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en vicálvaro

Tras una discusión, un hombre 81 años mata a su hijo

martes 25 de marzo de 2008, 21:26h
El escenario de los hechos fue el número 322 de la avenida de Daroca (Vicálvaro). Allí es donde se encuentra el domicilio familiar, de dos plantas y gran superficie, sobre el local de un bar, también propiedad de los Campal Sainz. Antes de las cuatro de la tarde, tuvo lugar una discusión en la familia, la víctima era el único hijo del matrimonio, hasta el punto de que, supuestamente, el padre clavó un cuchillo de cocina por la espalda a su hijo, que le alcanzó el corazón.

Fuentes cercanas al caso indicaron que el padre, en un principio, durante la trifulca, quiso «asustar» a su hijo con el arma blanca, no llegar a matarle; sin embargo, cuando el matrimonio vio el enorme charco de sangre, se percató de la gravedad del hecho. Celina Sainz, de 76 años, la esposa del detenido y madre de la víctima, salió a una ventana del segundo piso de la vivienda a pedir auxilio. Luego, lo hizo el presunto asesino: «¡Llamen a la Policía, que he matado a mi hijo!», gritaba a los ciudadanos que pasaban por la avenida.

Uno de ellos, le preguntó por qué lo había hecho, a lo que contestó: «¡Porque quería matar a su madre, y le he matado yo!». Uno de los testigos avisó al 112, que desplazó al Samur-Protección Civil hasta el domicilio, aunque ya no pudieron hacer nada por la víctima. Presentaba una sola cuchillada, incisa y de unos 4 centímetros de profundidad, ha indicado Emergencias Madrid. A Celina tuvieron que trasladarla en una ambulancia a un centro hospitalario ya que sufrió un ataque de ansiedad.

Cuando llegó la Policía, el propio octogenario les explicó a los agentes que no podía bajar las escaleras para abrir la puerta del domicilio: «Es que no me encuentro bien, porque estoy un poco mareado y no puedo bajar las escaleras», explicó. Así que les lanzó las llaves a la Policía desde la ventana. Los agentes de la comisaría de San Blas-Vicálvaro lograron acceder a la vivienda a través del restaurante, La Parada, cuyos salones se comunican con el domicilio.

En el dormitorio de matrimonio

El cadáver de Martín yacía sobre el suelo del dormitorio de matrimonio y el cuchillo se encontraba en la cocina, indicaron fuentes cercanas al caso.

Al parecer, las discusiones entre padre e hijo eran frecuentes. La víctima estuvo casada hace años, aunque el matrimonio duró muy poco. A raíz de la ruptura, algunos vecinos indicaron que Martín se trasladó a vivir con sus padres.

Hace dos meses, Celina se rompió la cadera en una caída. Debido a la elevada edad de sus progenitores, Martín se encargaba de sus cuidados. Últimamente, había comentado en el bar al que acudía para comprar la comida para la familia: «No paro, no duermo, no descanso, porque tengo que dar de comer y bañar a mi madre». La mujer no dijo que su hijo hubiese intentado matarla, sino que, más bien, la discusión tuvo lugar por una causa banal.

La familia es muy conocida en el barrio de Vicálvaro, justo en la zona donde se encuentra la Universidad Rey Juan Carlos. «Son los más ricos de por aquí. El edificio donde viven es propiedad suya, además de algún garaje, pisos... Vivían de las rentas. El hijo se dedicaba a cobrar los alquileres», han indicado los vecinos. A la víctima le definían como un «buen chico, pacífico, una persona muy normal».
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