Un equipo dirigido por el egiptólogo del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) José Manuel Galán ha hallado en Luxor (Egipto) un depósito de más de 80 figurillas de barro pintadas de unos 3.000 años de antigüedad. Las estatuillas, denominadas shabtis, pertenecieron probablemente al ajuar funerario de un sacerdote y tenían como fin acompañar al difunto en el Más Allá, concebido como un paisaje de campos de cultivo y canales de regadío, para realizar en su nombre tareas agrícolas. La importancia del hallazgo reside en que la zona está intacta desde época antigua.
El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (
CSIC) informa en una nota de prensa de que un equipo dirigido por el egiptólogo José Manuel Galán ha hallado en
Luxor (Egipto) un depósito de más de
80 figurillas de barro pintadas de unos 3.000 años de antigüedad denominadas shabtis.
El presidente del CSIC, Rafael Rodrigo, Galán ha detallado este martes los principales hallazgos de la
X campaña del Proyecto Djehuty en la necrópolis Dra Abu el?Naga, en la orilla occidental del Nilo en la antigua Tebas. Las excavaciones, que tienen como objetivo explorar el área donde se encuentran las tumbas de Djehuty y Hery, dos altos dignatarios de la corte egipcia entre el año 1500 y 1450 a. C., fueron interrumpidas por el estallido de la revuelta popular.
Los
shabtis, que representan al
difunto momificado, sujetan dos azadillas para labrar y portan a la espalda un pequeño saco de semillas. Algunos de ellos se distinguen por adoptar la apariencia de capataces o rais, ya que en la mano llevan un flagelo o pequeño látigo con el que dirigir a sus trabajadores. Una inscripción, escritas en vertical sobre sus piernas juntas y estiradas, identifican al propietario por su nombre, Su?en?amon, que vivió durante la dinastía XXI, hacia el año 1000 a. C.

“Este hallazgo nos está indirectamente indicando que la zona está muy poco alterada desde época antigua, hace al menos 3.000 años, y que los ladrones y
egiptólogos del siglo XIX y principios del XX que pasaron por aquí no tocaron el terreno. A medida que profundicemos en la excavación, nos esperan estratos más antiguos en relativo buen estado”, destaca Galán, investigador en el Centro de Ciencias Humanas y Sociales del CSIC.
Los arqueólogos descubrieron el depósito de estatuillas durante las excavaciones al suroeste del patio de entrada a la tumba de Djehuty, supervisor del Tesoro y supervisor de los artesanos de la reina Hatshepsut, una de las pocas mujeres del antiguo Egipto que ejerció de faraona en torno al año 1470 a. C. La
tumba de Djehuty y sus tres pozos funerarios ya han sido totalmente excavados, pero ya han comenzado las tareas de restauración de las paredes y la recomposición de las inscripciones y escenas talladas en relieve en la misma roca de la colina.

El pozo funerario de Hery Durante la X campaña, los trabajos han alcanzado el pozo funerario de Hery, propietario de una de las tumbas vecinas de Djehuty. Vivió 50 años antes que éste y su monumento funerario es uno de los pocos decorados que se conservan de esta época.
Según los arqueólogos, Hery estuvo emparentado con la familia real, quienes construyeron el imperio egipcio extendiendo su influencia política, económica y cultural sobre Nubia, Palestina y Siria.
“La tumba de Hery presentaba la misma dificultad que años atrás la tumba de Djehuty: la cámara más interna estaba llena hasta arriba de
escombros que caían a través de dos agujeros en el techo. Tras resolver el problema, a las tres semanas descubrimos la entrada al pozo funerario de Hery. Fue un hallazgo inesperado”, destaca el investigador del CSIC.
Los egiptólogos esperan seguir profundizando en este pozo durante la próxima campaña para descubrir el estado de su enterramiento y ajuar funerario. Toda la información que recojan servirá para reconstruir la vida social y religiosa de un
periodo relevante en la historia del antiguo Egipto.