EN LA FRONTERA
El Papa ha hablado muy claro
martes 09 de noviembre de 2010, 17:58h
Benedicto XVI ha sido muy claro en este su segundo viaje a España. Ha sido muy claro cuando en el avión que le trasladaba a Santiago advirtió del “laicismo agresivo” en España. Fue muy claro cuando entró como un “peregrino más” en la Catedral Compostelana y solicitó "la necesaria búsqueda honesta de la verdad”. Y ha sido muy claro hoy domingo, cuando en la homilía que ha pronunciado tras la dedicación del Templo de la Sagrada Familia, ha manifestado textualmente: ”Sólo donde existen el amor y la fidelidad nace y perdura la verdadera libertad.
Por eso, la Iglesia aboga por adecuadas medidas económicas y sociales para que la mujer encuentre en el hogar y el trabajo su plena realización; para que el hombre y la mujer que contaren matrimonio y forman una familia sean decididamente apoyados por el Estado; para que se defienda la vida de los hijos como sagrada e inviolable desde el momento de su concepción; para que la natalidad sea dignificada, valorada y apoyada jurídica, social y legislativamente. Por eso, la Iglesia se opone a todas las formas de negación de la vida humana y apoya cuanto promueva el orden natural en el ámbito de la institución familiar”.
Tres llamamientos del Pontífice que ya anticipábamos en días pasados en EL IMPARCIAL. No podía ser de otra forma y Benedicto XVI ha cumplido con su deber de Pastor en una tierra que con profundas raíces cristianas algunos intentan arrancar. Benedicto XVI en Santiago, como decíamos, pedía “la búsqueda honesta de la verdad, que es la condición para una auténtica libertad”. “No se puede vivir una sin otra -apuntaba el Papa-, y la Iglesia, que desea servir con todas sus fuerzas a la persona humana y su dignidad, está al servicio de ambas de la verdad y de la libertad”.
Estas palabras habrán escocido a más de uno, como las pronunciadas en la homilía de la Santa Misa oficiada en la Plaza del Obradoiro, que concelebraron 90 cardenales y obispos y más de 600 sacerdotes. El Papa dijo que “Europa debe abrirse a Dios, salir a sus encuentro sin miedo, a trabajar con su gracia por aquella dignidad del hombre que habían descubierto las mejores tradiciones”.
Hoy en Barcelona Benedicto XVI ha vuelto a poner los “puntos sobre las íes”, y ha demostrado de nuevo que su liderazgo moral está por encima de otros, que han olvidado todos los aspectos que elevan la dignidad del hombre.
El aeropuerto de El Prat ha sido el lugar donde se ha dicho al Papa “hasta el año próximo”. Volverá en agosto para asistir a los actos de la Jornada Mundial de la Juventud que se celebrará en Madrid. Los Reyes han estado ahí, como no podía ser de otra manera, y Rodríguez Zapatero ha movido tímidamente su mano en señal de despedida y ha conseguido lo que más quería: su foto. Los demás nos quedamos con las palabras de Benedicto XVI con “la necesaria búsqueda honesta de la verdad”, y con su llamamiento en defensa de la vida, desde su concepción hasta la muerte, y, como no, de la familia. Y es que eso, en estos tiempos, nos hace mucha falta.