cumbre en bruselas
Zapatero se resiste a perder peso en la Unión Europea por incumplir las reglas financieras comunitarias
jueves 28 de octubre de 2010, 20:26h
Las próximas horas pueden ser decisivas para el devenir económico de la Unión Europea. Los 27 eurosocios están reunidos en Bruselas para debatir la viabilidad de modificar el Tratado de Lisboa y, de este modo, pactar la permanencia del fondo de rescate de 750.000 millones de euros. Así, la Unión Europea pretende que no se vuelvan a repetir casos como el de Grecia. Zapatero ya se ha mostrado receptivo a un debate acerca del tratado aunque no está dispuesto a ceder poder de decisión en favor de Francia y Alemania, principales impulsores de las modificaciones.
España no ve "inconveniente" en realizar cambios en el Tratado de Lisboa para hacer permanente el fondo de rescate de 750.000 millones de euros en caso de que se repitan situaciones como la provocada por la crisis de deuda en Grecia, según han informado fuentes de Moncloa.
El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero "comprende" las razones derivadas de la Constitución alemana que esgrime Berlín para reformar el Tratado y mantiene una postura "abierta", según las fuentes, aunque advierte de que habrá que tener en cuenta los "problemas" que puede acarrear una reforma de gran envergadura.
España está igualmente a favor de que exista un mecanismo de sanciones para los países que incumplan de manera reiterada los límites de déficit pero no es partidaria de suspender el derecho de voto a los Estados miembros indisciplinados, según las mismas fuentes.
Los líderes de los Veintisiete han iniciado minutos antes de las 17:30 horas la cumbre en la que deberán decidir si aceptan la exigencia franco-alemana de reformar el Tratado para hacer permanente el fondo de rescate, pero incluyendo la posibilidad de quiebras controladas de los Estados y para poder suspender el derecho de voto en las decisiones de la UE a los países con déficit excesivo.
La canciller alemana, Angela Merkel, ha insistido hoy en la necesidad de modificar el Tratado de Lisboa para reforzar la disciplina presupuestaria de la UE y endurecer las sanciones a los países con déficit excesivo. No obstante, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, ha calificado de "inaceptable" la exigencia de Alemania de suspender el derecho de voto en las decisiones de la UE y se ha mostrado abierto a discutir una reforma del Tratado únicamente para crear un fondo de rescate permanente.