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El español dirige al AEK de Atenas

Manolo Jiménez: “Hay muchos entrenadores, todos sin carnet, que opinan después de los partidos”

domingo 05 de diciembre de 2010, 20:03h
Actualizado el: 25 de noviembre de 2014, 03:20h
Manuel Jiménez Jiménez se hizo un nombre en el fútbol como jugador y como entrenador en el Sevilla. Consiguió rescatar al equipo hispalense tras la trágica muerte de Antonio Puerta y recuperar la inercia ganadora. A sus 47 años aceptó una oferta del AEK de Atenas con la misión de devolver la gloria a la institución griega. Ya asentado en el banquillo de uno de los históricos del balompié europeo, Jiménez reflexiona para El Imparcial sobre la labor del entrenador en la actualidad, su experiencia en Sevilla y el perfil de entrenadores como Mourinho.
¿Es complicada la vida del entrenador?
Me parece difícil porque todo el mundo sabe de fútbol y todo el mundo opina, pero es la grandeza que tiene. Si no tuviera tanta repercusión no se podrían pagar los contratos que se pagan. El fútbol es un deporte que mueve masas, es un deporte complicado, cada día hay mayor exigencia. Por lo tanto, la vida del entrenador como máximo responsable de los equipos, cada día es más complicada pero a la vez más interesante y emotiva.

En un banquillo, ¿es más valiosa la psicología o el conocimiento táctico?
Un entrenador tiene que controlar todos los aspectos que influyen en el fútbol actual. Tiene que tener conocimientos sobre técnica, táctica, metodológicos, de planificación y de psicología. Todo en el fútbol es importante porque hay una gran igualdad y una gran preparación de todos los clubes. Por supuesto, la psicología es muy importante.

¿Influye el hecho de haber sido un futbolista profesional para entrenar?
Es un grado de experiencia más, especialmente a la hora de saber convivir y llevar un vestuario. Pero yo soy de los que piensan que no necesariamente hay que ser futbolista para ser entrenador. Cualquier persona con los métodos, conocimientos y preparación adecuados puede ser entrenador.

¿Sobre qué aspectos se construye una plantilla de fútbol?
Hay entrenadores que tienen la posibilidad de poder elegir dónde ir y planificar la plantilla. Otros tienen que adaptarse al lugar donde van a entrenar y adaptarse a los jugadores que hay en la plantilla. Todo es cuestión, desgraciadamente, de dinero. Pero tienes que marcar un estilo, una forma de entrenar, un tipo de juego, de entrenador y de dirección. A partir de ahí, hay que amoldar el equipo a ti, cosa que no siempre se puede conseguir. Si ves que no puedes adaptar el equipo a ti, tienes que tener la capacidad de ser flexible para adaptarte al equipo y sacar la mayor productividad posible.

¿Qué grado de participación debe tener la directiva en la gestión de un equipo?
Yo soy partidario de una buena dirección técnica: un buen director deportivo y secretaría técnica que planifiquen y estructuren la plantilla buscando los objetivos reales del equipo. El entrenador debe dar su opinión sobre los refuerzos que puedan venir y decir qué concepto de jugadores quiere. Pero, desgraciadamente, hay muchos equipos que se hipotecan por la decisión de un entrenador. El entrenador se va al poco tiempo y el equipo queda hipotecado con largos contratos de sus futbolistas.

¿Cuál es el principal obstáculo que encuentra el entrenador?
Hay muchos entrenadores, todos sin carnet, que opinan, sobre todo después de los partidos.

¿Cuánta libertad debe tener el futbolista en el césped?

El jugador tiene que tener toda la libertad posible dirigida para que pueda aportar al beneficio del equipo. Se tiene que manejar la filosofía y la estrategia del equipo junto a la táctica. Por supuesto que la capacidad de improvisación y de decisión de un jugador es la que hace que unos sean más importantes que otros. Hay jugadores que resuelven porque deciden y hay otros a los que les tienes que radiar continuamente la jugada. Ahí están la categoría y las cualidades de cada jugador. Dentro de la táctica del grupo es importantísima la improvisación y las dotes personales innatas de cada jugador.

