crónica cultural
Mario Vargas Llosa y Pere Gimferrer reciben el Premio Paquiro
lunes 23 de mayo de 2011, 19:18h
Este lunes, en una gala organizada en la sede de la Bolsa de Madrid, se entrega el Premio Paquiro de Toros a los escritores Mario Vargas Llosa y Pere Gimferrer.
¿Quién no considera hoy en día las corridas de toros como un espectáculo artístico? ¿Quién no reconoce la importancia literaria, por no decir pictórica, que han tenido los toros en nuestro país y en el extranjero? Al suprimirlos, habría que abolir toda la literatura del Siglo de Oro. Se debería borrar, por ejemplo, Peribáñez y el Comendador de Ocaña, de Lope, ya que es una boda en un pueblo y se sueltan tres toros. Hay tales referencias en el teatro del Siglo de Oro español, en la literatura romántica, en la del siglo XX, que habría que quemarlo todo. Llanto por la muerte de Sánchez Mejías, de García Lorca, o los textos de tauromaquia como El Arte de Birlibirloque, de José Bergamín. Acabando con los toros, es con más de una tradición con lo que se acaba, es con el espíritu cultural de un pueblo entero lo que se pretende eliminar.
En el extranjero, es justamente a través de la literatura como los lectores se entusiasmaban con este arte. Desde siempre, la tauromaquia se ha visto en las plazas, pero también en la hoja en blanco y negro. Henri de Montherland lo tenía claro al escribir Les Bestiaires, La hora de la corrida del también francés Claude Pelletier, La corrida del primero de mayo, de Jean Cocteau, por no hablar de Ernest Hemingway y su espléndida novela Fiesta. Ejemplos, los hay innumerables.
Por eso, El Cultural y Telefónica, desde hace años, han asociado la literatura y los toros, creando el Premio Paquiro para conmemorar el arte del toreo y la defensa pública de la tauromaquia.
Este año, son los escritores Mario Vargas Llosa y Pere Gimferrer quienes recogerán el galardón durante una cena en la Bolsa de Madrid. Los dos escritores salieron en su defensa cuando el Parlament los prohibió, hace de eso unos meses, en Cataluña, aunque la ley no entrará en vigor hasta el próximo mes de enero.
El último premio Nobel de Literatura se situó como defensor de dicho arte que vio por primera vez con su abuelo, a los nueve años de edad, en la Plaza del Alto de Cochabamba, en Perú. El poeta Gimferrer se acercó al arte del toreo primero a través de la literatura, para luego asistir a una corrida, de mayor, en la La Monumental.
El jurado del premio presidido por Fernando Almansa está compuesto por 20 miembros, entre los que se encuentra gente del mundo de la política como Enrique Mújica, Pío García-Escudero; del periodismo, como los críticos taurinos Carlos Ilián, Javier Villán, Vicente Zabala; miembros de la Real Academia Española, como Luis María Anson; y, por supuesto, del mundo del toreo como Cristina Sánchez, el ganadero Felipe Lafita o el cirujano jefe de la Plaza de Toros de Madrid, Máximo García Padrós.
El premio, que no tiene otro igual hasta ahora, sólo se había entregado a los matadores Sebastián Castella, José Tomás (en dos ocasiones) y Morante de la Puebla.