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el Málaga revoluciona la Liga

Petrodólares, fútbol y humildad: la construcción de un gigante

viernes 30 de septiembre de 2011, 20:21h
El Málaga Club de Fútbol se ha convertido en uno de los proyectos más ambiciosos de la Liga BBVA. La revolución provocada por el jeque catarí Abdullah Al-Thani ha colocado al club andaluz en el grupo de favoritos del balompié nacional. El fichaje de jugadores como Santi Cazorla, Joaquín o Ruud Van Nistelrooy ha generado un cambio de mentalidad en la entidad malagueña, que está viviendo un aumento en su masa social considerable desde el pasado julio. El Imparcial analiza la experiencia de este gigante del fútbol en construcción.
El 25 de junio de 2010 cambió la historia del fútbol malagueño. Esta afirmación podría representar el ambiente de una ciudad que vive enamorada de su equipo y disfruta de su crecimiento como si el de un bebé se tratara. En aquella fecha, hace ya más de un año, se presentó oficialmente al nuevo presidente y máximo accionista del club, el jeque qatarí Sheikh Abdullah Al-Thani. Con un proyecto deportivo faraónico -en el que incluía una reforma de las estructuras del club, la contratación de figuras del balompié internacional y la renovación del trabajo de cantera-, el prestigioso empresario desembarcó en Málaga para “poner al equipo en el mapa de los grandes clubes de España para disputar la Champions”.

La abrumadora amalgama de propuestas que el jeque tenía pensado para el club malagueño se asemejaba a otras experiencias similares con magnates del petróleo que no concluyeron demasiado bien en nuestra Liga -véase la llegada de Dimitri Piterman al Alavés o la de Ali Syed al Racing de Santander, que se saldaron con resultados catastróficos para las finanzas de los clubes-. Sin embargo, Al-Thani mostró un conocimiento de este deporte considerable al explicar sus intenciones en España: en el proyecto figura la construcción de la Academia, una ciudad deportiva con más de 150.000 metros cuadrados de extensión.

Es un honor estar en un proyecto tan ilusionante y que empieza a crecer en estos cuatro años”. De este modo resumía Manuel Pellegrini su parecer al ser contratado por el jeque qatari para conducir su transatlántico. El entrenador chileno -que llegaba de entrenar a Real Madrid, al Villarreal y al River Plate- sintetizó, a groso modo, la esencia del efecto llamada que han generado los primeros pasos de esta ambiciosa apuesta, pionera en España pero refrendada con suficiencia en Inglaterra. “Es muy importante el concepto que tienen los dirigentes del Málaga sobre cómo desarrollar un proyecto”, explicaba Pellegrini al ser cuestionado sobre la motivación para llegar a un club que, si bien sembraba muy bien para el futuro, estaba en apuros debido a su mala clasificación.

El hecho de que los petrodólares lleguen sin freno no resulta menos relevante que el hecho de que se inviertan con sentido. Al-Thani, que asegura que han “conseguido que jugadores de categoría mundial quieran venir al Málaga, como son los casos de Raúl, Sneijder o Etoo”, realizó a su llegada un fichaje poco estridente pero que puede marcar el futuro del club. Manel Casanova se convirtió en la apuesta del presidente para dirigir la cantera. El preparador catalán fue el gurú de la exitosa cantera del Espanyol de los últimos 20 años. Adquisición antagónica en repercusión a la llegada de Van Nistelrooy pero con más sentido futbolístico a largo plazo, ya que, en palabras del jeque, “tenemos a 600 jóvenes entrenando que serán nuestro futuro en los próximos diez años”.

El Málaga Club de Fútbol nació en 1994 tras la desaparición del Málaga Club Deportivo. Desde entonces, la entidad andaluza sólo había logrado una Copa Intertoto -en 2003-. El proyecto qatarí ha revolucionado la filosofía del club y de su masa social en tan solo un año. Ahora, apoyados en un proyecto faraónico que pretende construir un gigante del balompié nacional, los malaguistas se han vuelto a enamorar de su equipo. De hecho, la creación de nuevas peñas –dentro y fuera de los límites de territorio nacional- no cesa. La presencia de personas de la casa –como Fernando Sanz o Fernando Hierro- en la génesis de la apuesta deportiva ha calmado las dudas provenientes de de las odiosas comparaciones con otros magnates del petróleo en España. Actualmente, el equipo ilusiona a sus seguidores e intriga al resto de aficionados al balompié. Marcas como Nike ya trabajan con la entidad andaluza y Unesco patrocinará al club. Se ha desatado la locura por este nuevo Málaga. El Imparcial ha charlado con dos representantes del malaguismo para conocer los efectos que está provocando esta revolución en la masa social del equipo.