¿Cuál es el grado de dedicación que ofrece un entrenador a su trabajo?

Yo creo que es una profesión bien remunerada en la mayoría de los casos. Es una profesión difícil porque todo el mundo tiene potestad para poder opinar y poner en duda la capacidad de un entrenador. Sin embargo, nadie se atreve a decir lo que tiene que hacer a un mecánico o a un fontanero. Por ello, las horas que tiene que dedicar un entrenador, por lo menos en mi caso, son las 24 horas del día. Hay que preparar muchas cosas.

¿Por qué decidió probar suerte fuera de la Liga BBVA?
He estado tres meses sin entrenar. Para mí eso, después de más de 30 años en activo como futbolista y como entrenador, era mucho tiempo. No me seducía la idea de escuchar llamadas telefónicas diciéndome “si tal entrenador falla en este partido, tú puedes entrar”. Decidí irme al extranjero a trabajar porque no quería estar más tiempo parado. No sé el tiempo que voy a estar en Grecia. Tengo este año y uno más. Este año es un año un poco de transición. El año que viene esperan que yo organice el equipo desde la pretemporada. Después de ese año, ya veremos lo que ocurre.

¿Existen muchas diferencias entre el fútbol español y el griego?
Por supuesto. Para mí esto ha sido un reto, el hecho de haber venido a Grecia. Es un país que tiene mucha pasión por el fútbol, que quiere conseguir ser una de las ligas importantes europeas. Les queda mucho que trabajar pero la verdad es que tiene mucho entusiasmo y yo valoro mucho el esfuerzo que ha hecho el AEK por traerme.

¿Cómo fue su experiencia en el Sevilla?
Pues imagínese. Cogí el equipo en decimotercera posición porque Juan de Ramos se fue a Inglaterra con la temporada iniciada. Además, tuvimos la muerte de Antonio Puerta con la plantilla anímicamente hundida. Pero mi cuerpo técnico y yo clasificamos al equipo en quinta posición. El siguiente año, habiendo debutado siete futbolistas de la cantera por necesidades de lesiones, quedamos terceros con 71 puntos y semifinalistas de Copa. En el último año, estuve toda la temporada en Champions a falta solo de dos jornadas. Fui destituido faltando muy poco y el equipo terminó en el puesto en que yo lo dejé y en la final de Copa del Rey. Los números hablan por sí solos.

¿Cuál es su mejor recuerdo de su etapa en la ciudad hispalense?

Todos. Ha sido el equipo donde me he hecho futbolista, hombre y entrenador. He estado 10 años en el filial que no olvidaré nunca. Cogí al equipo en Tercera División y lo aupé hasta Segunda División A, es algo imborrable. Para mí, todos los recuerdos de Sevilla son positivos, agradables y de gran cariño.

¿Qué aportan entrenadores como Mourinho?
Aportan éxitos para el equipo que le contrata, que no es nada despreciable. Las temporadas de Mourinho se cuentan con gran éxito. El que cuestione a Mourinho como un ganador, con todos mis respetos, hace demagogia. En cuanto a que pueda gustar más o menos su estilo, para gustos los colores. Yo creo que es un grandísimo entrenador.

¿Prefiere jugar bien o ganar partidos?
Ganar jugando bien. Ese es el objetivo de todos los clubes. Yo creo que nadie estaría contento con su equipo jugando de dulce sin ganar títulos. Hablando de la máxima competición, priman los resultados. Pero, por encima de todo, entiendo que quien gana mucho es porque juega bien. Otra cosa es que haga un juego preciosista como puede hacer el Barcelona actual. No todos los equipos se pueden permitir el lujo de tener a Piqué, Xavi, Messi e Iniesta.
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