"El Alquimista..."
La apasionante vida de El Bosco, plasmada en papel
lunes 24 de marzo de 2008, 20:03h
El relato sumerge al lector en su extraña existencia que desencadena en un asombroso y revelador final.
A través del envolvente hilo narrador, se muestran los miedos y supersticiones de la época, así como la magia que rodeaba a la alquimia, los placeres terrenales, las guerras europeas, la peste y sus terribles secuelas.
Por las páginas de "El Alquimista Holandés" desfilan tanto personajes reales como imaginarios: la piadosa Aleyt, esposa del pintor; una misteriosa hechicera, María, que parece embrujar a todo hombre que le dirige una mirada; la ambiciosa Heberta; Pieter, un siniestro fraile inquisidor; un jovencísimo Felipe el Hermoso de quien se decía que no era fiel a su bella esposa, Juana la Loca; Erasmo de Rotterdam y sus innovadoras ideas humanistas o la regente Margarita de Austria.
La suma de las vidas de todos ellos, cada una prototipo de hombre o mujer medieval con sus particulares formas de pensar y de sentir, da como resultado una mezcla de thriller psicológico y novela histórica de argumento aparentemente sencillo que cuenta las complejidades de los miedos y los sentimientos humanos, y los entresijos de la creación artística.
Nacida en Zaragoza, Isabel Abenia es licenciada en Derecho y pintora y se estrena en el mundo de la literatura con esta obra dedicada al genial pintor holandés Jeroen van Aeken (Hertogenbosch 1450-1516) que pintó para Felipe el Hermoso un "Juicio Final".
Una de las fuentes de inspiración favoritas del artista fue la cultura popular. Los refranes, los dichos, las costumbres, las leyendas y las supersticiones del pueblo le dieron múltiples temas para tratar en sus cuadros.