El concepto de campeonato bipolar que generó el emocional debate sobre el reparto de los derechos televisivos en las primeras jornadas del año futbolístico ha quedado matizado por los resultados cuando ya se han jugado siete partidos, un intervalo válido para sacar conclusiones. La clasificación ofrece un dato que merece una reflexión en torno al debate de la desmesurada desigualdad del torneo español: el Betis lidera la Liga BBVA y el Levante es tercero, por delante del Madrid y empatado a puntos con el Barça. El Imparcial reflexiona sobre las hipótesis planteadas en la Liga de Fútbol Profesional con alguno de los protagonistas de este arranque de campaña.

La temporada actual se abrió con un intenso debate sobre la competitividad del campeonato nacional después de que Real Madrid y Barcelona golearan en el estreno liguero a Zaragoza (0-6) y Villarreal (5-0), respectivamente. Un colectivo de clubes liderado por
José María del Nido organizó una reunión con una amplia mayoría de las entidades de Primera División para tratar de unificar criterios y proponer un proyecto de
venta compartida –y más igualitaria- de los derechos televisivos en el balompié nacional, aspecto considerado como el núcleo de las desigualdades entre los gigantes y el resto de mortales. De esa reunión surgió un acercamiento relativo entre la
Liga de Fútbol Profesional y los clubes, pero el acuerdo queda aún muy lejano.
Con seis jornadas de campeonato, sin embargo, la clasificación refleja un resultado que llama la atención:
el Betis es líder de la Liga BBVA y el
Levante ocupa el tercer puesto. Es decir, con un intervalo de partidos que permite sacar las primeras conclusiones de la temporada, un recién ascendido encabeza el balompié patrio y el
Levante, que salvó la categoría en las últimas jornadas del pasado ejercicio futbolístico, ocupa plaza de Champions, habiendo derrotado al Madrid de Mourinho -uno de los gigantes inalcanzables del torneo-. Este detalle merece, cuanto menos, una reflexión sobre la viabilidad de las hipótesis que hablan de un campeonato desigual en el que las dos primeras plazas ya están adjudicadas a razón del presupuesto de los clubes.
El
Sevilla Fútbol Club, que se ha erigido como el abanderado de la lucha por recuperar la competitividad perdida, figura en cuarta posición, empatado a puntos con el todopoderoso Barcelona de Guardiola y por delante del combinado merengue. Sin embargo, y a pesar de haber realizado uno de los mejores arranques de Liga de los últimos años,
José María del Nido respondía a la cuestión de la veracidad de la teoría de la desigualdad del siguiente modo: “
¿Que si no es una Liga de dos? Hágame esa pregunta en mayo”.

Al otro lado de la capital andaluza habita el “sorprendente” líder de la élite del fútbol nacional, el
Real Betis Balompié. El conjunto verdiblanco, que ya pintó la cara al Barça en la Copa del Rey de la pasada temporada, ha exhibido un brillante juego que ha abrumado a casi todos los rivales con los que se ha medido hasta el momento. El carácter especial de la convivencia entre Betis y Sevilla -que sería digno de cualquier laboratorio sociológico- ha provocado que la entidad de Heliópolis haya tenido que justificar su éxito ante los interrogantes lanzados por sus vecinos, alejándose del debate general sobre la competitividad de un campeonato que lidera –rompiendo todas las expectativas-.
Por este motivo,
Pepe Mel, excelente entrenador del Betis, llegó a responder a los medios del siguiente modo: “
Estos doce puntos y el liderato le resultarán extraños a alguien que viva en Alaska”. El preparador alude a la fluidez y firmeza del juego desplegado por sus pupilos hasta la fecha, aunque relativiza los resultados actuales indicando de forma escueta que “
esto es muy largo”. La entidad andaluza mantiene los pies en el suelo y trata de gestionar la euforia desatada alegando que el paso del tiempo colocará a su club en el lugar que le corresponde. Su presidente,
Miguel Guillén se ha pronunciado sobre el conflicto de la bipolaridad liguera expresando que “
cuando los clubes se sienten para negociar, esperamos que esa regla que dice que el 50% de los derechos vaya a Real Madrid y Barcelona desaparezca”. Además, el mandatario ha comentado que “
el Betis, con la repercusión que tiene, se merece ser uno de los primeros contratos televisivos en España”. Por lo que la ilusión generada y refrendada sobre el césped parece representar más un espejismo que una realidad. La desigualdad no se diluye a pesar de la boyante situación actual del líder de Primera.
El otro gran protagonista de este arranque de Liga es el
Levante. El club valenciano ha firmado el mejor arranque liguero de su historia. En siete jornadas, ha ganado al Real Madrid, está empatado con el Barça y figura en la tercera plaza del campeonato, es decir, en las plazas de Champions League. La entidad levantina, que salvó la categoría el pasado año con alguna dificultad, ha participado de forma activa en la creación del debate en torno al reparto de los derechos televisivos y ahora se encuentra mirando de tú a tú a los gigantes del fútbol español.
El Imparcial ha charlado con su presidente,
Francisco Catalá Vena, sobre la mentalidad del club en esta novedosa situación y la validez de la bipolaridad liguera, a pesar de lo que refleja la tabla clasificatoria.

“
Este club está viviendo todo con una tremenda felicidad y con la responsabilidad de saber gestionar los momentos dulces que estamos viviendo” asegura. El mandatario, que ha liderado la reconstrucción del Levante -que rozó la bancarrota en 2008- nos explica que el club “
ha sido siempre muy consciente de cuáles eran las limitaciones” y el hecho de “
asumir cual era nuestro proyecto” ha representado un ingrediente importante de la situación actual del equipo.
Sobre la histórica victoria frente al Real Madrid, Catalá nos describe las sensaciones de la entidad como ”
tres puntos muy bonitos y especiales que demuestran que en noventa minutos tenemos la posibilidad de estar a la altura de cualquiera”. El dirigente, que admite que en un partido cualquier equipo puede ganar a otro, nos señala que “
al final, salvo sorpresas, los presupuestos más poderosos están arriba y los demás, abajo".El presidente del Levante nos expresa de manera firme que su club mantiene su postura crítica frente al reparto actual de los derechos televisivos y diagnostica algunos de los problemas que impiden el acercamiento definitivo de las posturas: “
En España tenemos clubes como Madrid y Barcelona que tienen un estatus descollante y romper ese status no es fácil y, además, hay otros clubes que tienen que ser consecuentes y reconocer lo que vale el derecho de televisión de cada club”. Por último, el dirigente levantino, que hace hincapié en la lógica para conseguir recuperar la competitividad de la Liga BBVA a través del reparto equitativo de los derechos televisivos, nos sitúa el objetivo de su club en la salvación, hecho que se convertiría en histórico, ya que el Levante nunca ha permanecido tres temporadas seguidas en la élite del balompié patrio.
El debate sobre la presunta bipolaridad de la Liga española y su concepto de torneo “tercermundista” desarrollado por Del Nido parece permanecer latente. A pesar del espectacular arranque de los secundarios, que han relegado a los gigantes a un papel menor -cuando ya han pasado siete jornadas-, las desigualdades siguen firmes en la conciencia de los clubes agraviados. “
El tiempo nos pondrá en nuestro sitio”, parecen expresar los sorprendentes líderes del la Liga más auto debatida del mundo.