crónica cultural
Exposiciones de Manolo Valdés y José Subirá-Puig en París
jueves 12 de mayo de 2011, 18:07h
La Galería Pascal Lansberg expone estos días la obra de Manolo Valdés. Hasta el 4 de junio. En la Galería Protée, las esculturas de José Subirá-Puig, con las obras de Antonio Saura, Rafael Canogar y Luis Feito, hasta el 9 de junio.
¿Quién ha dicho que el tema de las Meninas en arte, introducido por Diego Velázquez, inmortalizado por Pablo Picasso, no funciona más que en España? Si no que se lo pregunten a artistas como Manolo Valdés (Valencia, 1942), o a la pintora Mercedes Gómez-Pablos (Palma de Mallorca, 1940), que acumulan encargos de uno de los temas más hispanos que se puede uno imaginar.
En la Galería Pascal Lansberg, en pleno centro de París, se expone estos días una retrospectiva de la obra de Valdés en paralelo con las obras de arte en las que cada cuadro del español se inspira. De ahí el título de la exposición El arte del reciclado. El catálogo ha conseguido mostrar cómo las obras de Valdés parten de una primera idea artística para, luego, volar por sí solas. Recreación lúdica y colorida que muestra la evolución en el mundo del arte. Igual que Mercedes Gómez-Pablos, pintora de la materia, lleva la imagen de la Menina hasta el punto más cercano a la abstracción.
Pero cuando digo que “invade” es que en París coincide también otra gran exposición de artistas españoles. En el mismo barrio Latino de Saint-Germain, José Subira-Puig (Barcelona, 1925) expone sus esculturas de madera junto con las obras de Antonio Saura (Huesca, 1930-Cuenca, 1998), Rafael Canogar (Toledo, 1935) y Luis Feito (Madrid, 1929) en la Galería Protée.
La obra escultórica de Subirá-Puig, que vive en París desde sus veinte años, es unas de las más singulares. La materia con la que trabaja es principalmente la madera, aunque también se ha acercado al hierro, elementos que le permiten plasmar el innato sentido de la belleza, de la armonía y el movimiento. Algunas son gigantescas y su presencia, como si estuviéramos con seres de otro planeta, irradian bondad. En sus cráneos esculpidos, utiliza el hueco para despertar la expresión, el sentimiento y la emoción. Mezcla lo real y lo irreal, en la concepción de esas figuras, solitarias e inquietantes.
Saura, Canogar y Feito, los tres pintores expuestos junto a las esculturas de Subira-Puig, fueron los principales representantes del Arte Abstracto español, junto con Manuel Millares, y fueron los miembros fundadores del grupo El Paso, que nació en Cuenca entre 1957 y 1959. Sus obras plasman un color fuerte, virgen de mezclas. Feito denota una clara influencia asiática en su manera de obrar la materia en el cuadro que parece volcada en la tela igual que una explosión. Los tres tuvieron mucho vínculo con Francia.
Y ya que hemos hablado de Luis Feito, conviene recordar que su obra, acrílicos sobre tela y papel realizados estos últimos años, se expuso, hasta hace pocos días, en la nueva galería de arte Fernán-Gómez, en Madrid.