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de la base a la cima del deporte

Locura por las motos: la construcción del imperio español

viernes 14 de octubre de 2011, 23:37h
El motociclismo se ha convertido en uno de los deportes más seguidos en nuestro país gracias al surgimiento de una notable cantidad de pilotos nacionales brillantes que han elevado de forma exponencial el volumen de victorias. La pasión motera se cimenta en una larga tradición, pero solo en las últimas décadas se ha implantado el himno español como banda sonora de las carreras internacionales en cualquier especialidad motociclista. El Imparcial analiza los factores que han influido en la construcción de este imperio con algunos de sus protagonistas.

Siete de noviembre de 2010. El circuito de Cheste acoge la conclusión del Mundial de motociclismo. Jorge Lorenzo gana la carrera y hace sonar el himno español por última vez en la temporada. Las estadísticas tras ocho meses de competición otorgan el papel hegemónico a un país: España. Jorge Lorenzo -ganador de MotoGP-, Toni Elías -campeón de la primera edición de Moto2- y Marc Márquez –revelación y triunfador en 125 centímetros cúbicos- confirmaron el monopolio español en el motociclismo global. Pero, el éxito nacional no concluyó en los tres campeonatos logrados. Al profundizar en el desarrollo de las tres categorías se sacan las siguientes conclusiones: España logró un triplete en seis grandes premios del calendario y de nueve puestos de podio por designar a final de año, siete fueron nacionales.

A falta de tres carreras para el final de la actual temporada, nuestros representantes gozan de una inmejorable posición para conquistar otros dos Mundiales -Marc Márquez en Moto2 y Nico Terol en 125- y alcanzar otros tres puestos de podio -Lorenzo y Pedrosa en MotoGP y Maverick Viñales en 125-. Además, los circuitos de Mugello, Sachsenring y Misano han acogido tres nuevos tripletes del motociclismo español. Considerando estos precedentes, es oportuno reflexionar sobre los factores que han influido en el crecimiento y explosión de los pilotos nacionales, que han situado a España en la cima de este deporte. ¿Por qué el territorio patrio se convertido en el referente del universo motero de competición?


Uno de los elementos esenciales en el análisis de un fenómeno semejante a la excelencia alcanzada por el motociclismo español son los antecedentes, la génesis del crecimiento. Para conocer este aspecto, El Imparcial ha consultado la opinión de José Luis Baldomero, secretario general de la Real Federación Motociclista Española. El dirigente, que hace hincapié en la tradición motera de nuestro país -la federación se fundó en 1923 y antes ya había clubes-, nos señala que “desde el año 1969, en que Ángel Nieto ganaba su primer Campeonato del Mundo de Velocidad de 50 centímetros cúbicos, no ha habido un año en el que no se haya conseguido un Mundial, un subcampeonato o un tercer puesto”. Además, Baldomero abre un nuevo camino de análisis en su reflexión sobre el aumento de la pasión en nuestro país: “No hay que olvidar la industria motociclista de la que hemos gozado, con marcar como Bultaco, Derbi, Gas Gas, Rieju, Ossa o Montesa”.

El secretario general de la R.F.M.E. continúa el repaso de la evolución del motociclismo español deteniéndose en la figura de los clubes. “Tenemos unos 350 clubes inscritos, además de los que pertenecen al ámbito territorial (todos amateurs), que tienen muchísima importancia en labores de organización de pruebas oficiales -campeonatos nacionales- y no oficiales -de ámbito territorial-”, asegura. Por último, el dirigente destaca la relevancia el trabajo de base, fomentando y promocionando la afición en clubes y deportistas.


Avanzando el eje temporal hasta nuestros días, el análisis se centra en las estructuras organizativas que potencian el crecimiento de un gran número de pilotos que alcanzan la élite cada año. El Imparcial ha charlado con varios protagonistas de este deporte sobre este particular para conocer las vías que conducen al éxito del motociclismo español. Alex Crivillé -campeón de 500 centímetros cúbicos en 1999- ha atendido a este diario para reflexionar sobre este punto del análisis. El brillante ex piloto nos explica que “lo importante es que tenemos unos campeonatos de mucho nivel en los que compiten jóvenes -desde los 15 años- de mucha talla, como el Campeonato Español de Velocidad, y eso nos da mucho peso”.

El experto analista, que destaca la relevancia de conseguir tripletes en un Gran Premio, “cosa que antes no pasaba”, nos señala el buen clima como un factor decisivo para el desarrollo del motociclismo nacional ya que “permite organizar carreras -elemento básico para elevar el nivel de los pilotos-, entrenar en invierno y ayuda mucho a los equipos pequeños que no pueden hacer pretemporadas fuera de casa por temas económicos”.

Otro camino señalado por los protagonistas consultados es el trabajo de base. Para conocer cómo se trabaja este apartado en España en profundidad, El Imparcial ha charlado con dos de las escuelas de motociclismo más importantes de nuestro país: Monlau Competición y Lorenzo Competición.


España es una superpotencia mundial en cuanto a formación de pilotos, ya que deportistas de distintas nacionalidades acuden al Campeonato de España para formarse y poder dar el salto hacia el Mundial”. De este modo resume la dirección de la escuela Monlau Competición, formada por los ex pilotos -amén de promotor de la carrera de, entre otros, Marc Márquez- Emilio Alzamora y Jaime Serrano, la relevancia del proceso de formación de los pilotos en la brillante situación actual.

