crónica deportiva
El motociclismo salva un fin de semana negativo para el deporte español
domingo 03 de julio de 2011, 23:43h
Jorge Lorenzo, Marc Márquez y Nico Terol se han convertido en los protagonistas del deporte español en este fin de semana. Los pilotos españoles lideraron el triplete del motociclismo nacional en Mugello. Rafa Nadal y Alberto Contador no consiguieron ofrecer su nivel estelar y sucumbieron en sus respectivos compromisos. El tenista balear perdió la final de Wimbledon ante un brillante Djokovic y el ciclista madrileño cedió más terreno a Andy Schleck, lo que le sitúa a más de minuto y medio de su gran rival en tan solo dos etapas disputadas.
La jornada de este domingo planteó varias citas en las que el deporte español partía con opciones claras de éxito debido a la brillantez y competitividad de los atletas que representaban a nuestro país. Sin embargo, el balance posterior no refleja un éxito abrumador. La realidad ha coronado al motociclismo nacional -que parece haber encontrado la fórmula que le llevó a dominar los circuitos internacionales el pasado año- y ha provocado la decepción en el tenis y en el ciclismo, los otros dos frentes planteados.
Los más de cinco kilómetros de longitud del circuito italiano de Mugello han acogido el renacer de las estrellas españolas que en 2010 enamoraron al universo del motor. Jorge Lorenzo, Marc Márquez y Nico Terol hicieron sonar el himno español en Moto Gp, Moto 2 y 125, respectivamente. Otro triplete español que nuestros pilotos nos han regalado tras batallar sin complejos y olvidando el papel de favorito con el que arrancaron la temporada.
Lorenzo se coronó en el Gran Premio de Italia tras romper la solidez de Stoner -que terminó en al tercera plaza tras Dovizioso-. El piloto balear sacó su clase sobre la moto para recortar nueve puntos al líder del mundial e igualar a Jorge Martínez 'Aspar' como segundo español con más triunfos de la historia en la categoría, con 37. Este triunfo, que hizo olvidar la polémica entre Pedrosa -todavía recuperando sensaciones tras su lesión- y Simoncelli, supuso la guinda a lo que se habia conseguido a lo largo de la mañana.
A primera hora Nico Terol aprovechó la salida para ofrecer una exhibición de pericia y colocarse primero en la primera curva y decidió escaparse junto al francés Zarco. El piloto español gestionó a la perfección su segunda plaza provisional y conquistó la victoria en la recta de meta, mostrando que domina la categoría con la firmeza que le otorga su experiencia. Terol afianzó su liderato en el Mundial y Viñales repitió podio, loq ue sigue ilusionando al motociclismo español por su precodidad. Además, Marc Márquez firmó su segunda victoria consecutiva en Moto2 y confirma su vuelta a la élite en busca del liderato de la categoría.
La cara amarga de la jornada se vivió en la pista central del Old England Club de Londres. Rafa Nadal se midió al jugador que le arrebató el número uno de la ATP en la última semana, Novak Djokovic. A pesar del buen arranque de partido, en el que se vivieron instantes de gran tenis, el tenista serbio demostró su nivel y justificó su arrolladora racha de victoria de 2011 al ganar a Nadal sin excusas. Rafa arrastraba problemas físicos a lo largo del campeonato pero asumió, tras el partido, que el número uno del tenis es Djokovic por méritos de sobra justificados. El serbio ganó por quinta vez en una final al tenista español y evitó que Nadal igualara a Rod Laver y Bjon Borg con once "Grand Slams". Sin embargo, la leyenda del mejor deportista español seguirá creciendo aunque, definitivamente, deberá escribirse sobre la figura de otro gran tenista, Novak Djokovic.
La otra cita que ha dejado un sabor agridulce es la segunda etapa del Tour de Francia. La organización de la ronda francesa, que suprimió la prólogo inicial para colocar una etapa en línea de 190 kilómetros, dispuso para la segunda jornada una contrarreloj por equipos, igual de estética que nefasta para los intereses de Alberto Contador. El Saxo Bank, equipo del ciclista español, ejecutó al máximo su capacidad en la lucha colectiva contra el crono. Pero no fue suficiente. Mientras que el Garmin se lucía en los 23 kilómetros de recorrido y entregaba el maillot amarillo a Thor Husovdt, Andy Schleck y su equipo -que cuenta con el dominador mundial de la contrarreloj, Fabian Cancellara- abrían la herida de Contador en la general. Dos etapas, minuto y 37 segundos por detrás.
El Tour se ha complicado demasiado rápido y Alberto ya ha asumido que tiene que "plantear la carrera de otra manera". Schleck es el favorito tras recibir una ayuda de la fortuna y Contador debe, a parte de ahora, atacar cada vez que la carretera se incline. Todavía juegan su baza actores como el cansancio acumulado, la falta de kilómetros en las piernas del corredor luxemburgués o una pájara que condene sus opciones en uno de los colosos alpinos. Este comienzo de Tour, lejos de sentencia a Contador, solo provoca que la carrera crezca en interés e intensidad. La "grande boucle" se pone bonita.
Por último, la jornada futbolística cierra en la Copa América. Brasil gozaba de la oportunidad de confirmar su favoritismo en el torneo y asestar un golpe moral a Argentina -que se estrelló ante Bolivia-, pero se diluyó ante la brega venezolana. Neymar -más estético que efectivo-, Robinho, Dani Álves y Pato mostraron una escasa fluidez combinativa y se ensimismaron en la búsqueda del highlight, olvidando que en la Copa América solo se ganan partidos jugando a goles, con la seriedad que exige el torneo. Venezuela no sufrió en demasía y pudo confirmar la hecatombe brasileña en alguna llegada de Miku y Arango. Finalmente, la canarinha se estrenó decepcionando aunque el empate entre Paraguay y Ecuador permite a los brasileños depender de sí mismos para liderar el grupo B. El torneo sudamericano, falto de fútbol, se plantea más igualado que nunca.