Crítica de ópera
Éxito de la ópera Dido y Eneas en el Auditorio Nacional de Madrid
sábado 28 de mayo de 2011, 11:36h
La ópera compuesta por Henry Purcell, "Dido y Eneas" provocó un prolongado aplauso en el Auditorio Nacional de Madrid.Una vez más la Fundación San Patricio ha demostrado su compromiso con el arte de calidad. Por Alicia Huerta
La Sala de Cámara del Auditorio Nacional fue anoche testigo del éxito de la representación en versión concierto de la ópera compuesta por Henry Purcell “Dido y Eneas”. Un año más, la Fundación San Patricio ha querido convocar al público alrededor de la música, revalidando su firme intención de transmitir el compromiso docente y el entusiasmo musical que les acompaña en su tarea.
La trágica obra de Purcell con libreto del dramaturgo y poeta N. Tate ha constituido sin duda un reto para el Coro de la Fundación San Patricio, que empezó su andadura hace cinco años, y que durante la velada de ayer demostró haber logrado alcanzar gracias, por supuesto también, a los excelentes compañeros elegidos para recorrer este viaje. En primer lugar, el maestro Ignacio Yepes, considerado como uno de los más sobresalientes directores españoles de su generación y que ya ha recogido grandes críticas y éxito de público no sólo en nuestro país, sino también en el resto de Europa, Estados Unidos y Japón. Anoche, Yepes, que actualmente es el director fundador de la orquesta Camerata del Arte, también protagonista de la velada de anoche en el Auditorio Nacional, y director musical del grupo internacional de música y danza Donaires Ensemble, dio buena cuenta de su capacidad de armonizar y llevar a buen término una pieza tan delicada y con tanto matiz como es la preciosa obra barroca que se representaba.
Junto al Coro San Patricio, cuya directora Laura Vezzosi ha colaborado asimismo en el proyecto, estuvo el Coro Koiné Ensemble, fundado en 2010 en Madrid y formado por 37 cantantes no profesionales pero con una sólida formación musical y una dilata experiencia en la preparación de importantes obras del repertorio coral, como la vista anoche, en la que son precisamente responsabilidad del coro algunos de los pasajes más bellos de la obra, como el último “With drooping Kings you Cupide come”, del que ofreció incluso un bis para agradecer al público su entusiasta aplauso.
Igualmente premiados fueron los solistas, que salieron al escenario, una vez finalizada la obra, hasta en seis ocasiones, para recibir el aplauso de un público que parecía dispuesto a continuar agradeciendo la calidad y la armonía del espectáculo que acababa de presenciar. La soprano Isabel Cantos debutó anoche su papel de Dido, la reina viuda de Cartago enamorada de Eneas, con el que brindó a los asistentes su gran calidad artística y vocal, combinando el dramatismo de su interpretación con la templada fuerza y proyección de su timbre, así como la elegancia de su cuidado fraseo. Junto a ella, otra soprano de demostrada calidad, la granadina Mónica Luz, miembro durante años de la Compañía Lírica Española y con un extenso repertorio que abarca desde obras del barroco hasta piezas del siglo XX, de timbre brillante y emotivo. La interpretación de Eneas corrió a cargo del barítono Mario Valdivieso, que en la actualidad simultanea sus apariciones escénicas con la enseñanza de la Técnica Vocal en un conservatorio de la Comunidad de Madrid.
Completaron el reparto Susana Martín, en el papel de Hechicera; Marta Pérez Albalá y Karin Hofmann, poniendo voz a las dos brujas; el tenor José Antonio Martínez, como el Marinero, y la niña Elisa Komar, muy aplaudida por su interpretación de El Espíritu.