Los dirigentes de la escuela catalana, que hacen hincapié en la extrema competitividad de este deporte –“en los entrenamientos cronometrados de un Gran Premio de Moto2 existen más de 15 pilotos en menos de un segundo de diferencia”-, nos describe la estructura didáctica que permite transformar a niños en las estrellas del futuro: “Tenemos una formación deportiva -de pilotaje con un instructor que le observa en pista-, una técnica -que incluye el aprendizaje de la telemetría con un ingeniero, elemento básico para que sepa entender su motocicleta y sepa explicar sus sensaciones-, una física y psicológica -desarrollada en el Centro de Alto Rendimiento de Sant Cugat (Barcelona)- y, por último, una formación para la relación con medios de comunicación y patrocinadores.


Lorenzo Competición es una de las escuelas más importantes de nuestro país y está presidida por el padre y mentor de Jorge Lorenzo, Jose Manuel “Chicho” Lorenzo. El dirigente nos realiza una aproximación general a la enseñanza de este deporte en España asegurando que “está en la prehistoria” y que “debemos apostar por el abaratamiento de este deporte y la formación de los pilotos”. Lorenzo, que hace hincapié en el corto recorrido de las escuelas moteras en nuestro país, resalta la relevancia de la labor ofrecida, ya que “hemos podido comprobar que al cabo de solo unas semanas de permanencia, la mayoría de los niños mejoran su rendimiento escolar, se vuelven más responsables, más disciplinados y más respetuosos”.

El mentor del actual campeón del Mundial de MotoGP observa un cambio en el camino hacia la élite de los jóvenes pilotos en los últimos años, ya que “antes se llegaba arriba gracias al talento”, pero “ahora hay una nueva generación de pilotos -liderada por Lorenzo y Pedrosa- en los que la clave está en la formación y el trabajo metódico y perseverante”. El mallorquín diagnostica el arranque del crecimiento motociclista en nuestro país en la década de los 90: “La raíz del éxito hay que buscarla en las baratas formulas de promoción que se hicieron hace 14 años -en las que se formaron todos los pilotos españoles que triunfan actualmente- y en la imprescindible aportación de ex pilotos como Alberto Puig, Dani Amatriáin, Jorge Martínez Aspar o Ricard Jobe, que buscaron los medios para que toda aquella generación de jóvenes pilotos pudiesen competir".


El resultado de esta amalgama de elementos es la conformación de un panorama de jóvenes pilotos brillantes, que romper récords de precocidad en los Mundiales de motociclismo. La figura actual más representativa de este grupo de deportistas es Maverick Viñales, piloto que con 16 años ya ha ganado un Gran Premio de 125 centímetros cúbicos en el circuito francés de Le Mans. El tercer clasificado provisional de dicha categoría atendió a El Imparcial desde Australia, antes de la disputa de la clasificación para la carrera dominical. Viñales, que asegura que “el motociclismo es básico” en su vida ya que desde pequeño iba con su padre a correr carreras de motocross, reflexiona sobre la vida de un piloto de su edad: “Es un poco fuera de lo común de la gente de mi edad, aunque no es nada del otro mundo. Lo complicado ha sido combinar los estudios con la competición, pero, por suerte, en el instituto me han ayudado a sacar mis estudios con buena nota”.

El piloto español nos explica que, una vez cumplida la meta de ser el mejor debutante del año, se ha fijado el objetivo de “seguir trabajando al 100% con el equipo para seguir aprendiendo y progresar tanto en aspectos técnicos de la moto como en pilotaje”. Maverick comparte con este diario la experiencia de crecer de manera fulgurante hasta ser considerado como uno de los pilotos más prometedores del panorama internacional: “Empecé con mi padre yendo a todo tipo de carreras hasta que un ojo profesional me vio rodar y me abrió una puerta. Te empiezas a ver rodeado de gente profesional que te ayudan en todo, y todo empieza a ser un poco más fácil, hasta que, un día, ¡estás en el podio!

Preguntado por las comparaciones con otros pilotos españoles que triunfan en el motociclismo actual, Viñales nos explica que le “queda mucho camino por recorrer todavía”. El piloto catalán nos resalta el valor de los clubes en su trayectoria, ya que “son la base y están llenos de gente que te enseña y que organiza cursos y carreras para los pequeños, y lo hacen porque son apasionados de este deporte, no por dinero”.

Así pues, este ha sido el camino que ha seguido el motociclismo español para instalarse en la cima del deporte de manera permanente y definitiva. Pero, ¿qué aspectos deberían mejorarse para lograr mantener este estatus el mayor tiempo posible? "Chicho" Lorenzo comparte el parecer de algunos de los protagonistas consultados y diagnostica el tema económico como una de las trabas que sufre el motociclismo nacional: "Si este deporte no se pone al alcance real de las economías familiares, mucho me temo que nos pasará lo que le está ocurriendo a Italia, que han pasado de ser los números uno en este deporte a ser uno más del panorama actual", asegura. La directiva de la escuela Monlau Competición ahonda en la raíz del problema y nis explica que "este es un deporte con unos costes económicos altísimos y siempre es difícil localizar a posibles patrocinadores para poder hacer realidad los sueños de muchos jóvenes". Alex Crivillé, uno de los referentes de las últimas décadas declara que "hay que aguantar como sea este problema de la ausencia de sponsors" al ser cuestionado por el balance global de este deporte en nuestro país. El ex piloto nos explica, además, que en su época era "más sencillo legar a profesional" porque había más facilidades para encontrar un patrocinador que apoye al deportista. España ha tocado la gloria con sus manos aunque todavía queda camino por recorrer para que esta privilegiada posición se mantenga.

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