www.elimparcial.es
ic_facebookic_twitteric_google

abril-septiembre

Piezas únicas de Egipto, descubiertas bajo el agua, se podrán ver en Madrid

viernes 21 de marzo de 2008, 13:21h
El Matadero de Legazpi en Madrid prepara una nave de 4.600 metros cuadrados para albergar una exposición sobre los tesoros sumergidos de Egipto, presente en la capital desde el próximo 16 de abril hasta el 28 de septiembre, y que espera recibir cerca de 600.000 visitantes, después del éxito cosechado en otras ciudades europeas como Berlín y París.

La estatua de Hapi, dios de la crecida del Nilo, símbolo de fertilidad y abundancia, y la más alta hasta ahora descubierta en Egipto, es una de las primeras piezas que ha llegado a Madrid para formar parte de la exposición "Tesoros sumergidos de Egipto”.

Los organizadores de esta espectacular exhibición, que han comenzado estos días los preparativos para su montaje y producción, ofrecerán un repaso a más de 1.500 años de historia egipcia gracias a los descubrimientos del arqueólogo submarino Franck Goddio, que desde principios de los años 90 y, en colaboración con el Consejo Superior de Antigüedades de Egipto, ha localizado restos del legendario puerto de Alejandría, la ciudad de Heraclion y parte de la ciudad de Canopo.

La exposición ocupará cerca de 3.500 metros cuadrados y junto con fotografías, vídeos y luces creará un ambiente único. Los objetos que podrán verse datan de la época que transcurre desde los últimos faraones hasta Alejandro Magno, desde el período de dominio griego al de la conquista romana y desde la época Bizantina hasta el comienzo del Islam, cuando estas ciudades desaparecieron bajo el Mediterráneo debido a catástrofes naturales.


500 objetos
La muestra incluye la monumental Estela de Ptolomeo, que fue hallada no lejos de los colosos, al norte del templo de Heraclion. Se trata de un monolito de 6 metros y 16 toneladas de peso que tiene una inscripción, parcialmente destruida, en la que se hace mención específica de Ptolomeo VIII y permite datar la estela en la segunda mitad del siglo II a.C.

Otra pieza fundamental de esta exposición es la Naos de las Décadas, anterior a la época Ptolomaica, y que constituye el calendario astrológico más antiguo el mundo.

Todos estos tesoros sumergidos permanecieron en el fondo del mar cubiertos por sedimentos llevados por el Nilo y protegidos por los revestimientos que éstos formaron sobre ellos.

Las cerca de quinientas piezas que componen la exposición son sólo una mínima parte del total, pero aún así revelan quince siglos de historia, invitan a un viaje asombroso y sumergen al visitante en una parte del antiguo Egipto que estuvo en contacto con el mundo mediterráneo de los griegos, romanos y bizantinos antes de la conquista árabe final.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (4)    No(0)

+
0 comentarios