El público del Teatro Real homenajeó este viernes al compositor vasco Luis de Pablo tras un concierto para el que él mismo se había encargado de elegir las obras que interpretó la Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid). Otro protagonista de la noche fue el compositor Mauricio Sotelo, quién dedicó unas palabras a Luis de Pablo antes de comenzar la música.

El Teatro Real celebró anoche un concierto como homenaje al compositor vasco Luis de Pablo, quien, a sus 81 años, continúa trabajando en la pasión que ha llenado toda su vida: la música, que no se puede traducir en palabras porque no necesita de ellas para transmitir y conmover a quien la escucha.
Así, visiblemente conmovido, el compositor salió a saludar al público que le aplaudía al final de un concierto para el que él mismo se había encargado de elegir las obras que interpretó la Orquesta Titular del Teatro Real (Orquesta Sinfónica de Madrid), dirigida por el argentino Alejo Pérez.
El de anoche en el teatro de la Plaza de Oriente no ha sido el primero de los homenajes que Luis de Pablo lleva recibiendo en la capital durante los últimos meses, pero eso no ha impedido que las butacas volvieran a ocuparse de los aficionados seguidores de su obra, que ven en el compositor un importante referente de la música contemporánea en nuestro país. El acto lo presentó otro compositor, Mauricio Sotelo, que antes de comenzar la música dedicó unas palabras a Luis de Pablo, expresando su gratitud y la de todos por el extenso catálogo de obras que el compositor ha ido dejando a lo largo de su carrera, un repertorio de piezas íntimamente ligadas a la literatura. Y es que la música de De Pablo ha sondeado de manera ejemplar la palabra de muchos escritores dentro y fuera de nuestro país.
De hecho, la obra titulada “Passio”, compuesta entre 2005 y 2006 y estrenada en Turín en 2007 con la Orquesta de la RAI, que se interpretó en la segunda parte del concierto de ayer, está basada en textos del escritor italiano de origen judío-sefardí y superviviente del Holocausto, Primo Levi, que fueron interpretados por el Coro Titular del Teatro Real (Coro Intermezzo) dirigido por Andrés Máspero, y por las voces solistas del barítono español Borja Quiza y el contratenor italiano Roberto Balconi.
Para la primera parte, el compositor, que siempre se ha confesado autodidacta, aunque sin olvidar mencionar siempre que la base musical sobre la que se formó la recibió de las monjas francesas del colegio donde estudió hasta hacer la Primera Comunión, eligió dos piezas cargadas de las vibrantes notas que caracterizan su obra y que, como en el caso de “Passio”, nunca se habían escuchado hasta ahora en la capital. La primera, “Natura”, la compuso también durante los años 2005 y 2006 para ser estrenada en París, y la segunda, “Concierto para piano y orquesta, Per a Mompou”, tuvo, sin duda, un protagonista especial aparte de su compositor, ya que se contó con la presencia del joven pianista argentino Horacio Lavandera, a quienes muchos esperaban con interés. Desde que fue premiado a los dieciséis años en el Concurso Internacional Umberto Micheli, en el Teatro alla Scala de Milán, la carrera de Lavandera ha ido desarrollándose de forma creciente y ya es uno de los indispensables invitados en los más importantes escenarios de América, Europa y Asia y no ha dejado de participar con prestigiosas orquestas como la del Mozarteum de Salzburgo.