El Pont del Diable, acueducto romano del siglo I aC que se encuentra a las afueras de la ciudad de Tarragona, se podrá cruzar a pie a partir de este verano, cuando finalicen las obras de restauración que se llevan a cabo.
Un
acueducto romano localizado en Tarragona podrá cruzarse a pie a partir de este verano. El delegado del Gobierno en Cataluña, Joan Rangel, y el alcalde de Tarragona, Josep Fèlix Ballesteros, han visitado este martes las obras de restauración de este monumento, presupuestadas en dos millones de euros y financiadas en un 75 por ciento por el Ministerio de Fomento, a cargo del 1 por ciento cultural, y en un 25 por ciento por el Ayuntamiento de Tarragona.

El proyecto de
rehabilitación, iniciado hace unos dos años, comprende la restauración de la cornisa superior, el recrecimiento del muro superior, la limpieza de sillares afectados por vegetaciones y líquenes y la sustitución de algunos muy degradados.
Por otra parte, se están documentando todos los sillares del acueducto para crear una base de datos que permita seguir el estado de conservación de cada uno de ellos y diseñar, de este modo, el mejor mantenimiento posible, ha explicado Rangel.
El delegado ha destacado que el Pont del Diable es el único acueducto romano de Cataluña que puede ser cruzado y, una vez finalicen las obras a partir de este
verano, está previsto que se abra al público.