Indignados
Los comerciantes de Sol aseguran que sus ventas han bajado a la mitad por las protestas
martes 24 de mayo de 2011, 20:36h
Los comerciantes de la Puerta del Sol han notado una importante disminución en sus ventas desde que se inició la protesta de los “indignados” en la céntrica plaza madrileña. Así, las opiniones van desde quien considera que se ha perdido “todo” hasta quien calcula que la disminución de las ventas ha sido de en torno al 50%. En los diferentes negocios se ven clientes, si bien los empleados afirman que en una situación de normalidad habría más.
A pesar de que difieren en sus cálculos -la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM) sostiene que el negocio ha disminuido un 80%, otros creen que se ha perdido "todo", y otros se muestran más prudentes en la valoración de las pérdidas-, los comerciantes consultados por EL IMPARCIAL se han mostrado de acuerdo en que las ventas han bajado en los últimos nueve días de acampada en Sol.
"Te van a decir todos lo mismo”, afirma el dueño de un establecimiento de juego, que opina que la situación es “insostenible”. “Vivimos en una democracia y hay que admitir las manifestaciones, pero siempre nos caen a los mismos, a los de la Puerta del Sol”, dice, “nunca en la Puerta de Alcalá, ni en otro sitio”. En la histórica pastelería ‘La Mallorquina’ también han notado una notable disminución de las ventas, aunque admiten que “no es lo mismo para unos que para otros, ya que alguien puede pasar y tomar un bollo, pero quizá no vengan para comprar unos zapatos”. Así, un empleado afirma a EL IMPARCIAL que las ventas han bajado entre un 30 y un 40%, pero no se aventura a achacarlo totalmente a las protestas ya que también admite que les perjudica el calor. Además, considera que una vez que ya se han celebrado las elecciones “lo normal es que se vayan”.
“Como comerciante digo que las ventas han bajado mucho, como persona, que es por una buena causa”, afirma a este diario la encargada de un establecimiento. Otro empleado de una tienda de la céntrica plaza se muestra de acuerdo con este análisis y dice que, a pesar del menor negocio “no se puede estar en contra”.
En general, los empleados se muestran comprensivos con la protesta, aunque los dueños de los negocios denuncien la situación y esta misma mañana la Confederación Empresarial de Madrid (CEIM) haya enviado una carta al Ministerio del Interior en la que piden al ministro Alfredo Pérez Rubalcaba que considere la “urgente necesidad” de resolver la “prolongada y anómala situación" que viven los negocios de la Puerta del Sol. En esta carta avisan de una bajada de las ventas de hasta el 80%.
Tras casi diez días de acampadas, los comerciantes han reaccionado así ante los protestantes y el presidente de la Confederación Empresarial de Madrid-CEOE (CEIM) y de la Cámara de Comercio, Arturo Fernández, ha remitido este martes una misiva a Interior en la que propone "resolver la situación" a través de los mecanismos de que dispone el Estado de Derecho, "sin menoscabo del libre y responsable ejercicio de los derechos y libertades de expresión, reunión y manifestación que la Constitución garantiza a todos los ciudadanos españoles". Desde la CEIM aseguran que los comerciantes "se ven impedidos de ejercer sus derechos y abocados a ver bloqueados los accesos a las tiendas".
Ante esta situación, algunos establecimientos trataban de recuperar la normalidad, aunque sus empleados tenían instrucciones de no hablar con la prensa.
Personas mayores y turistas extranjeros
En una heladería reconocen que en estos momentos, con el intenso calor que se registra en el centro de la capital española, tendrían una fila de clientes frente a su negocio. Reconocen que donde más se han notado las consecuencias de la protesta es en la afluencia de turistas extranjeros. Dicen que los visitantes foráneos suponen la mitad de sus ventas y que en los últimos días no ha entrado “ni uno” en el establecimiento: “No sé si se asustan por la situación o directamente pasan de largo”, comenta esta comerciante.
Además, asegura que se dirigió a los manifestantes para que quitaran un gran cartel que tapaba la fachada del negocio y fueron ellos mismos los que subieron al andamio para quitarlo. “Estos no los quito porque algo hay que dejarles”, dice, en referencia a otros carteles de protesta más pequeños. De hecho, uno de los acuerdos a los que han llegado entre los manifestantes y los dueños de los comercios es la retirada de los carteles de los pequeños negocios.
No sucede así con las grandes multinacionales y las franquicias afincadas en la madrileña plaza, que mantienen en la fachada de su edificio los carteles reivindicativos y, en algunos de ellos, se incita a no consumir.
En otro establecimiento de alimentación, la encargada asegura que está “contenta”, y que “no ha habido ninguna queja”, pero llama la atención sobre la “gente que se está acoplando” y que, a su juicio, nada tiene que ver con las protestas.
En una de las conocidas zapaterías de la Puerta del Sol, la encargada asegura que es innegable que han bajado las ventas, en torno a un 50%. “A estas horas de la tarde casi no cabe la gente en el establecimiento”, afirma, en un momento en que sí se ven bastantes personas y las tres empleadas no paran de despachar zapatos. “Hay gente mayor que suele venir, y a la que en estos momentos les da apuro o tienen miedo de venir al centro”, asegura la encargada de la tienda.
En un negocio de regalos turísticos, en el que no quieren atender las preguntas de este diario porque tienen “mucho trabajo” aseguran que les ha ido “muy mal”.