Ernesto Terrón es un exjugador del club que dirige la Asociación de Veteranos del Málaga Club de Fútbol. Este grupo resulta básico para comprender la repercusión de la llegada de Al-Thani al club, ya que gozan de una visión histórica sobre la evolución de la institución. “Nosotros, los trabajadores del club que llevan mucho tiempo y cualquier ciudadano de la ciudad de Málaga estamos ilusionados”, asegura Terrón. El dirigente nos describe el impacto del jeque en la masa social del siguiente modo: “antes venía aquí el Madrid o el Barcelona y tres cuartas partes de la Rosaleda estaban ocupadas por aficionados del Madrid o del Barça, pero ahora es todo lo contrario”.


El representante de los veteranos del club malagueño, que nos expresa la “gran aceptación” del colectivo de ex jugadores al nuevo presidente, subraya a El Imparcial la importancia de la apuesta por la cantera: “Actualmente los equipos del futbol base están jugando en campos de equipos de la capital, pero con el proyecto de la ciudad deportiva estarían todos juntos, lo cual es muy bueno”. Por último, Terrón nos explica que había cierto miedo en al entidad ante la posible marcha del magnate del petróleo debido al carácter gigantesco del proyecto. Sin embargo, las muestras de seriedad y lógica futbolística del nuevo presidente “nos han tranquilizado y esperamos que nos se aburra y se quede aquí mucho tiempo”.

La base social del Málaga Club de Fútbol se encuentra en sus socios, sus aficionados y sus peñas. El Imparcial ha charlado con Miguel Molina, presidente de la Federación de Peñas Malaguistas, para comprender el ambiente que vive la afición tras este arranque liguero. “Ha habido un cambio de mentalidad -asegura- y eso se ve cuando el equipo viaja y hay cada vez más gente esperando autógrafos a las puertas del hotel del Málaga, cosa que antes no pasaba”. Molina nos explica que la afición espera que con la llegada de Al-Thani “se cumplan los sueños de una afición que ha pasado por un desierto muy largo con la desaparición del C.D. Málaga”. Sin embargo, en opinión del presidente de la federación de peñas, “el dinero no trae el éxito de forma automática”, y nos expresa la calma que vive la afición dentro del sentimiento generalizado de ilusión.


El coordinador, que nos asegura que el hecho de que Raúl o Senijder se hayan ofrecido al Málaga “era una utopía hace un año”, nos describe el impacto que está teniendo la renovación de la marca del club en lo que a número de aficionados se refiere: “Se han triplicado el número de peñas e incluso nos están preguntando desde Estocolmo y Oriente Medio, cosa que no nos podíamos ni imaginar”. Molina nos reitera la importancia de Fernando Sanz en la tranquilidad que Al-Thani ha transmitido al aficionado malaguista y nos explica que “la afición de Málaga no se olvida que Fernando dejó de ser jugador a presidente en una semana, sacrificando su vida deportiva”.

El proyecto de este renovado Málaga acaba de arrancar. Sin embargo, con la llegada de jugadores de la talla de Santi Cazorla, Julio Baptista, Ruud Van Nistelrooy o Joaquín, muchos trasladan la urgencia de ganar títulos a este club. ¿Qué opina la masa social del club? “Hay que tomar las cosas con calma, vamos a meternos entre los ocho primeros y después Dios dirá”, asegura Ernesto Terrón; “El objetivo es no estar como el año pasado, en el que a falta de pocas jornadas estábamos en una situación complicada con un proyecto que empezó con mucha ilusión”, nos indica Miguel Molina. La filosofía del Málaga Club de Fútbol, este humilde David que quiere ser Goliat, ha cambiado y ahora el club mira a la cara a cualquier entidad del mundo, sin embargo, la sensata actuación de su nuevo presidente se ha transformado en la humildad que exhibe su enamorada masa social. Los primeros pasos para convertirse en un grande ya se han dado en el club andaluz.
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