, en otras culturas, sin darse cuenta de que, en realidad, la misma está en su interior.
En todo caso, la película de dos horas largas de duración, cuenta con una fotografía exquisita y una banda sonora de calidad para la que Eddie Vedder, líder de Pearl Jam, ha compuesto dos temas: Better days y The long road, ambos inspirados en las músicas del mundo, con sonidos Worldbeat, desde hindúes a percusiones tribales. Además, durante el filme se escuchan canciones de artistas famosos como Neil Young, Marvin Gaye, Joao Gilberto o Dario Marianelli.