Don Felipe de Borbón entrega en el Teatro Campoamor de Oviedo los premios Príncipe de Asturias correspondientes a la trigésima edición de los galardones en una ceremonia que presidirá junto a su esposa, doña Letizia Ortiz, y a la que también asistirá la reina Doña Sofía.
El seleccionador del combinado campeón del mundo en
Sudáfrica 2010 y que entregó al pueblo español la primera copa mundial en su historia,
Vicente del Bosque, ha trasladado durante la ceremonia de entrega de los Príncipe de Asturias la gratitud que toda la plantilla del equipo nacional siente por el apoyo que la Familia Real ha brindado a nuestro balompié.

El técnico recogió el premio Príncipe de Asturias arropado por una espectacular ovación y quiso que otro de los ingenieros de la gloria de la
selección española de fútbol,
Luis Aragonés, recibiera parte de los elogios. Del Bosque explicó que la selección campeones “ ha aglutinado los sentimientos de generaciones de aficionados que acompañaron al equipo nacional en sus alegrías y en sus penas”. Además, otorgando un gran valor al grupo de futbolistas que han alcanzado el primer Mundial del balompié español, ha destacado que el bloque defiende
“valores que tienen carácter imperecedero” y “son el esfuerzo, el sacrificio, el talento, la disciplina, la solidaridad y la modestia”.
El salmantino expresó el orgullo que la plantilla siente por “haber podido responder a la
confianza que millones de españoles depositaron en ella”. “El grupo al que represento reúne todas las virtudes que un entrenador ha deseado siempre”, ha concluido el mister campeón del mundo, que ha querido señalar que “la humildad de un grupo de futbolistas que han hecho de la modestia un arma tan poderosa como su mismo y arrebatador juego” y ha afirmado que la selección "es la
legítima heredera de una tradición que nos honra".

Pese a la polémica por la ausencia anunciada de buena parte de la plantilla campeona del mundo, finalmente ha estado representada por
Iker Casillas, Xavi Hernández, Pepe Reina, Joan Capdevila, Carlos Marchena, Fernando Llorente, Javi Martínez, Jesús Navas y Juan Mata, quienes han acaparado aplausos y miradas.
El escritor francolibanés
Amin Maalouf ha advertido en su discurso de que el siglo XXI será "de retroceso ético", aunque tenga progresos científicos y tecnológicos. El autor galardonado con el Príncipe de Asturias de las Letras de este año se ha basado para su augurio en que en este comienzo de siglo
"se recrudecen las afirmaciones identitarias", violentas y retrógradas "en muchísimas ocasiones", y "se debilita la solidaridad entre naciones y dentro de las naciones". También en que "pierde fuelle el sueño europeo", se "erosionan los valores democráticos" y se "recurre con excesiva frecuencia a las operaciones militares y a los estados de excepción". Pero el escritor libanés afincado en Francia ha enfatizado: "No tenemos derecho a resignarnos ni a cederle el paso a la desesperación".

El premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010
Zygmunt Bauman ha expuesto en su discurso que las ideologías son "densos velos" que hacen que
las personas miren "sin llegar a ver". El sociólogo ha agradecido el premio, en primer lugar, porque haya sido considerada su obra dentro de la disciplina de las humanidades y como una aportación relevante para la comunicación humana. A continuación, Bauman ha considerado al escritor
Miguel de Cervantes Saavedra el "padre fundador de las humanidades" porque fue el primer autor que trató de despedazar "los velos hechos con remiendos de mitos, máscaras, estereotipos, prejuicios e interpretaciones previas" como expuso el escritor, Milan Kundera. Si bien Don Quijote fue derrotado en su intento, ha proseguido Bauman, Cervantes demostró que "la única cosa que nos queda frente a esa ineludible derrota que se llama vida es intentar comprenderla".
El sociólogo francés
Alain Touraine, premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades 2010, ha reconocido su admiración, pero también la deuda que mantiene con la
cultura hispánica que conoció tanto en España como en muchos países hispanoamericanos, en los que ha vivido buena parte de su vida. Tras recoger el galardón que comparte con su homólogo polaco Zygmunt Bauman, el actual director de la Escuela de Altos Estudios Sociales de París ha asegurado sentirse
"fuertemente identificado" con todo el mundo latino, con Italia, España, Hispanoamérica, Portugal y Brasil, sin olvidar a Francia, su país natal. Para el sociólogo francés, en un mundo
"policéntrico y móvil" como el actual, el futuro depende en gran medida de la capacidad del ser humano para "combinar la defensa de la
pluralidad de las culturas con la universalidad de los derechos fundamentales políticos sociales y culturales".
Entrega de insignias Don Felipe ha entregado este viernes por la mañana a los distinguidos en las ocho categorías de los Premios Príncipe de Asturias 2010 las
insignias acreditativas de estos galardones, en una breve ceremonia celebrada en el hotel de la Reconquista de Oviedo, tras la llegada de la Reina a la ciudad. Previamente, los Príncipes han saludado a los
presidentes de los ocho jurados: Manuel Fraga (Ciencias Sociales), Antonio Garrigues Walker (Cooperación Internacional), José Lladó (Artes), Enrique Moreno (Investigación Científica y Técnica), Víctor García de la Concha (Letras), Vicente Álvarez Areces (Concordia), Manuel Olivencia (Comunicación y Humanidades) y Manuel Estiarte (Deportes).
Jeremy Chapman, en representación de The Transplantation Society, y
Rafael Matesanz, director de la
Organización Nacional de Trasplantes, han sido los primeros en recibir el emblema de manos de Don Felipe en el Salón Covadonga del hotel, al haber sido galardonadas ambas instituciones con el Premio de Cooperación Internacional. A continuación, el Príncipe ha impuesto a los
bioquímicos David Julius, Linda Watkins y Baruch Minke las insignias del Premio de Investigación Científica y Técnica, como reconocimiento por sus trabajos pioneros sobre los mecanismos que controlan el dolor en el ser humano.

El escultor estadounidense
Richard Serra, que ayer expresó su admiración por el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer durante una visita a las obras de construcción de este complejo artístico en la cercana ciudad de Avilés, ha recogido la insignia que le acredita como premiado en la categoría de Artes.
El ensayista y novelista libanés
Amin Maalouf lleva también prendido en la solapa el emblema que le reconoce como premiado en la categoría de Letras, al igual que los sociólogos
Zygmunt Bauman y Alain Touraine, galardonados con el Premio de Comunicación y Humanidades.
En nombre de la organización no gubernamental católica
Manos Unidas, han recogido la insignia del Premio de la Concordia Myriam García Abrisqueta, presidenta de esta ONG, y Cécile Samagui, representante de una organización de Benin con la que colabora la institución premiada.
Don Felipe ha hecho entrega asimismo del emblema de los Premios a
Xu Weihong, Cao Wei y Zhang Weixing, en representación del
equipo arqueológico de los mundialmente famosos guerreros y caballos de Terracota descubiertos en el yacimiento chino de Xi'an, que ya ha sido visitado por más de 60 millones de personas.
La insignia del Premio de Deportes, otorgado a la
selección española de fútbol tras su triunfo en el campeonato mundial de Sudáfrica, ha sido la última que ha entregado el Príncipe y la han recibido el presidente de la Federación Española de Fútbol, Ángel María Villar, y el guardameta Pepe Reina, uno de los diez jugadores que acudirán esta tarde a la ceremonia central de los galardones.